Seminario
Génesis 25–27: Jacob y Esaú


“Génesis 25–27: Jacob y Esaú”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Génesis 25–27: Jacob y Esaú”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Génesis 24–33: Lección 30

Génesis 25–27

Jacob y Esaú

Esau sells his birthright to Jacob for a bowl of pottage.

Con el nacimiento de los mellizos Jacob y Esaú finalmente se cumplió la promesa del convenio hecha a Rebeca e Isaac de tener posteridad. Esaú, al ser el hermano mayor, habría tenido derecho a las promesas de la primogenitura que se concedían al hijo primogénito. Lamentablemente, sus bendiciones eternas no eran una prioridad para él; más bien procuraba satisfacer sus deseos mundanos. Esta lección puede ayudar a los alumnos a valorar las bendiciones eternas del Señor más que los deseos del mundo.

Preparación del alumno: Aliente a los alumnos a evaluar con espíritu de oración el equilibrio que hay en sus vidas entre las cosas de Dios (p. ej.: la oración, el estudio de las Escrituras, la actividad en la Iglesia) y las cosas del mundo. Invítelos a identificar cualquier distracción mundana que pueda estar teniendo prioridad sobre las cosas eternas.

Posibles actividades de aprendizaje

Valorar las cosas de Dios

A fin de ayudar a los alumnos a pensar en cómo las necesidades o los deseos inmediatos a veces pueden afectar a las metas a largo plazo, dibuje el cuadro siguiente en la pizarra:

Ahora

El futuro

Invite a algunos alumnos a mencionar una meta que tengan para el futuro y escríbanlas en la pizarra, en la segunda columna. Elijan una de esas metas e invite a los alumnos a pensar en necesidades o deseos inmediatos que, si se les hace caso, podrían impedir que alguien alcance esa meta. Deles la oportunidad de compartir algunas ideas diferentes y analicen cómo las decisiones que tomamos ahora pueden influir en nuestras metas futuras e incluso impedir que las alcancemos.

Cuando los alumnos hayan terminado, explique que ese concepto también se puede aplicar a nuestros esfuerzos por buscar las bendiciones eternas de Dios. Invítelos a realizar la siguiente actividad de autoevaluación en sus diarios de estudio.

Reflexiona con espíritu de oración sobre las afirmaciones siguientes. Anota en tu diario cuánto se aplica a ti cada una de ellas usando las respuestas “totalmente”, “generalmente”, “un poco” y “para nada”.

  • Estoy dispuesto a sacrificar los deseos terrenales para recibir bendiciones eternas.

  • Entiendo por qué el Señor me pide que valore Sus bendiciones eternas más que las cosas que deseo ahora.

  • Reconozco las bendiciones que se reciben cuando doy prioridad al Padre Celestial y a Jesucristo por encima de las cosas del mundo.

Mientras estudies hoy, invita al Espíritu Santo a ayudarte a ver el valor de las bendiciones eternas. Busca inspiración en cuanto a cómo dar prioridad a estas bendiciones por encima de los deseos terrenales.

La heredad y la bendición de la primogenitura

Para ayudar a los alumnos a entender la importancia cultural de las decisiones que tomaron Esaú y Jacob, resuma los párrafos siguientes con sus palabras.

En la época del Antiguo Testamento, el hijo mayor por lo general recibía la primogenitura. La heredad de la primogenitura incluía una doble porción de tierras y bienes. También incluía una mayor responsabilidad de cuidar de la madre y del resto de la familia después de la muerte del padre. Además de la herencia temporal, el padre daba una bendición de primogenitura para conferir la autoridad del sacerdocio al hijo mayor. Esta bendición establecía la posición del hijo en la familia como maestro y líder.

Rebeca e Isaac oraron para pedir la bendición de tener una posteridad recta por muchos años. Con el tiempo, fueron bendecidos con hijos mellizos: Esaú y Jacob. Debido a que Esaú había nacido primero, él habría sido el hijo primogénito. Sin embargo, el Señor le había revelado a Rebeca que Jacob sería el primogénito (Génesis 25:22–23).

Lee Génesis 25:27–34 para saber cómo demostró Esaú que no valoraba su bendición de primogenitura. (“Guis[ar] […] un potaje” significa hacer una sopa o guisado).

  • ¿Qué encontraste?

Lee Génesis 26:34–35 para conocer la decisión de Esaú y lo que sus padres opinaban en cuanto a sus decisiones tocantes al matrimonio. (Los heteos eran cananeos que adoraban dioses falsos).

  • ¿Por qué se afligieron Rebeca e Isaac por la decisión de Esaú?

Si los alumnos no saben cómo responder la pregunta anterior, podría explicar que los cananeos adoraban ídolos y participaban en otras prácticas pecaminosas. El casarse con mujeres cananeas significaba que Esaú se apartaba del convenio que Dios había hecho con Abraham y su posteridad.

