Publicación semanal para jóvenes adultos
Cinco cosas que todo padre primerizo debe saber
Liahona de marzo de 2026


Para padres de niños pequeños

Cinco cosas que todo padre primerizo debe saber

No es fácil ser padre. Pero el Padre Celestial nos ha dado muchas herramientas para ayudar con la transición.

un padre sostiene a un bebé dormido

Experimenté muchas emociones mientras me preparaba para ser padre.

Me sentía inseguro, asustado y más que un poco curioso sobre cómo resultaría todo. Cuando nuestro hijo finalmente nació, me sorprendió y me asombró cuánto amor sentía por ese nuevo pequeño.

Ser padre no ha sido fácil. La crianza de los hijos es difícil. Pero sabemos que, mediante el poder de Jesucristo, todas nuestras cargas se pueden aligerar. Con eso en mente, ya sean padres primerizos o ya experimentados, aquí van cinco principios del Evangelio para ayudarles en el camino de la paternidad.

1. Dios es el Padre Celestial de ustedes y también es el Padre de sus hijos.

Es probable que deseen hacer todo lo posible por proteger y amar a su hijo. ¡Es una sensación maravillosa (y un poco estresante)! Pero pueden estar seguros de que el Padre Celestial también quiere lo mejor para sus hijos y les ayudará a medida que acudan a Él.

¡Qué sentimiento tan maravilloso es estar tan alineados con nuestro Padre Celestial!

2. A medida que se sacrifiquen, encontrarán gozo.

La paternidad es el camino hacia algunos de los gozos más grandes que experimentaremos en esta vida. También requiere sacrificio.

“A los hombres la paternidad nos expone a nuestras debilidades y necesidad de mejorar”, enseñó el presidente D. Todd Christofferson, Segundo Consejero de la Primera Presidencia. “La paternidad requiere sacrificio, pero es una fuente de satisfacción incomparable, aun de gozo. […] Jesús dijo: ‘Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos’ [Juan 15:13]. Los padres manifiestan ese amor conforme pasan su vida día tras día, trabajando para servir y mantener a su familia”.

3. Los padres actúan en igualdad de condiciones con sus esposas.

El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó: “Cuidar y presidir son responsabilidades interrelacionadas y superpuestas, lo que significa que los padres y las madres ‘como compañeros iguales, están obligados a ayudarse el uno al otro’ y a compartir un liderazgo equilibrado en su hogar”.

Debemos estar unidos con nuestra esposa en todo lo que hacemos, especialmente en lo que se refiere al cuidado y la crianza de nuestra familia. Ninguno de los miembros de este compeñerismo es menor o mayor que el otro; se supone que somos iguales. En otras palabras, ¡no están solos!

4. El sacerdocio puede bendecir a su familia.

El presidente Harold B. Lee (1899–1973) enseñó: “Nunca es el poder del sacerdocio, que ustedes poseen, más magnífico que cuando hay una crisis en su hogar, una enfermedad grave, o cuando hay que tomar alguna decisión trascendental. […] Comprendido en el poder del sacerdocio, que es el poder de Dios Todopoderoso, está el poder de efectuar milagros si el Señor lo concede según Su voluntad, pero para que nosotros utilicemos ese sacerdocio, debemos ser dignos de ejercerlo. El no comprender este principio equivale a no recibir las bendiciones del poseer ese gran sacerdocio”.

El sacerdocio de Dios se nos ha dado para beneficiar a quienes nos rodean, especialmente a nuestra propia familia. Hagan todo lo posible por ser dignos de esa autoridad del sacerdocio. Úsenlo para bendecir la vida de su esposa e hijos.

5. El Padre Celestial magnificará sus esfuerzos.

Puede ser fácil sentir que no están haciendo lo suficiente por su familia. El presidente Christofferson se dirigió a los padres, diciendo: “Sé que desearían ser padres más perfectos. Sé que yo también lo deseo. Aun así, a pesar de nuestras limitaciones, sigamos adelante. Dejemos de lado las nociones exageradas de individualismo y autonomía de la cultura actual y pensemos primero en la felicidad y el bienestar de los demás. Ciertamente, a pesar de nuestras insuficiencias, nuestro Padre Celestial nos magnificará y hará que nuestros esfuerzos sencillos den fruto”.

Confíen en que Dios hará más de ustedes de lo que ustedes pueden hacer por sí mismos.

Compañeros papás, Dios los ama. Él ama a su familia. Él cuidará de ustedes a medida que busquen Su ayuda, hagan de Jesucristo el fundamento de su hogar y hagan todo lo posible por guiar a su familia con amor y rectitud.