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Manejar el estrés y la ansiedad: Jesucristo puede ayudarnos a manejar el estrés y la ansiedad


“Manejar el estrés y la ansiedad: Jesucristo puede ayudarnos a manejar el estrés y la ansiedad”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Manejar el estrés y la ansiedad: Jesucristo puede ayudarnos a manejar el estrés y la ansiedad”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Salud física y emocional: Lección 184

Manejar el estrés y la ansiedad

Jesucristo puede ayudarnos a manejar el estrés y la ansiedad

A mother and her teenage daughter interacting in an outdoor setting. Shot in Argentina

Todos sentimos estrés y ansiedad. Estas emociones pueden ayudarnos a llevar a cabo las tareas diarias y enfrentar los desafíos de la vida. Sin embargo, sentir estrés y ansiedad de forma prolongada puede afectarnos de manera negativa. Afortunadamente, el Salvador nos ha prometido Su ayuda y Su paz (véase Juan 14:27). Esta lección puede ayudar a los alumnos a practicar habilidades en las que se recurre al poder del Salvador para manejar el estrés y la ansiedad.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a pensar en situaciones en las que se sientan estresados o ansiosos, y en las formas en que pueden acudir al Señor en busca de ayuda.

Posibles actividades de aprendizaje

Estrés y ansiedad

Nota: No es necesario que sea experto en salud mental para enseñar esta lección. Ore para recibir la guía del Padre Celestial, siga los materiales de la lección y confíe en el Espíritu Santo. Si los alumnos comparten las dificultades personales que enfrentan o hacen preguntas que usted no puede abordar como parte de esta lección, exprese su agradecimiento por la confianza que muestran en usted. Asegúreles que el Padre Celestial y Jesucristo los aman. Anímelos a buscar consejo adicional de sus padres, líderes de la Iglesia, consejeros escolares u otros profesionales de la salud emocional.

Considere comenzar la lección de una manera que ayude a los alumnos a pensar en cómo manejar el estrés y la ansiedad. Por ejemplo, se podría utilizar o adaptar la siguiente situación hipotética para relacionarla mejor con ellos:

  1. Si alguien solo pudiera levantar 25 kg (55 libras) y tratara de levantar 70 kg (154 libras), ¿qué sería lo más probable que pasase? ¿Cómo se sentiría?

  2. ¿Qué pasaría si esta misma persona comenzara a levantar 25 kg (55 libras) y gradualmente agregara un poco de peso cada semana? ¿De qué manera cambiaría su fuerza? ¿Cómo se sentiría?

  3. ¿Qué pasaría si esta persona nunca intentara levantar más de 25 kg (55 libras)?

  4. En estas situaciones, ¿cómo podría compararse el peso con el manejo del estrés y la ansiedad?

ícono de Seminario A fin de ayudar a los alumnos a entender los diferentes niveles de estrés y ansiedad, podría compartir el volante “Estrés y ansiedad”. Invítelos a leer el cuadro y a completar las preguntas de autoevaluación de la tercera columna.

Al estudiar esta lección, busca la ayuda del Señor para aprender habilidades que puedan ayudarte a manejar los sentimientos de estrés y ansiedad.

El consejo de un profeta

Lee la siguiente cita del presidente Russell M. Nelson y busca cómo podemos superar nuestras ansiedades.

18:60
Official portrait of President Russell M. Nelson taken January 2018

El Señor ha declarado que, a pesar de los desafíos sin precedentes de hoy, aquellos que edifican sus cimientos en Jesucristo, y han aprendido a invocar Su poder, no tienen por qué sucumbir a las inquietudes singulares de esta época (“El templo y el cimiento espiritual de ustedes”, Liahona, noviembre de 2021, págs. 93–94).

  • ¿Qué te gustó o qué aprendiste de esta cita?

    Los alumnos podrían mencionar una verdad como la siguiente: Al recurrir al poder de Jesucristo, podemos controlar nuestras ansiedades.

  • ¿Qué crees que significa recurrir al poder del Salvador?

  • ¿Cómo podría ayudarnos Su poder a manejar el estrés y la ansiedad? ¿Qué recursos adicionales podría ayudarnos a reconocer Jesucristo?

El resto de la lección da a los alumnos la oportunidad de poner en práctica los principios del Evangelio que pueden ayudarlos a recurrir al poder de Jesucristo para manejar la ansiedad.

