2025
Claves para establecer conexiones semejantes a las de Cristo en las relaciones
Liahona de octubre de 2025


“Claves para establecer conexiones semejantes a las de Cristo en las relaciones”, Liahona, octubre de 2025.

De la Publicación semanal para jóvenes adultos

Claves para establecer conexiones semejantes a las de Cristo en las relaciones

Cuando establecemos nuestras relaciones interpersonales sobre Jesucristo, podemos experimentar mayor unidad y gozo.

escultura de Jesucristo

Algo que me encanta de los jóvenes adultos es que están dispuestos a hacer preguntas difíciles.

Mis jóvenes amigos suelen preguntar: “¿Cómo puedo establecer relaciones genuinas y semejantes a las de Cristo?”. Encontrar y establecer conexiones verdaderas y profundas con los demás puede ser un desafío para muchas personas hoy en día.

El fuerte anhelo de conexión humana es una parte natural de la vida terrenal. El Padre Celestial diseñó Su plan para forjar conexiones eternas entre esposos y esposas, padres e hijos, y miembros de la familia ampliada (véanse Malaquías 4:6; 1 Corintios 11:11).

El adversario es quien más intenta separar. Al haber efectuado muchos sellamientos de jóvenes adultos y también, tristemente, haber visto disolverse matrimonios entre parejas jóvenes selladas, he sido testigo del dolor que pueden causar las tácticas del adversario.

Las feas verdades como el maltrato o el abuso, la infidelidad o el abandono pueden causar la destrucción de matrimonios; pero demasiadas veces, es la falta de intimidad espiritual y emocional lo que pone fin a una relación o impide que se forme.

Algunos jóvenes se sienten aislados y solos debido a la falta de una conexión genuina con otros jóvenes adultos de su zona. Quizás sientan que no pueden confiar sus luchas a nadie y, en cambio, se resignan a la soledad. Las conexiones profundas con el Salvador y entre nosotros pueden ayudarnos a encontrar el apoyo que necesitamos para sanar de nuestras luchas más profundas y tener relaciones interpersonales satisfactorias con quienes nos rodean.

La intimidad emocional y espiritual son requisitos previos cruciales para muchas relaciones, desde las amistades verdaderas hasta los matrimonios duraderos. Con demasiada frecuencia, este desarrollo se omite o se evita debido a las distracciones, el desánimo o el miedo. Sin embargo, cuando ponemos en práctica los principios de la verdadera conexión y edificamos nuestras relaciones interpersonales sobre Jesucristo, podemos prepararnos para un mayor éxito, unidad y gozo.

una persona ayuda a un joven a ponerse de pie

No confíen en las conexiones falsas

La intimidad se produce cuando las personas se sienten amadas, comprendidas y conectadas entre sí a un nivel profundo y auténtico. En un mundo con tantos avances tecnológicos, puede parecer que estamos más conectados que nunca. Sin embargo, debajo de la superficie, el aumento del tiempo que pasamos frente a las pantallas puede estar interfiriendo en nuestra conexión con los demás.

Muchos jóvenes adultos luchan contra el consumo de pornografía, el cual, si no se controla, puede crear barreras para desarrollar una verdadera intimidad con los demás. La inteligencia artificial también se está convirtiendo en una herramienta no solo para obtener información, sino también para las conexiones fabricadas. Algunos jóvenes adultos falsifican sus sentimientos de pertenencia al dedicar su tiempo a compararse con personas influyentes de las redes sociales o mantenerse al día con las tendencias mundiales de belleza y estilo de vida. Algunos invierten demasiado tiempo en libros, videojuegos o televisión, imaginando conexiones con personas ficticias con relaciones poco realistas. Otros simplemente se recluyen y sustituyen la verdadera intimidad por las comodidades mundanas, evitando las interacciones con personas reales tanto como sea posible.

El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, advirtió a los jóvenes adultos sobre los peligros de vivir en un mundo digital, diciendo: “La falsa intimidad emocional puede reemplazar la intimidad emocional de la vida real, que es precisamente lo que une a dos personas”.

