2025
Consejos importantes para encontrar a la persona adecuada para casarse
Liahona de octubre de 2025


Devocional destacado

Consejos importantes para encontrar a la persona adecuada para casarse

Hay cuatro palabras que quiero que recuerden: completa sinceridad, humildad desinteresada.

Una pareja comiendo y riendo juntos

Esta maravillosa época de la vida está llena de privilegios, posibilidades y oportunidades

Me gustaría expresar algunos pensamientos para aquellos de ustedes que no están casados pero se encuentran en el emocionante, apasionante, maravilloso y a veces aterrador e intimidante proceso de encontrar a la persona con la que finalmente pasarán el resto de su vida terrenal y toda la eternidad. Esta puede ser una experiencia muy sagrada y profundamente satisfactoria en su vida.

Sean valientes

Mi primer consejo para ustedes es que sean valientes. Esfuércense por cultivar amistades personales. No es necesario que piensen que todas las amistades se convertirán inevitablemente en romance, pero es mucho lo que se descubre en la interacción personal.

Hace algunos años, el presidente Dallin H. Oaks, Primer Consejero de la Primera Presidencia, dijo lo siguiente: “Les aconsejamos que canalicen su relación con el sexo opuesto hacia formas de citas que tengan el potencial de madurar hacia el matrimonio”.

El élder Robert D. Hales (1932–2017) agregó más tarde: “Mientras sean novios, traten de saber todo lo que puedan el uno del otro y, cuando sea posible, de conocer a sus respectivas familias. ¿Tienen metas compatibles? ¿Piensan y sienten lo mismo sobre los mandamientos, el Salvador, el sacerdocio, el templo, la crianza de los hijos, los llamamientos de la Iglesia y el servicio a los demás? ¿Se han observado mutuamente en situaciones de tensión, al reaccionar frente al éxito o al fracaso, al resistir el enojo y al enfrentar contratiempos? La persona con quien están saliendo, ¿menoscaba a los demás o los edifica? Su actitud, lenguaje y conducta, ¿es algo con lo que querrían convivir a diario?”.

Obedezcan las leyes de la pureza, la disciplina y la castidad

Cuando se desea extender una relación más allá de la amistad hacia el romance, es muy importante que se obedezcan las leyes de la pureza, la disciplina y la castidad.

Saben que tienen fuertes emociones y pasiones físicas que deben controlar y gobernar cuidadosamente para evitar besos excesivos o cualquier tipo de contacto inapropiado.

Como Apóstol del Señor, les aseguro que ampararse en lo mucho que les importa la otra persona y acercarse indebidamente a quebrantar la ley de castidad no los ayudará en la importantísima decisión espiritual que esperan tomar. Su mente, su corazón y sus sentidos espirituales se nublarán.

Establezcan límites. Planten profundamente esos límites en todo lo que hagan juntos, de modo que no sean pisoteados ni pasados por alto cuando sientan fuertes emociones el uno por el otro.

Dense la oportunidad

A continuación, no teman darle la oportunidad a alguien que podría no ser una opción obvia. Cuando Kathy y yo comenzamos a conocernos, para mí ella no solo era una persona de profunda fe e inteligencia, sino que también era una princesa de Florida. Vestía ropa bonita y tenía cierta sofisticación. Yo era un chico de granja, del campo; provengo de una pequeña granja lechera.

Así que Kathy me dio la oportunidad a mí. Estoy seguro de que mis orígenes no eran los que ella pensaba que tendría su futuro esposo. No tenemos que conocer solamente a aquellas personas que provienen de entornos similares a los nuestros. Evaluamos cada vez más profundamente quiénes son y quiénes llegarán a ser.

Me encanta esta cita del presidente David O. McKay (1873–1970), quien era el profeta del Señor sobre la tierra cuando comencé mi primer año en la universidad. Al dirigirse a los hombres, él dijo:

“Si conocen a una chica en cuya presencia sienten el deseo de lograr grandes cosas, que los inspira a dar lo mejor de sí mismos y a aprovechar al máximo su potencial, esa joven es digna de su amor […].

“En su presencia no intentarán aprovecharse de ella; en su presencia sentirán el deseo de ser todo lo que [ustedes] pueden llegar a ser, porque ella les inspirará ese ideal”.

Comprométanse a ser sinceros y humildes

Hay cuatro palabras que quiero que recuerden: completa sinceridad, humildad desinteresada.

El presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, ha dicho: “El verdadero amor florece cuando nos preocupa más el bienestar de otra persona que el de nosotros mismos”.

A medida que avanzan en su noviazgo y comienzan a considerar seriamente compartir su vida juntos, expresen sus pensamientos más privados, sus sueños y sus miedos. Expresen quiénes son, quiénes han sido y quiénes desean llegar a ser. Sinceridad total y humildad desinteresada.

Si tienen problemas con la pornografía o los han tenido en el pasado, una persona que los esté considerando como compañero eterno merece estar al tanto de ese desafío y del modo en que lo han enfrentado. Si han tenido dificultades con otras adicciones, con la ley de castidad, o han mentido o robado, la humildad y la sinceridad exigen que le den a la persona a la que aman la oportunidad de sopesar espiritualmente y bajo oración las opciones de seguir adelante antes de que se acepte y anuncie una propuesta.

¿Hay que decir todo lo que ha pasado? Usen su sabiduría y buen juicio. Si en sexto grado tomaron sin permiso el chicle que Nancy tenía en su escritorio, probablemente puedan olvidar el tema. Pero si durante dos años tuvieron dificultades con la pornografía, entonces eso es más importante.

Un buen enfoque consiste en preguntarse qué les gustaría saber si estuvieran en el lugar de su compañero o compañera, preparándose con espíritu de oración para pasar su vida con alguien a quien aman.

Algo que pasó años atrás puede entenderse rápidamente y no suponer ningún obstáculo. Si el problema, la debilidad o el pecado es más reciente, puede hacer que la otra persona frene el ritmo de la relación y necesite más tiempo y más experiencia para juzgar si está lista para seguir adelante. Tal vez requiera más oración, conversaciones con progenitores y líderes de confianza y más experiencia con la persona que esperan tener con ustedes para siempre.

Debemos recordar que nadie es perfecto. Todos hemos cometido errores. Cuando la persona a la que aman les hable con sinceridad, respeten la valentía que está demostrando. Si una cosa forma claramente parte del pasado, retengan el siguiente pasaje de las Escrituras en el corazón: “Quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más” (Doctrina y Convenios 58:42).

Cito una vez más al presidente Holland: “Ningún noviazgo, compromiso o matrimonio serio merece ese nombre si no invertimos plenamente todo lo que tenemos en él y, al hacerlo, nos entregamos por entero a la persona a la que amamos”.

Sinceridad total, humildad desinteresada.

Notas

  1. Dallin H. Oaks, “The Dedication of a Lifetime”, charla fogonera del Sistema Educativo de la Iglesia para jóvenes adultos, 1 de mayo de 2005, págs. 5–6, Biblioteca del Evangelio.

  2. Robert D. Hales, “Cómo enfrentar los desafíos del mundo actual”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 45–46.

  3. David O. McKay, “As Youth Contemplates an Eternal Partnership”, Improvement Era, marzo de 1938, pág. 139.

  4. Jeffrey R. Holland, “¿Cómo te amo?”, devocional de la Universidad Brigham Young, 15 de enero de 2000, pág. 3, speeches.byu.edu.

  5. Jeffrey R. Holland, “¿Cómo te amo?”, pág. 3.