Voces de los jóvenes
Fortaleza para dejar de comparar
Ilustración por Katelyn Budge
A veces me comparo con los demás y me siento mal por no ser tan hermosa o “perfecta” como ellos. Debido a eso, pasé por algunas pruebas de tipo mental y emocional difíciles. Busqué recursos en línea para superarlas, pero no pude encontrar nada que me ayudara.
Un día decidí: “Solo tengo que arrodillarme y orar, porque hay alguien allá arriba que puede darme el abrazo más grande”. Así que confié en el Padre Celestial y en Jesucristo y oré sinceramente.
Cuando lo hice, recordé que el Padre Celestial me creó individualmente y a Su imagen, así que debo apreciarme a mí misma. Él me puso aquí con un propósito, ¡y me alegro de estar en la tierra! Por medio del Espíritu Santo, Él me recordó que valgo mucho más de lo que creo, y eso me dio fortaleza.
Decidí dejar de lado las redes sociales y asegurarme de estar rodeada de las personas adecuadas, personas que me mostraran un amor semejante al de Cristo. Estoy muy agradecida por mis amigas de la clase de las Mujeres Jóvenes porque son una luz. Cada vez que me criticaba a mí misma, me recordaban que soy hermosa y que tengo valor.
A veces todavía me comparo con los demás, pero cada vez que oro, una voz suave y apacible me dice: “Amara, eres hermosa”.
Jesucristo es mi Redentor y mi mejor amigo. Él siempre está ahí para mí, incluso cuando siento que no siempre lo recuerdo como debería. Sé que Él y el Padre Celestial me aman y yo los amo a Ellos. No creo que pudiera experimentar el tipo de amor que Ellos me dan en ningún otro lugar.
Amara M., 16 años, Swansea, Gales
Le gusta bailar, tocar el ukelele y la guitarra, y estar al aire libre.