2025
Recursos de la Iglesia para brindar esperanza y ayuda
Abril de 2025


“Recursos de la Iglesia para brindar esperanza y ayuda”, Liahona, abril de 2025.

Recursos de la Iglesia para brindar esperanza y ayuda

La Iglesia proporciona muchos recursos para quienes luchan con problemas de salud mental, así como para sus seres queridos y líderes.

Dos brazos que salen de un hoyo en el suelo en busca de ayuda

Ilustraciones por David Green

Una psicoterapeuta de Chile se dio cuenta de que varias personas de su rama parecían estar deprimidas y solas, especialmente durante los meses de invierno.

Por otro lado, cuando se le preguntó a una psicoterapeuta sobre los desafíos en su área de Sudáfrica, mencionó la adicción y las dificultades económicas.

Asimismo, una psicoterapeuta de Portugal mencionó cómo la presión de las redes sociales parece estar contribuyendo a una ansiedad significativa en los jóvenes que conoce.

Desafíos así existen prácticamente en todas partes, ¿no es cierto? Es cierto que algunas presiones y factores de estrés específicos pueden ser exclusivos de alguna cultura o circunstancia, pero, en muchos sentidos, los patrones de los problemas de salud mental son universales.

“Es crucial recordar que vivimos —y elegimos vivir— en un mundo caído, en el que, por designio divino, nuestro esfuerzo por lograr la divinidad será puesto a prueba una y otra vez”, dijo el presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles.

Al comprender esto, y sabiendo que Jesucristo es el Maestro Sanador, algunos profesionales de la Iglesia han creado recursos de salud mental para ayudar a los miembros a conectarse con la esperanza y la ayuda. Estos recursos reconocen tanto lo que entendemos científicamente acerca de la salud mental como lo que entendemos espiritualmente acerca de las verdades del Evangelio.

Ya sea que actualmente tenga dificultades para sentirse emocionalmente bien o no, vale la pena explorar estos recursos. Lo más probable es que alguien en su esfera de influencia tenga dificultades de vez en cuando. Al comprender la situación y la ayuda disponible, estará mejor preparado para ser una respuesta a sus oraciones y será fortalecido en el proceso.

Ayuda para la vida

En la Biblioteca del Evangelio, la Iglesia proporciona muchos recursos para quienes están teniendo dificultades, así como para sus seres queridos y líderes.

  • En la aplicación Biblioteca del Evangelio, busque un mosaico con el nombre “Ayuda para la vida”. Pulse allí para ver diversos temas, entre ellos, “Salud mental”.

  • En LaIglesiadeJesucristo.org, busque en “Bibliotecas”, “Ayuda para la vida” y “Salud mental y emocional”.

“Hay muchos factores que pueden contribuir a los problemas de salud mental: los de índole genética, los factores ambientales, los accidentes incapacitantes, las circunstancias de la vida y, en ocasiones, las decisiones”, dice una de las secciones. “Más allá de los factores que contribuyan al problema, podemos obtener fortaleza del Salvador”.

En algunos idiomas, verá vínculos a líneas de ayuda en caso de crisis de todo el mundo. En la actualidad, muchos países ofrecen servicios gratuitos y confidenciales a través de llamadas telefónicas o mensajes de texto. Los líderes de barrio y rama podrían alentar a los miembros a agregar esos números a su lista de contactos para estar listos para utilizarlos si alguna vez sienten que están en crisis.

Además, esta sección de Ayuda para la vida comparte relatos de la vida real de personas que han encontrado paz a pesar de los desafíos emocionales y de salud mental.

“Una de las cosas más difíciles sobre la enfermedad mental es que te sientes aislado y solo”, dijo Eldon, a quien le diagnosticaron trastorno bipolar.

Acudir a psicoterapeutas y recibir medicación, aceptar el amor de los amigos, adaptar las expectativas y estar dispuesto a aceptar la ayuda del Señor han sido los instrumentos que Eldon utiliza como parte de su travesía al bienestar. “Puedes hacer más de lo que podrías hacer por ti mismo si confías en el Salvador”, dice él.

