Para la Fortaleza de la Juventud
Conéctate con… Jakob H., de Austria
Para la Fortaleza de la Juventud, marzo de 2026


Solo en formato digital: Conéctate

Jakob H.

18 años, Viena, Austria

un joven

Mi abuelo murió más o menos en la época en que yo recibí el Sacerdocio de Melquisedec. Él siempre había estado allí para mí, y ese día, no pudo estar allí en el círculo, por primera vez en toda mi vida, en un día que era especial para mí.

Pero durante la ordenanza, realmente sentí el Espíritu. Sentí el amor de mi padre y de las demás personas allí, así como de mi abuelo. Me sentí agradecido por sus testimonios. Fue un día muy especial y un momento emotivo para mí personalmente.

Para tener una conexión entre el Espíritu Santo y yo, necesito dejarlo entrar. Una cosa que trato de hacer es leer un capítulo del Libro de Mormón todos los días.

Hubo momentos en los que me concentraba más en la escuela o en el trabajo que en leer las Escrituras o asistir a Seminario. Esos momentos fueron muy difíciles. Pero cada vez, comencé a leer las Escrituras de nuevo. Me dije a mí mismo: “Vamos, tienes que seguir adelante”. Tengo que hacerlo, porque si no leo las Escrituras, siento que falta algo.

En Austria, las vacaciones escolares son desde principios de julio hasta la primera semana de septiembre, y durante ese tiempo no vas a Seminario, pero FSY me recordó que debía leer las Escrituras. Puedes leer todos los días, incluso un solo versículo o un capítulo.

Solo dedica tiempo a Dios y a Jesucristo. Aprenderás acerca de Ellos en las Escrituras. Si tienes dificultades para leer, solo dedica diez minutos al día, incluso durante el recreo en el colegio o algo así, y serás bendecido.

Definitivamente, leer las Escrituras me ha cambiado.