Haz lo mejor que puedas, con la ayuda del Salvador
¡Uf! ¡Simplemente no me sale! ¿Cómo voy a tocar el solo en la presentación de la banda la próxima semana?
Espero con ansias tu discurso en la reunión sacramental del próximo domingo. ¿Cómo te está yendo?
Va todo bien.
¿Un solo y un discurso? ¿Cómo voy a hacer ambos?
¡Bienvenidos al cuórum de maestros!
¿Alguna vez les pidieron que hagan algo nuevo o una cosa que los haya puesto nerviosos?
¡Sí!
Si hacen lo mejor que pueden y piden la ayuda del Salvador, lograrán hacer todas las cosas que les pidan.
Padre Celestial, por favor, ayúdame a hacer lo mejor que pueda.
Al día siguiente
Más tarde esa semana
¿Estás listo?
¡Sí!
Muchísimas gracias por tu discurso. ¡Fue genial!
¡Gracias! ¡Hice lo mejor que pude! Y el Salvador me ayudó.