“Agradecido por conocer Su voluntad”, Liahona, abril de 2025.
Voces de los Santos de los Últimos Días
Agradecido por conocer Su voluntad
Mi familia y yo decidimos ver lo que sucedería si depositábamos nuestra confianza en el Señor.
Ilustración por Bradley Clark
Cuando era estudiante universitario, sabía que quería seguir una carrera específica. Había planeado todas mis clases hasta la graduación y tenía una oportunidad de negocios que estaba listo para aceptar. Todo estaba en su lugar.
Sin embargo, después de pedirle consejo al Padre Celestial en oración, sentí que Él me estaba diciendo: “Necesito que vayas en una dirección diferente”. Poco después, se presentó la oportunidad de trabajar para la Iglesia. Fue algo completamente inesperado, pero lo reconocí como la nueva dirección que Él había preparado para que yo siguiera.
Le expliqué a mi familia que se había presentado una nueva oportunidad como gerente de capacitación y operaciones en el Centro de Capacitación Misional del Pacífico. Aquello condujo a un puesto tres años más tarde como director de Instituto en Seminarios e Institutos de Religión. Mi plan profesional original probablemente habría sido más próspero temporalmente, pero decidimos ver qué sucedería si depositábamos nuestra confianza en el Señor.
Esa decisión condujo a las bendiciones que el Señor parecía haber preparado para nosotros. Ha sido maravilloso. No somos ricos, pero siempre hemos tenido las cosas que necesitamos y nuestros hijos se han criado en un maravilloso ambiente del Evangelio.
Nunca me he arrepentido de mi decisión de hace veintitrés años, aunque he tenido que abandonar algunas cosas y dejar atrás a algunas personas, lugares, posesiones y posiciones. Sin embargo, estuvimos felices de hacerlo por el Padre Celestial. Ha sido una gran bendición.
He aprendido que cuando el Señor te guía en cierta dirección y tú escuchas y obedeces, las bendiciones aguardan. Tal como lo enseñó el presidente Russell M. Nelson: “En esa palabra ‘Escúchalo’, Dios nos da el patrón o modelo para tener éxito, felicidad y gozo en esta vida. ¡Debemos escuchar las palabras del Señor, prestar atención a ellas y dar oído a lo que Él nos ha dicho!”.
A veces podríamos tratar de aconsejar al Padre Celestial y pensar: “Yo sé lo que es mejor”. En vez de ello, debemos abrir el corazón y escucharlo a Él, recibiendo así perspectiva y entendimiento. Si acudimos a Él y compartimos con Él nuestras necesidades y los deseos de nuestro corazón, y luego escuchamos atentamente, podemos descubrir Su voluntad para nosotros.