De la Publicación semanal para jóvenes adultos
Cuatro maneras de celebrar a Cristo durante todo el año
En Navidad, celebramos el nacimiento de Jesucristo. ¿Cómo podemos celebrar el resto de Su vida?
¿No sería lindo celebrar la Navidad todo el año?
La comida deliciosa, las decoraciones hermosas, las tradiciones divertidas y, lo más importante, la oportunidad de centrarse en Jesucristo.
La buena noticia es que el hecho de que la Navidad llegue y se vaya no significa que no puedas seguir celebrando al Salvador. ¡Los actos y las enseñanzas de Cristo se pueden honrar durante todo el año! Aquí hay cuatro maneras de centrarse para recordarlo siempre, más allá de la época navideña.
1. Procura conocerlo
El nacimiento de Jesucristo fue una manifestación sagrada del amor de Dios por Sus hijos y, al igual que los pastores de Belén, ciertamente debemos honrar esa noche santa.
Sin embargo, un grupo de personas del relato de la Navidad —los magos— no llegó la noche en que Cristo nació. Lo encontraron más adelante. ¡Su viaje puede haber durado meses o años! Pero estaban decididos a adorar a su Rey, sin importar cuánto tiempo se necesitara. Nosotros también podemos buscar al Salvador más allá de la época navideña.
El presidente Russell M. Nelson enseñó: “Cuanto más aprendan acerca del Salvador, más fácil será confiar en Su misericordia, Su amor infinito y Su poder fortalecedor, sanador y redentor”. Puedes procurar aprender más acerca de Jesucristo al orar para sentir Su amor, estudiar Su vida en las Escrituras y hacer convenios con Él.
2. Obtén fortaleza espiritual mediante el ayuno
Antes de comenzar Su ministerio, Jesús ayunó durante cuarenta días en el desierto. Ese tiempo lo preparó para resistir todas las tentaciones que se le presentarían y enseñar con “el poder del Espíritu” (Lucas 4:14) en Galilea.
No es necesario que ayunes durante cuarenta días seguidos para seguir Su ejemplo, pero el principio es verdadero: Renunciar a los deseos y hábitos del mundo deja más lugar para el Salvador y el Espíritu en tu vida.
El presidente Henry B. Eyring, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, explicó que ayunar nos brinda “poder para recibir inspiración y mayor capacidad para resistir la tentación”. Guardar el mandamiento de ayunar a menudo te ayudará a centrarte en Jesucristo y permitirá que Él te bendiga a ti y a las personas por las que ayunes.
3. Prepárate para Su regreso
Jesús ministró a Sus discípulos durante cuarenta días después de Su Resurrección, y luego ascendió a los cielos con la promesa de que regresaría (véase Hechos 1:2–11).
Recientemente, los profetas y apóstoles han hecho hincapié en la necesidad de prepararse para ese regreso. Por ejemplo, el presidente Nelson enseñó que “aumentar el tiempo que pasamos en el templo nos ayudará a prepararnos para la Segunda Venida”, e instó a todos a adorar en el templo tan a menudo como fuera posible. Puedes esperar la Segunda Venida de Cristo con gozo y fe al avanzar espiritualmente hacia el cielo, incluso mediante la adoración en el templo.
4. Aprende a escucharlo
Poco después de la Ascensión, los apóstoles de Jesús recibieron el don del Espíritu Santo mientras estaban reunidos para un banquete (véase Hechos 2). Ese don les permitió tener la guía de Cristo aun cuando Él ya no estuviera en la tierra con ellos.
Por medio de la autoridad restaurada del sacerdocio de Dios, podemos tener acceso al don del Espíritu Santo, ¡y a la voz del Salvador! El presidente Nelson animó a todos a “que hagan lo que sea necesario para elevar su capacidad espiritual para recibir revelación personal”.
A medida que busques a Jesús durante esta época especial y te centres en Él durante todo el año, tu vida estará colmada de la guía, la esperanza y la fortaleza que Él promete. Esa es razón suficiente para celebrar, no solo en esta temporada, sino siempre.