Analizar las expectativas y acudir al Señor en busca de ayuda

Una manera de lidiar con los sentimientos de estrés o ansiedad es reconocer nuestras expectativas y alinearlas con lo que el Señor desea para nosotros. Las expectativas poco realistas o que no se cumplen pueden ser una gran fuente de decepción y estrés.

Lee Mosíah 4:27 para saber lo que el Señor espera de nosotros.

Si los alumnos no lo hacen, señale que el Señor no espera que corramos más rápido de lo que nuestras fuerzas nos permiten; sin embargo, aun así, espera que seamos diligentes. No tenemos que levantar demasiado, pero sí tenemos que esforzarnos constantemente.

Como ejemplo de alguien que necesitaba analizar sus expectativas, comparta con los alumnos que, mientras dirigía a los hijos de Israel como profeta, Moisés intentó hacer más de lo que debía. El Señor ayudó a Moisés por medio del consejo de su suegro, Jetro.

Lee Éxodo 18:13–18 para saber por qué estaba preocupado el suegro de Moisés.

  • ¿Qué frases indican lo que le sucedería a Moisés si continuaba aconsejando al pueblo todo el día, todos los días?

  • ¿A qué se asemeja esto en la actualidad?

Definir

Explique a los alumnos que evaluar sus expectativas utilizando las dos preguntas siguientes puede ser una habilidad útil. Valore la posibilidad de escribirlas en la pizarra.

  • ¿Estoy tratando de hacer más o menos de lo que el Señor desea que haga (correr más rápido de lo que mis fuerzas me permiten o no ser diligente)?

  • ¿Cómo puedo acudir al Señor en busca de ayuda?

Modelo

  • Si estuvieras en la misma situación que Moisés, ¿cómo responderías las dos preguntas de la pizarra?

Si fuese útil conocer otros ejemplos actuales, podría invitar a los alumnos a compartir algunas expectativas poco realistas que ellos u otras personas hayan tenido. Podrían utilizar las preguntas de la pizarra para evaluar las expectativas siguientes:

  • Voy a leer el Libro de Mormón 90 minutos al día.

  • Jamás volveré a cometer errores.

  • No necesito prepararme para servir en una misión. Me preocuparé de eso cuando llegue el momento.

Practicar

Elije una cosa de tu vida que te cause estrés y ansiedad y practica cómo evaluar tus expectativas. Busca la guía del Espíritu Santo al responder las preguntas de la pizarra y piensa en cómo puedes acudir al Señor en busca de ayuda.

Aconsejarse con alguien de confianza para determinar el paso siguiente

Definir la habilidad

Ayude a los alumnos a comprender que después de analizar sus expectativas, el Señor desea ayudarlos a saber qué hacer a continuación. Una manera en que el Señor nos ayuda es por medio de otras personas; por ejemplo, al consultar con alguien en quien confiamos. A medida que los alumnos deliberen en consejo con otras personas, pueden analizar lo que se debe hacer ahora, lo que se puede dejar para después o lo que se podría abandonar o dejar para otra persona. Asegúreles que no es útil sentirse culpables por fijar límites saludables ni por decir “no” o “todavía no” a algunas oportunidades.

Modelar la habilidad

El Señor ayudó a Moisés por medio de su suegro, Jetro. Mientras Moisés aconsejaba a su suegro, Jetro propuso una solución al problema.

Lee Éxodo 18:19–24 para saber lo que Jetro aconsejó a Moisés que hiciera.

  • ¿Por qué crees que el consejo de Jetro fue útil?

En lugar de enfrentar todos sus problemas a la vez, Moisés pudo obtener la ayuda que necesitaba para dar el siguiente paso.

  • ¿Quiénes son algunas de las personas que el Señor quisiera que te aconsejen cuando sientas estrés y ansiedad? ¿Qué consejo te han dado?

  • ¿De qué manera los consejos sabios han reducido tu estrés o ansiedad, o los de alguien a quien conoces?

Ayude a los alumnos a reconocer que el Señor puede ayudarlos a través de sus padres, hermanos mayores, maestros, consejeros, profesionales de la salud mental, líderes de la Iglesia y otras personas cuando se sientan ansiosos o estresados.

Practicar la habilidad

En tu diario de estudio, reflexiona sobre alguna ocasión en la que te hayas sentido agobiado, estresado o ansioso. Escribe a quién desea el Señor que recurras en busca de consejo sobre lo que debes hacer y cómo crees que hablar con esa persona podría ayudarte.

Considere invitar a los alumnos a repasar el volante y a compartir lo que les gustó o aprendieron en esta lección. Comparta sus pensamientos y testimonio de la verdad de esta lección.