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Resolver los sentimientos de ira: Responder a la ira siguiendo al Salvador


“Resolver los sentimientos de ira: Responder a la ira siguiendo al Salvador”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Resolver los sentimientos de ira: Responder a la ira siguiendo al Salvador”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Salud física y emocional: Lección 186

Resolver los sentimientos de ira

Responder a la ira siguiendo al Salvador

The Old Testament characters Jacob and Esau embracing one another. A desert landscape is portrayed in the background.

Experimentar sentimientos de ira es normal. Aunque tal vez no podamos controlar las situaciones que nos causan enojo, podemos decidir cómo responder a ellas. Si acudimos a Jesucristo, nos puede ayudar a responder como Él mismo lo haría. Esta lección puede ayudar a los alumnos a seguir el ejemplo de Jesucristo cuando experimenten sentimientos de ira.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a hacer una lista de situaciones en las que podrían sentir la tentación de responder con enojo. También podrían evaluar la frecuencia con la que se enojan y cómo lidian con esos sentimientos.

Posibles actividades de aprendizaje

Presión acumulada

Considere mostrar la imagen siguiente en la pizarra o llevar a la clase una lata de refresco cerrada. Mientras analizan la pregunta siguiente, agite la lata, pero no la abra.

Soda Can
  • ¿Qué sucede dentro de una lata de refresco cerrada si la agitas repetidamente? ¿Qué pasaría si la abres?

Considere mostrar la siguiente imagen. Si trajo una lata y la agitó, no la abra. Puede seguir mostrándola a lo largo de la lección.

Thirsty man opens a can of shaken up beer during picnic
  • ¿De qué maneras puedes relacionar este ejemplo con sentir ira?

Si los alumnos necesitan ayuda, podría explicarles que la lata nos representa a nosotros y el refresco representa nuestras emociones. Agitar lata podría reflejar acciones, situaciones o interacciones que pueden llevar a una presión acumulada (sentimientos de ira) dentro de nosotros.

Todos experimentamos ira. Así como es normal que la presión dentro de una lata de refresco aumente si la agitamos, es normal que experimentemos sentimientos de ira. Sin embargo, podemos elegir cómo responder a esos sentimientos.

Medita en las preguntas siguientes:

  • En una escala del 1 al 5 (1 = bajo; 5 = alto), ¿con qué frecuencia te enojas? ¿Cómo calificarían los demás la frecuencia con la que se enojan?

  • ¿Cuál es tu reacción más frecuente cuando tienes sentimientos de enojo?

A medida que estudies hoy, busca la guía del Espíritu Santo para que te ayude a aprender cómo el Padre Celestial y Jesucristo te ayudarán a manejar los sentimientos de ira.

Consecuencias de actuar con ira

Para ver un ejemplo de las Escrituras sobre las consecuencias de la ira, considere analizar el relato de Esaú en Génesis 27. Si los alumnos ya estudiaron este relato en la Lección 30: “Génesis 25–27”, podría utilizar otro relato, como el de Caín (véase Moisés 5:21–23, 26–27, 32) o el de Asa (véase 2 Crónicas 16:7–13).

A fin de ayudar a los alumnos a comprender la historia de Esaú, considere mostrar la imagen siguiente e invitarlos a compartir lo que saben sobre él. Luego, lea o resuma el párrafo siguiente, o muestre “Jacob y Esaú” (desde 1:10 hasta 1:53), que se encuentra en LaIglesiadeJesucristo.org.

2:5
Esau and Jacob working

Isaac y Rebeca tuvieron mellizos: Jacob y Esaú. Por ser el mayor, Esaú tenía derecho a la bendición de la primogenitura de su padre. La primogenitura significaba que Esaú heredaría las posesiones de su padre y se convertiría en el proveedor y líder espiritual de la familia. Debido a las acciones inicuas de Esaú (véanse Génesis 25:31–34; 26:34–35), la bendición de la primogenitura fue transferida a Jacob (véase Génesis 27:1–33).

Lee Génesis 27:41–45 para saber cuál fue la respuesta de Esaú al enterarse de que su padre le había dado la bendición de la primogenitura a Jacob.

  • ¿Cuál fue el resultado de la ira de Esaú?

  • ¿Qué otras consecuencias podría experimentar alguien por actuar con ira?

Podría ser útil explicar que los dos hermanos estuvieron separados durante veinte años hasta que finalmente se reconciliaron (véase Génesis 33:4).

El ejemplo del Salvador

Considere organizar a los alumnos en grupos de dos y que cada uno lea un pasaje de las Escrituras de los que se encuentran a continuación. Luego, cada grupo podría analizar cómo estos pasajes responderían a la pregunta siguiente.

Lee lo siguiente para aprender cómo responder ante los sentimientos de ira:

Salmos 103:8

Proverbios 16:32

  • ¿Cómo resumirías lo que podemos aprender sobre lidiar con la ira?

    Ayude a los alumnos a reconocer una verdad como la siguiente: Cuando somos tardos, o lentos, para la ira, seguimos el ejemplo del Señor.

  • ¿Qué significa para ti ser lento para la ira?

Piensa en un ejemplo de cuando Jesús haya sido lento para la ira.

Si los alumnos necesitan ayuda, podría remitirlos a ejemplos como los siguientes:

  • ¿Cómo podría ayudar a alguien ver cómo respondió Jesús en esas situaciones?

Pasos para manejar la ira

Esta parte de la lección puede ayudar a los alumnos a practicar los siguientes pasos para manejar los sentimientos de ira:

  1. Reconocer lo que provocó los sentimientos de ira.

  2. Identificar las emociones subyacentes.

  3. Elegir estrategias para calmarse.

ícono de Seminario A fin de ayudar a los alumnos a aprender a manejar la ira como discípulos de Jesucristo, entregue el volante “Pasos para controlar el enojo”. Dado que el volante contiene algunas preguntas personales, los alumnos podrían trabajar en él individualmente, o bien podrían trabajar de a dos, haciendo pausas de vez en cuando para responder las preguntas individuales.

Conclusión

Después de que los alumnos hayan completado el volante, considere hacer las siguientes preguntas de análisis, si alcanza el tiempo:

  • ¿Qué aprendiste hoy que podría ayudar a alguien que tiene dificultades para manejar su ira?

  • ¿Qué experiencias has tenido tú u otras personas con respecto a manejar la ira como Cristo?

Algunos alumnos podrían sentir que es imposible para ellos no perder los estribos. Para concluir, considere invitarlos a leer Éter 12:27 en busca de cómo Jesucristo puede ayudar a alguien que lucha contra cualquier debilidad. Testifique que, gracias a Su Expiación, Jesucristo puede convertir nuestras debilidades en fortalezas, incluyendo manejar la ira.