Servicios de Autosuficiencia

¿Alguna vez se le ha invitado a participar en una de las clases de autosuficiencia que ofrece la Iglesia? Estos poderosos análisis en grupo abordan temas como las finanzas personales, cómo iniciar y hacer crecer un negocio, y el procurar educación para un mejor empleo. También hay una clase sobre resiliencia emocional.

Puede encontrar el cuaderno de ejercicios en la Biblioteca del Evangelio bajo “Libros y lecciones”, “Autosuficiencia” y luego “Hallar fortaleza en el Señor: Resiliencia emocional”. Tiene capítulos sobre cómo vencer la ira, comprender la depresión, desarrollar patrones de pensamiento saludables y más.

Por ejemplo, en el capítulo 4, “Manejar el estrés y la ansiedad”, puede encontrar un video sobre cómo una hermana llamada Olivia aprendió a combatir el perfeccionismo al confiar en el Señor. “La gracia de Dios es Su habilidad para compensar lo que no soy, es Su disposición para amarme con todas mis imperfecciones y todas mis debilidades”, dijo Olivia. “Y a eso me aferro”.

Puede preguntar a los líderes de su barrio o rama cuándo se llevará a cabo este curso en su área, o ir a ChurchofJesusChrist.org/self-reliance?lang=spa para obtener más información.

Persona agachándose para tomar las manos de alguien que está dentro de un hoyo en el suelo

Ayuda de otros miembros de la Iglesia

¡Quizás el mayor recurso que la Iglesia tiene para ofrecer somos nosotros! Podemos asegurarnos de que nos estamos edificando unos a otros en lugar de destruirnos unos a otros. Una manera de comenzar es evaluar nuestras propias suposiciones y quizás malentendidos sobre las enfermedades mentales.

“Los problemas de salud mental a menudo se ven como una debilidad personal o una vergüenza familiar, lo que desalienta a las personas a buscar ayuda”, dijo Yoonseok Kil, psicoterapeuta de Servicios para la Familia en Corea. “A las personas les provoca ansiedad enfrentar discriminación social si se descubre que tienen un problema de salud mental”.

¿Tratamos a los demás con compasión, dándonos cuenta de que no entendemos exactamente por lo que están pasando? ¿Tendemos la mano con amor, caminando pacientemente con ellos incluso cuando el camino esté lleno de baches e incertidumbre? ¿Buscamos lo mejor en los demás en lugar de centrarnos en sus debilidades?

La Iglesia nos da muchas oportunidades para practicar esas cualidades cristianas. Mediante el servicio en llamamientos y asignaciones de ministración, cada uno de nosotros tiene la oportunidad tanto de aceptar como de dar ayuda a lo largo de nuestra vida. La estructura de los barrios y las ramas garantiza que nunca estemos solos en nuestros desafíos.

“Los líderes locales siempre están a disposición para brindarnos apoyo y aliento cuando buscamos su ayuda”, dijo Linda Opuene, psicoterapeuta de Servicios para la Familia en Nigeria. “Pueden proporcionar guía espiritual, apoyo con espíritu de oración y pueden ofrecer ideas o recursos específicos para nuestro trayecto espiritual”.

Es posible que, en algunas zonas, los obispos puedan ayudar a los miembros a recibir terapia a través de Servicios para la Familia o bien remitir a las personas a terapeutas locales cuyo ejercicio de la profesión esté en armonía con las normas del Evangelio.

La hermana Opuene quiere animar a quienes luchan con problemas de salud mental, incluso cuando sientan que están haciendo todo lo posible por permanecer cerca del Señor. “Aférrense a su fe en Cristo y nunca duden de Su amor por ustedes”, dice ella. “Su desafío de enfermedad mental no significa que el Salvador no los ame; Él está consciente de sus dificultades”.

El análisis continúa

Este es el primero de tres artículos de este año sobre recursos de salud mental. El ejemplar de junio de 2025 compartirá algunos recursos personales a los que podemos recurrir para contribuir a la salud mental y el ejemplar de agosto de 2025 analizará cómo pueden ayudar las relaciones que brindan apoyo. Si cree que podría necesitar terapia, considere leer “Cómo encontrar el especialista en salud mental adecuado” (artículo solo en formato digital), Liahona, enero de 2019, en la Biblioteca del Evangelio.