Las bendiciones de valorar las cosas de Dios

A fin de ayudar a los alumnos a entender el relato de Jacob y Esaú, se podría leer o resumir el siguiente párrafo, o bien podrían ver el video “Jacob y Esaú” (2:06), disponible en LaIglesiadeJesucristo.org.

2:5

A pesar de las malas decisiones de Esaú, Isaac, en su vejez, lo llamó para darle la bendición de la primogenitura. Antes de que Esaú llegara, Rebeca disfrazó a Jacob como si fuera su hermano. Isaac, que pensaba que Jacob era Esaú, bendijo a Jacob con la bendición de la primogenitura (véase Génesis 27:1–29). “Después de que Isaac se percató de que había bendecido a Jacob en lugar de a Esaú, afirmó que Jacob ‘ser[ía] bendito’ (Génesis 27:33), lo que sugiere que se había cumplido la voluntad de Dios” (Ven, sígueme — Para uso individual y familiar: Antiguo Testamento 2022, pág. 39).

Lee Génesis 27:34, 38 para conocer la reacción de Esaú cuando supo que Isaac le había dado la bendición de la primogenitura a Jacob.

  • ¿Qué te llama la atención al respecto?

  • ¿Cómo resumirías lo que aprendemos de esta historia en forma de enunciado verídico?

    Utilice las palabras de los alumnos para enunciar una verdad similar a la siguiente: Escoger los deseos inmediatos o del mundo por encima de las bendiciones eternas de Dios puede conducir al pesar y al remordimiento.

    Hay muchas respuestas posibles a la pregunta siguiente. Alentar a varios alumnos a responder puede ayudar a los alumnos a sentirse seguros al expresar diferentes ideas y puntos de vista.

  • ¿Por qué a veces puede resultarnos difícil dar prioridad a las cosas que tienen valor eterno?

El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, explicó:

Elder David A. Bednar, Quorum of the Twelve Apostles official portrait. 2020.

Dadas las muchas ocupaciones de nuestra vida diaria y la conmoción del mundo contemporáneo en que vivimos, podemos distraernos de las cosas eternas que más importan, haciendo del placer, la prosperidad, la popularidad y la distinción nuestras principales prioridades. Nuestra preocupación a corto plazo con “las cosas de este mundo” y “los honores de los hombres” pueden llevarnos a perder nuestra primogenitura espiritual por mucho menos que un guisado de lentejas […].

Cada uno de nosotros debemos evaluar nuestras prioridades temporales y espirituales con sinceridad y con espíritu de oración a fin de identificar las cosas de nuestra vida que pudieran impedir que recibamos las abundantes bendiciones que el Padre Celestial y el Salvador están dispuestos a conferir sobre nosotros (“Vístete de tu poder, oh Sion”, Liahona, noviembre de 2022, pág. 94).

Pida a los alumnos que compartan lo que les gustó o lo que aprendieron de la cita del élder Bednar y luego invítelos a hacer las siguientes tres cosas de forma individual o en grupos pequeños:

  1. Crea una situación hipotética en la que alguien de tu edad pueda sentirse tentado a “perder [su] primogenitura espiritual por mucho menos que un guisado de lentejas”.

  2. Piensa en algún ejemplo en que el Salvador haya dado prioridad a la voluntad de Su Padre sobre los deseos inmediatos o mundanos. (Por ejemplo, véanse Mateo 4:2–10 o Lucas 22:41–42).

  3. Piensa en algún ejemplo actual de alguien que dé prioridad a la voluntad de Dios por encima de los deseos inmediatos o mundanos.

Pida a los alumnos que compartan sus ideas. Mientras ellos hablan, podría señalar que asistir a Seminario hoy en día es un buen ejemplo de poner a Dios en primer lugar. Podrían ver el video “Sin remordimientos” (5:38), disponible en LaIglesiadeJesucristo.org. Un joven decidió asistir a Seminario en vez de hacer surf. Aliente a los alumnos a buscar las bendiciones que recibió gracias a esa decisión.

5:43
  • ¿Qué bendiciones podemos recibir, ahora y en el futuro, por escoger las cosas de Dios por encima de las del mundo?

  • ¿De qué modo el Salvador priorizó las bendiciones eternas por encima de los deseos inmediatos?

Haz un plan

Invite a los alumnos a realizar la actividad siguiente en sus diarios de estudio.

Escribe tus cinco prioridades principales en orden de importancia, de la más importante a la menos importante.

Repasa la lista y presta atención a cualquier cambio que el Espíritu Santo te inspire a hacer.

Debajo de la lista, anota todos los pensamientos que tengas después de realizar esta actividad. ¿Puedes determinar con claridad cuál es el siguiente paso a dar para valorar las cosas de Dios más que las del mundo? Si es así, escríbelo en un lugar donde lo veas con regularidad.

Para concluir la clase podría compartir su testimonio de las bendiciones que ha recibido al valorar las cosas de Dios por encima de las del mundo.