Desafortunadamente, el adversario hace que el aislamiento parezca mucho más tentador que la conexión: es más fácil aferrarse a los viejos hábitos que tomar medidas para cambiar y establecer relaciones. Él sabe que las relaciones compasivas y auténticas entre amigos, familiares, líderes y cónyuges pueden ayudarnos a sentirnos más conectados el uno con el otro y con el amor puro de Jesucristo.

El élder David L. Buckner, de los Setenta, testificó: “Hermanos y hermanas, debemos dejar de buscar motivos para la división y en su lugar buscar oportunidades de ‘se[r] uno’ [Doctrina y Convenios 38:27]. [El Salvador] nos ha bendecido con dones y atributos únicos que invitan a aprender unos de otros y al crecimiento personal […]. Dividir y conquistar es el plan del adversario para destruir amistades, familias y la fe. Es el Salvador quien une”.

“Meditad bien sobre vuestros caminos”

Aquello a lo que decidamos dedicar nuestro tiempo, energía o concentración determinará la recompensa que cosecharemos.

En el Antiguo Testamento, el profeta Hageo enseña: “Sembráis mucho y recogéis poco; coméis y no quedáis satisfechos; bebéis y no os saciáis; os vestís y no conseguís abrigaros; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto” (Hageo 1:6).

Cuando dedicamos tanto tiempo a algo que crea una conexión falsa, es como ganar un salario que se pone en una bolsa con agujeros. No obtienes ningún beneficio a cambio. Ningún fruto saldrá de ello. Estamos tratando de desarrollar intimidad con algo o alguien que no existe, lo cual crea barreras para establecer una conexión e intimidad reales con los demás.

El Señor da un posible remedio, no solo una vez, sino dos veces: “Meditad bien sobre vuestros caminos” (Hageo 1:5, 7).

Comiencen con pasos pequeños. Apártense de la computadora, el sistema de juegos, el teléfono, ¡y pasen tiempo todos los días con el Verbo! Juan enseñó: “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). Envuélvanse en Jesucristo. ¡Él es el Verbo!

Además, después de que el Señor aconsejara “meditad bien sobre vuestros caminos”, invitó a Su pueblo a edificar una Casa del Señor: “Subid al monte, y traed madera y reedificad la casa; y me complaceré en ella y seré glorificado, ha dicho Jehová” (Hageo 1:8).

Si necesitan motivación para conectarse con Dios y con los demás, pidan ayuda al Padre Celestial. A medida que su intimidad y conexión con Dios aumenten, su capacidad para experimentar la caridad en su propia vida y en sus relaciones se profundizará.

Apártense del orgullo y adéntrense en la humildad

Desarrollar intimidad emocional y espiritual en una relación requiere conversaciones sinceras sobre un tema que puede resultar difícil: nosotros mismos.

Hablar sobre nuestras luchas, debilidades, deseos, intereses y sentimientos requiere vulnerabilidad y valor. Pero hay una barrera principal que nos impide hablar en profundidad sobre este tipo de temas:

El orgullo.

Es el sentimiento de que no podemos mostrar nuestro verdadero yo debido a lo que alguien pueda pensar. ¿Seremos amados o seremos rechazados? La comparación con los demás puede robarnos el gozo.

La vulnerabilidad, la mansedumbre y la franqueza conducen a una mayor confianza, cercanía e intimidad en las relaciones. Comunicar emociones sensibles puede parecer un riesgo, pero cuando no compartimos sentimientos en nuestras relaciones, estamos protegiendo nuestro orgullo.

Necesitamos humildad.

¿Cómo podemos incorporar una mayor humildad a nuestra vida?

Permanezcan en lugares santos. Estén con personas santas. Adopten hábitos santos.

Algunas de las mejores y más conmovedoras conversaciones que he tenido con mi esposa, Amy, han sido en el salón celestial del templo. Estoy más dispuesto a tener intimidad emocional cuando estoy en lugares donde el Espíritu puede morar.

