2025
Tres maneras de sanarse de las ideas dañinas sobre el sexo y entender la intimidad como Dios desea que lo hagamos
Liahona de octubre de 2025


De la Publicación semanal para jóvenes adultos

Tres maneras de sanarse de las ideas dañinas sobre el sexo y entender la intimidad como Dios desea que lo hagamos

Dios nos ayuda a entender los verdaderos propósitos de la intimidad sexual.

Muchas flechas distintas uniéndose en una sola

En la escuela secundaria, los tres primeros resultados de mi prueba de aptitud profesional fueron los siguientes:

  1. Modelo

  2. Atleta profesional

  3. Doble de riesgo

Ninguno de ellos me hizo pensar que sería profesor en la Universidad Brigham Young y que estudiaría el consumo de pornografía y la sexualidad. Sin embargo, aquí estoy.

¿Por qué? Porque he visto cuántas relaciones felices se ven dañadas por las interacciones deshonestas, los conflictos y las violaciones de las promesas matrimoniales que a veces ocurren cuando un cónyuge consume pornografía o tiene una visión distorsionada del sexo.

Sin embargo, también he visto sanación, gozo y confianza cuando las personas deciden volverse a Cristo y adoptar una comprensión centrada en el Evangelio respecto a la intimidad sexual.

A continuación se encuentran tres lecciones que he aprendido tras años de investigación y de verlas funcionar en la vida real.

1. No pongas límites a la Expiación de Cristo

Dios es un Dios de justicia y misericordia. Él nos manda que evitemos ciertas cosas y que sigamos Sus leyes. Mientras tanto, el adversario expresa indulgencia: “No es para tanto, una sola vez no hará daño”.

Sin embargo, después de ceder a la tentación, esa voz se vuelve áspera e implacable: “No puedo creer que te hayas equivocado; no hay forma de arrepentirse, eres indigno de ser amado”.

Por el contrario, escuchamos la voz misericordiosa de Dios a través del Salvador: “¿No os volveréis a mí ahora, y os arrepentiréis de vuestros pecados, y os convertiréis para que yo os sane?” (3 Nefi 9:13).

Aun con ese amoroso llamado, a menudo escucho a jóvenes adultos decir cosas como: “He tenido dificultades con el consumo de pornografía, así que nunca seré digno de un matrimonio en el templo”, “Me siento demasiado dañado para ser amado” o “No puedo perdonarme a mí mismo por lo que he hecho”.

Para quienes se sienten atormentados por este tipo de vergüenza, escuchen las palabras del élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Si tienden a preocuparse de que nunca estarán a la altura, o de que el amoroso alcance de la Expiación infinita de Cristo cubra misericordiosamente a todos los demás pero no a ustedes, entonces no lo comprenden. Infinito significa infinito. Infinito los cubre a ustedes y a sus seres queridos”.

El primer paso para sanar de los mensajes dañinos de la pornografía y de las ideas dañinas sobre la sexualidad es creer que, con la ayuda de Jesucristo, puedes hacerlo.

El truco consiste en no esconderse del Padre Celestial y de Jesucristo. Acude a Ellos en busca de esperanza, ayuda y paz.

La hermana Tamara W. Runia, Primera Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes, enseñó recientemente: “Jesucristo da luz a los que están en tinieblas. Así que, en esos días en los que sientan esa voz que les dice que se oculten, que deberían esconderse solos en un cuarto oscuro, ¡los invito a ser valientes y a creer a Cristo! Caminen y enciendan la Luz: nuestro Fulgor perfecto de esperanza”.

No limites la Expiación de Cristo y la forma en que Él puede obrar milagros en tu vida.

2. Aprende acerca de los propósitos de Dios para la intimidad sexual

El presidente Thomas S. Monson (1927–2018) destacó una vez un relato de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas. Cuando Alicia se encuentra en una encrucijada, le pregunta al gato de Cheshire qué camino debe seguir. Él contesta: “Eso depende de dónde quieres ir. Si no sabes a dónde quieres ir, entonces tampoco importa mucho el camino que tomes”.

