Al grano
¿Por qué el Señor tiene una Iglesia?
El propósito de la Iglesia de Cristo es “permitir que las personas y las familias ayuden a Dios a efectuar Su obra de salvación y exaltación”. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ayuda a “facultar a [los] hijos [de Dios] para el más alto grado de gloria, que es la exaltación o la vida eterna”.
“El Salvador […] le ha dado el mandato [a la Iglesia] de llevar a cabo Sus propósitos: predicar Su Evangelio, proporcionar Sus ordenanzas y convenios, y hacer posible que Su poder nos justifique y santifique”.
Los miembros de la Iglesia tienen acceso al poder y a las bendiciones de Jesucristo por medio de la autoridad y las llaves del sacerdocio, los convenios y las ordenanzas, la guía profética, las Escrituras y una comunidad de santos.
También se le manda a la Iglesia: “Levantaos y brillad, para que vuestra luz sea un estandarte a las naciones” (Doctrina y Convenios 115:5).
Los miembros de la Iglesia se esfuerzan por “brillar” al vivir el Evangelio, invitar a todos a recibir el Evangelio, unir a las familias por la eternidad, y cuidar de los pobres y necesitados. Esta es la obra de Dios de salvación y exaltación.