2025
Seguimos a Jesucristo
Junio de 2025


Artículo de los líderes del Área Caribe

Seguimos a Jesucristo

Para mí, el año 2024 fue de mucho aprendizaje e inspiración al estudiar el Libro de Mormón con Ven, sígueme, me ayudaron a conocer mucho más las enseñanzas del Salvador, a conocer los principios más importantes para seguirlo y a saber reconocer que Él es nuestro Salvador y Redentor.

Uno de los acontecimientos más importantes en el Libro de Mormón fue la aparición del Salvador al pueblo nefita, cumpliendo las profecías de más de 600 años. Durante ese evento, aprendemos tres cosas básicas:

Primero, el Padre Celestial presenta a Su Hijo: “He aquí a mi Hijo Amado, en quien me complazco, en quien he glorificado mi nombre: a él oíd” (3 Nefi 11:7). Ese mandato del Padre Celestial, “a él oíd”, nos prepara para agudizar nuestros oídos para escucharlo y así tener luz para cada situación en nuestras vidas.

Segundo, el Salvador mismo como un ser resucitado se presenta a Sí mismo: “He aquí, yo soy Jesucristo, de quien los profetas testificaron que vendría al mundo” (3 Nefi 11:10). El élder Jeffrey R. Holland dijo: “Esa aparición y esa declaración constituyeron el punto culminante, el momento supremo de toda la historia del Libro de Mormón”.

Tercero, el Salvador, después de dar Su testimonio y hacer saber que se había sometido a la voluntad del Padre, pide a Su pueblo: “Levantaos y venid a mí, para que metáis vuestras manos en mi costado, y para que también palpéis las marcas de los clavos en mis manos y en mis pies, a fin de que sepáis que soy el Dios de Israel, y el Dios de toda la tierra, y que he sido muerto por los pecados del mundo” (3 Nefi 11:14). Este mandato de levantarnos y seguirlo después de Su sacrificio expiatorio nos llena de esperanza y nos invita a hacer las cosas que Él pide para lograr la exaltación y estar de nuevo con Él para siempre.

Tras la invitación del Salvador de levantarse y seguirlo, el pueblo de Nefi tocó las marcas de los clavos en Sus manos y en Sus pies, supieron con certeza que era Jesucristo, el Hijo de Dios y cayeron a Sus pies y lo adoraron. Se nos enseña que adorar a Dios es amarlo y reverenciarlo, y brindarle servicio y devoción (véase D. y C. 20:19). Es decir que el pueblo de Nefi estaba dispuesto a partir de ese momento a cumplir con lo que el Salvador les pidiera hacer, a participar de las ordenanzas del Evangelio y las demás prácticas que pongan de manifiesto la devoción y el amor a Dios el Eterno Padre y Su Hijo Jesucristo.

Con esto el Salvador los preparó para recibir Sus enseñanzas y Su ejemplo, los cuales definirían la senda para ser verdaderos discípulos de Él.

En primer lugar, el Salvador les mandó arrepentirse de sus pecados y después a realizar la ordenanza del bautismo (véase 3 Nefi 11:23). Si vamos a ser Sus discípulos y miembros dedicados de Su Iglesia, debemos recordar estos dos principios cada domingo al participar de la Santa Cena; tenemos la oportunidad de expresar con un corazón quebrantado y un espíritu contrito nuestra disposición de seguir al Salvador, de arrepentirnos y llegar a ser santos mediante la Expiación de Cristo. En la ordenanza de la Santa Cena, cada día de reposo hacemos convenios de recordarle siempre y de guardar Sus mandamientos.

El presidente Dallin H. Oaks compartió en la conferencia de octubre de 2024: “Seguir a Cristo no es una práctica casual ni ocasional, sino una dedicación continua y una manera de vivir que debe guiarnos en todo tiempo y en todo lugar”. El presidente Oaks nos ayuda a entender que venir a Él en todo momento define el camino para que seamos discípulos fieles de Jesucristo.