Luego, el presidente Nelson prometió que “todo aquel que busque con sinceridad a Jesucristo lo hallará en el templo. Sentirán Su misericordia, encontrarán respuestas a sus preguntas más inquietantes y comprenderán mejor el gozo de Su Evangelio”.

Si damos prioridad a estar donde el Espíritu ha tocado nuestro corazón, como en el templo, Instituto o la reunión sacramental, comenzaremos a desear tener humildad; comenzaremos a desear una cercanía con Dios y a tener conversaciones más profundas y de conexión.

Les prometo que Él los fortalecerá si son sinceros con las personas con las que estén saliendo formalmente en cuanto a las dificultades pasadas o los hábitos problemáticos, el consumo de pornografía o la mala administración de las finanzas, los traumas o el maltrato o abuso. Él los guiará hacia amigos y mentores que los apoyen, a quienes podrán confiarles sus preguntas sobre el Evangelio, los problemas de salud mental o los sentimientos de soledad.

Como enseñó el élder Joseph W. Sitati, Setenta Autoridad General emérito: “Teniendo una actitud humilde, es realmente posible conocer y amar a Dios el Padre con todo nuestro ser, y amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos, sin retener nada”.

unas jóvenes riendo en un coche

Busquen el equilibrio y la plenitud

Algo que veo a menudo en los jóvenes adultos solteros es el temor de no casarse. Como resultado, sus otras metas espirituales, intelectuales, físicas y sociales pasan a un segundo plano, y muchos se apresuran a entablar relaciones y matrimonios sin tomarse el tiempo necesario para conocer verdaderamente a alguien y desarrollar intimidad espiritual y emocional con esa persona.

¿Alguna vez han salido en citas por miedo? Entiendo lo aterrador que puede ser el futuro desconocido. Santiago aconsejó a quienes se sienten temerosos:

“Tenedlo como gozo pleno cuando caigáis en muchas aflicciones;

“sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

“Pero tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Traducción de José Smith, Santiago 1:2 [en Santiago 1:2, nota a al pie de página]; Santiago 1:3–4).

La traducción griega de perfecto es “entero” o “completo”. Piensen en cómo eso cambia el pasaje de las Escrituras: Tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis enteros y completos.

Podemos desprendernos de lo que está fuera de nuestro control y dejar que la paciencia haga su obra perfecta.

Casarse en el templo y tener una familia son metas que valen la pena, pero también deben tener metas y planes independientes de una relación romántica. Una relación se volverá más santa cuando persigan otras metas en la vida, especialmente si estas incluyen fomentar conexiones más profundas y una capacidad de lograr intimidad emocional con amigos y familiares, el Padre Celestial y Jesucristo.

Poner a Dios en primer lugar

Jesús enseña en las Escrituras: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

A veces subestimamos esa promesa.

Debemos buscar a Jesucristo primero. Si lo buscamos a Él, nos sentiremos atraídos a otras personas que también lo buscan. Esto es esencial para desarrollar amistades y matrimonios fuertes y duraderos.

Las cosas espirituales deben estar en lo más elevado de nuestra mente; el nombre del Salvador, cerca de nuestros labios.

El presidente M. Russell Ballard (1928–2023) testificó: “En mi ministerio, he aprendido que lo más importante es nuestra relación con el Padre Celestial y Su Hijo Amado, con nuestra familia y con nuestro prójimo, y permitir que el Espíritu del Señor nos guíe en esas relaciones para que testifiquemos de las cosas que son más importantes y que más perduran”.

Nos necesitamos los unos a los otros. Y a través de nuestras conexiones, podemos ayudarnos mutuamente a volvernos a Jesucristo.

Nuestra conexión con Jesucristo es la clave para cambiar nuestros hábitos, nuestras actitudes y nuestra disposición a conectarnos profundamente con quienes nos rodean. Al dar prioridad a nuestra relación con Él, podemos mostrarnos plenamente como nuestro auténtico yo y cultivar una verdadera intimidad y relaciones significativas que enriquezcan nuestra vida con gozo y amor duraderos.