De la Publicación semanal para jóvenes adultos
¿Deberías salir en citas aunque tengas problemas con la pornografía? Cinco preguntas que debes hacerte primero
Antes de iniciar una relación de citas seria, dedica tiempo a una autorreflexión sincera.
Todos los días escuchamos de jóvenes adultos que luchan contra el consumo de pornografía y que desean tener relaciones significativas que puedan conducir a un matrimonio eterno, pero se preguntan si eso es posible cuando la pornografía sigue siendo un desafío.
Si a veces te sientes indigno de amor o dudas de tu capacidad para ser un maravilloso compañero eterno, permítenos tranquilizarte: es posible, aun cuando tengas problemas con la pornografía. ¿Cómo? Gracias a nuestro Salvador, Jesucristo.
El élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles, recientemente aconsejó a quienes luchan con la pornografía: “Mi mayor esperanza para aquellos de ustedes que todavía luchan, y sé que pueden lograrlo, es que reciban el más grande de todos los dones de Dios, la vida eterna. Esto está a su alcance; Su plan es traerlos a casa, no mantenerlos fuera, y empleará toda medida posible para traerlos de regreso”.
Para ayudarte a determinar si estás listo para una relación que conduzca al matrimonio eterno, a continuación encontrarás cinco preguntas que debes hacerte:
1. ¿Conoces la causa fundamental de tu consumo de pornografía?
El consumo de pornografía suele ser más complejo que una cuestión sexual; el consumo habitual puede ser un mecanismo para hacer frente al aburrimiento, la ansiedad, la depresión o los problemas emocionales. Al igual que el desplazarse por contenido digital sin un propósito o ver televisión en exceso, la pornografía sirve para enmascarar heridas emocionales más profundas. El buscar ayuda a través de tu obispo, un profesional de la salud mental o grupos de apoyo (como las reuniones de la Iglesia de doce pasos para recuperarse de las adicciones) puede ayudarte a reconocer los factores desencadenantes y desarrollar estrategias más saludables para afrontar las dificultades.
Como agregó el élder Kearon: “La ayuda puede encontrarse en quienes te rodean, y también proviene de lo alto; y necesitamos las dos”. Recurrir a fuentes de apoyo espirituales y prácticas puede ayudarte a establecer hábitos más saludables, a encontrar un sistema de apoyo que te ayude a tomar mejores decisiones y a comprender y acceder al poder del Salvador para sanar tus heridas internas.
2. ¿Te estás esforzando sinceramente por superar el consumo de pornografía?
Sabemos que la Iglesia condena la pornografía, y muchos jóvenes adultos que luchan con ella desearían no tener que hacerlo. Reflexiona sobre si realmente deseas reducir su frecuencia y reemplazar los hábitos dañinos por otros más saludables. El presidente Dallin H. Oaks, Primer Consejero de la Primera Presidencia, enseñó: “El verdadero arrepentimiento del consumo de la pornografía requiere más que dejar de participar en ella; requiere un cambio en el corazón mediante la Expiación de Cristo”.
Tu preparación para salir con personas del sexo opuesto depende de tu sinceridad contigo mismo. Como enseñó el hermano Bradley R. Wilcox, Primer Consejero de la Presidencia General de los Hombres Jóvenes: “El mensaje de Dios es que la dignidad no significa estar libre de mancha; la dignidad consiste en ser sinceros y esforzarse. Debemos ser sinceros con Dios, con los líderes del sacerdocio y con otras personas que nos aman, y debemos esforzarnos por guardar los mandamientos de Dios y nunca darnos por vencidos solo porque cometamos errores”.
No cedas a las mentiras del adversario de que es mejor dejar de tratar de superar tus hábitos porque es demasiado difícil dejarlos de lado. Sigue pidiendo ayuda al Padre Celestial y a Jesucristo a medida que te esfuerzas por adquirir mejores hábitos.
3. ¿Consideras que el matrimonio es una solución al problema?
De nuevo, la pornografía no siempre es una cuestión sexual. Por lo tanto, no puedes suponer que al casarte y entablar una relación sexual íntima con tu cónyuge se resolverán tus problemas con la pornografía, especialmente si no has abordado las causas fundamentales.
Si no has tratado este tema con tu pareja o cónyuge, las tentaciones pueden volverse más intensas por causa del secreto. Hablar con tu obispo y con profesionales de la salud mental calificados es clave para abordar tus dificultades.
4. ¿Planeas ser totalmente honesto con la persona con la que sales ahora y en el futuro?
El adversario quiere que sientas vergüenza, temor y desánimo por tus problemas con la pornografía. Pero la honestidad y la responsabilidad son algunas de las partes más importantes de cualquier relación. Ser deshonesto u ocultar tus problemas solamente servirá para hacerles daño a los dos.
Si no estás listo para rendir cuentas o dar pasos hacia la sanación, es probable que aún no estés preparado para una relación seria. Las relaciones duraderas se basan en la vulnerabilidad, la confianza y la transparencia.
“Superar conductas, hábitos y adicciones dañinos es un proceso arduo, pero cada paso hacia delante es un paso hacia la sanación”, enseñó el élder Kearon. “Cuando los seres queridos trabajan juntos de manera saludable, comprensiva y sin culpar, el camino hacia la sanación se acelera para todos”.
Enfrentar los desafíos juntos, con la ayuda del Salvador, los ayudará a construir un fundamento inquebrantable en la relación entre ustedes y con Él.
5. ¿Crees que el Salvador puede ayudarte a cambiar?
No estás solo en tus dificultades con la pornografía. Muchos jóvenes adultos se esfuerzan por dejar de consumirla. Cuando vuelves a algo que te mantiene estancado, puede ser fácil pensar que el Padre Celestial está tan agotado contigo como tú lo estás contigo mismo.
Sin embargo, el élder Kearon nos asegura: “Si tienden a preocuparse de que nunca estarán a la altura, o de que el amoroso alcance de la Expiación infinita de Cristo cubra misericordiosamente a todos los demás pero no a ustedes, entonces no lo comprenden. Infinito significa infinito. Infinito los cubre a ustedes y a sus seres queridos”.
No pierdas la fe en que el Salvador puede ayudarte a cambiar mediante el arrepentimiento, el tiempo, la paciencia, la sinceridad y la autocompasión.
Acude al Padre Celestial en oración mientras procuras salir con personas del sexo opuesto. Con el Salvador, puedes tener confianza y esperanza en tu capacidad para edificar una relación duradera hermosa y un matrimonio eterno.
Te queremos y oramos por ti. Recuerda que el Padre Celestial y Jesucristo pueden obrar milagros en nuestras vidas. Sigue esforzándote y teniendo esperanza. Puedes hacerlo.