En segundo lugar, el Salvador enseñó al pueblo de Nefi: “Porque en verdad, en verdad os digo que aquel que tiene el espíritu de contención no es mío, sino es del diablo, que es el padre de la contención, y él irrita los corazones de los hombres, para que contiendan con ira unos con otros.

“He aquí, esta no es mi doctrina, agitar con ira el corazón de los hombres, el uno contra el otro; antes bien mi doctrina es esta, que se acaben tales cosas” (3 Nefi11:29–30).

En el Sermón del Monte, el Salvador enseñó a Sus discípulos cómo vivir en un mundo de desdén. Él declaró: “Y bienaventurados son todos los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (3 Nefi 12:9).

El presidente Russell M. Nelson compartió en abril de 2023: “La ira nunca persuade, la hostilidad no edifica a nadie, la contención nunca lleva a soluciones inspiradas. […] Como discípulos de Jesucristo, debemos ser ejemplos de cómo interactuar con los demás, especialmente cuando tenemos diferencias de opinión”.

Posteriormente, el Salvador enseñó al pueblo de Nefi principios fundamentales al declarar Su doctrina: “Y esta es mi doctrina, y es la doctrina que el Padre me ha dado; y yo doy testimonio del Padre, y el Padre da testimonio de mí, […] y yo testifico que el Padre manda a todos los hombres, en todo lugar, que se arrepientan y crean en mí” (3 Nefi 11:32).

La doctrina de Cristo incluye la fe en Jesucristo, el arrepentimiento, el bautismo, recibir el don del Espíritu Santo y perseverar hasta el fin. El Señor enseñó al pueblo de Nefi la importancia de seguir Su doctrina al declarar: “Y los que edifican sobre esto, edifican sobre mi roca, y las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ellos” (3 Nefi 11:39).

Al seguir la doctrina de Cristo y seguir con fe inquebrantable en Él, sintiendo un fulgor perfecto de esperanza y amor por Dios, deleitándonos en la palabra de Cristo, y perseverando hasta el fin, confiando en Él y sometiéndonos a todo lo que Él requiera de nosotros, tendremos la promesa del Padre Celestial de heredar la vida eterna.

Entender la doctrina de Cristo y meditar en la invitación del presidente Nelson de estar preparados para la Segunda Venida, me ayuda con mi compromiso de asistir al templo regularmente y esforzarme por cumplir con los convenios que he hecho con mi Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo.

Después de enseñar estos principios al pueblo de Nefi, el Salvador les dejó un cometido: “Por tanto, id a este pueblo, y declarad las palabras que he hablado, hasta los extremos de la tierra” (3 Nefi 11:41).

Al pensar en las enseñanzas del Salvador al pueblo de Nefi en el Libro de Mormón, me siento alentado a seguirlo, a guardar mis convenios con el Padre Celestial y Jesucristo, y a prepararme para la Segunda Venida como el presidente Nelson nos ha invitado a hacer. También me doy cuenta de cómo me ha ayudado el adorar en el templo con regularidad.

Como seguidores de Jesucristo, agudicemos nuestros oídos, enseñemos y testifiquemos de Él, sigamos Su ejemplo, renunciemos a la contención y decidamos ser pacificadores. Al seguir al Salvador, nuestra fe estará fortalecida y nos dará poder para cumplir y guardar los convenios que hemos realizado con Él. Testifico que Jesucristo vive, que Él es mi Salvador, testifico del Libro de Mormón, no tengo duda de que es la palabra de Dios. En el nombre de Jesucristo. Amén.

Notas

  1. Presidente Jeffrey R. Holland, Cristo y el nuevo convenio: El mensaje mesiánico del Libro de Mormón, 1997, págs. 250–251.

  2. Presidente Dallin H. Oaks, “Seguir a Cristo”, Liahona, mayo de 2024, pág. 24.

  3. Presidente Russell M. Nelson, “Se necesitan pacificadores”, Liahona, mayo de 2023, pág. 98.