Del mismo modo, podrías encontrarte en una encrucijada entre una visión casual del sexo y una comprensión de los propósitos de Dios para la intimidad sexual. Debes comprender la senda de los convenios y los propósitos de Dios con relación a la intimidad sexual sana y amorosa a fin de poder reconocer las conductas y las sendas que son incompatibles con Sus caminos. Muchos mensajes, como la pornografía, la cultura de las relaciones sexuales casuales y las representaciones distorsionadas de los medios de comunicación, promueven una visión poco saludable de la sexualidad que se centra en la gratificación física instantánea y en tratar a los demás como objetos.

Sin embargo, la visión del Evangelio sobre la intimidad sexual dentro del matrimonio entre un hombre y una mujer es más profunda. Su propósito es conectar a los cónyuges emocional y espiritualmente y profundizar su relación.

Muchas personas no se dan cuenta de lo mucho que se están perdiendo en su comprensión de la sexualidad hasta que escuchan una perspectiva centrada en el Evangelio. En una oportunidad, hablé con un joven acerca de cómo el consumo de pornografía distorsiona el aspecto espiritual de la sexualidad. Sorprendido, dijo que nunca antes había escuchado las palabras sexualespiritual en la misma oración.

Cuando se tiene una visión más espiritual de lo que debe ser la intimidad sexual, es más fácil resistirse a la versión falsificada que ofrece el mundo.

Para cambiar nuestra perspectiva, no solo debemos evitar los mensajes dañinos, sino que debemos aprender activamente cuál es el propósito de Dios para la intimidad sexual y orar para pedir la ayuda del Espíritu a fin de dar forma a nuestra visión.

3. Camina por la senda de la sanación

Una vez que el Espíritu te haya ayudado a comprender los propósitos más elevados de Dios en cuanto a la intimidad sexual, te sentirás fortalecido para elegir caminar por la senda de la sanación y el cambio.

A continuación, se indican algunas formas en las que puedes empezar:

  • Aunque es posible que todavía estés tratando de superar el consumo habitual de pornografía, empieza a reemplazar la pornografía y los medios distorsionados como tu fuente de información sobre lo que es una intimidad sexual normal o saludable.

  • Estudia recursos sobre la sexualidad que estén en armonía con las enseñanzas del Evangelio, como la sección La pornografía en la Biblioteca del Evangelio. El curso de Instituto “La familia eterna” enseña en cuanto a cómo prepararse para la intimidad sexual en el matrimonio. El ejemplar de agosto de 2020 de la Publicación semanal para jóvenes adultos analiza cómo desarrollar una perspectiva saludable de la sexualidad. También hay muchos libros escritos por miembros confiables de la Iglesia que pueden ser útiles. Pide ayuda al Padre Celestial para que te guíe a los recursos inspirados.

  • Habla abiertamente con tus padres, con líderes de la Iglesia de confianza, con mentores sabios o con terapeutas que puedan ayudarte a ver la intimidad sexual de la manera en que Dios desea que la veas.

  • Rodéate de amigos que compartan tus valores y se esfuercen por vivir la ley de castidad.

La influencia de los errores del pasado o de los mensajes dañinos no desaparece de la noche a la mañana, pero con el tiempo, las voces mundanas se van acallando a medida que recorremos la senda de los convenios con fe. Como enseñó el presidente Russell M. Nelson: “Gracias a que Jesucristo venció este mundo caído y expió por cada uno de nosotros, ustedes también pueden vencer este mundo saturado de pecado, egocéntrico y, a menudo, agotador”.

Al acudir al Padre Celestial en busca de ayuda para reformular tu visión de la sexualidad, puedes tener esperanza en establecer una relación sexual con tu cónyuge futuro (o actual) basada en la confianza, el amor y el respeto mutuo.

Puedes ser sanado

He mirado a los ojos de personas que llevan consigo un profundo dolor a causa de los mensajes problemáticos sobre la sexualidad. Sin embargo, también he visto que esos mismos ojos se iluminan de paz, gozo y esperanza al descubrir la verdad de Dios sobre la intimidad sexual y al arrepentirse sinceramente cuando es necesario.

Si alguna vez te has sentido destrozado, avergonzado o confundido, debes saber lo siguiente: la sanación es posible. No estás excluido del amor, la intimidad ni el gozo.

Te mereces algo mejor que una conexión falsa. Desarrolla tu visión, camina por la senda y permite que la luz de la Expiación de Cristo te guíe hacia un futuro de verdadera plenitud e intimidad.