Pascua de Resurrección todo el tiempo
Transforma la Pascua de Resurrección en una época de esperanza acercándote más al Salvador.
Ilustraciones por Toby Newsome
El primer Domingo de Pascua de Resurrección, cuando María Magdalena y otras mujeres visitaron el sepulcro de Cristo, los ángeles les dijeron: “No está aquí, porque ha resucitado” (Mateo 28:6). Ese mensaje brindó mucha esperanza a Sus discípulos después de la desesperación que sintieron al presenciar Su Crucifixión.
¿Cuál es la mejor noticia? Que ese mensaje sigue siendo cierto. Cristo aún es un ser resucitado; aún es quien venció la muerte y el pecado, y aún puedes tener acceso a la esperanza que se recibe por medio de Su Resurrección, no solo en la Pascua de Resurrección, ¡sino todo el tiempo!
La Pascua de Resurrección no es el único día en que puedes celebrar la Resurrección. Prueba algunas de estas sugerencias para transformar la Pascua de Resurrección —y sus celebraciones del Salvador y Su Expiación y Resurrección— en toda una época de esperanza y gozo.
Estudia la vida del Salvador
Las Escrituras son una herramienta poderosa que te ayudan a conocer personalmente a Jesucristo y a fortalecer tu fe en Él. Durante la época de Pascua de Resurrección, podrías centrar tu estudio de las Escrituras en la última semana de Su vida o en Su visita a las Américas como el Salvador resucitado del mundo. Leer estos relatos impactantes puede ayudarte a sentir el amor del Salvador por ti y a comprender mejor Su Expiación y Resurrección.
Si no sabes en qué pasajes centrarte, podrías intentar seguir la guía de estudio de la Pascua de Resurrección de Ven, sígueme u otras guías de estudio publicadas en LaIglesiadeJesucristo.org.
Participa en la obra del templo
La victoria de Cristo sobre la muerte y el conocimiento de que nosotros también resucitaremos es “el más glorioso de todos los mensajes a la humanidad”. Gracias a Su Expiación y Resurrección, nuestras familias pueden ser eternas y todos nuestros antepasados pueden tener la oportunidad de hacer convenios sagrados.
Puedes celebrar la Resurrección de Jesucristo y continuar Su obra de redimir a los que están en la prisión espiritual (véase 1 Pedro 3:18–20) haciendo la obra del templo y de historia familiar. Tu servicio en el templo permite que esos espíritus también elijan recibir todas las bendiciones de la Expiación de Cristo.
Presta servicio a los demás como lo haría Cristo
Jesucristo elevó y sirvió a los demás durante todo Su ministerio terrenal, incluso cuando estaba en la cruz. Puedes honrar Su ejemplo prestando servicio a las personas de tu entorno como Él lo haría. Incluso los actos de bondad sencillos, como sonreír a menudo, escuchar a los demás con atención y ayudar en casa, pueden crear un entorno de amor cristiano. Cuando prestas servicio a los demás, tú y ellos pueden sentir la esperanza y la bondad de la época de la Pascua de Resurrección.
Toma la Santa Cena con propósito
El Salvador mismo estableció una tradición que te ayuda a recordarlo más que cualquier otra: la Santa Cena. Tomar la Santa Cena demuestra que estás dispuesto a “recordarle siempre, y a guardar sus mandamientos”; y, a cambio, Él promete que “siempre […] ten[drás] su Espíritu con[t]igo” (Doctrina y Convenios 20:77). ¡Esa es una promesa poderosa! Si tomas la Santa Cena cada semana, puedes empezar a sentir la veracidad de esa promesa en la Pascua de Resurrección y siempre.
Prueba a reflexionar sobre el ministerio, la Expiación y la Resurrección de Jesucristo mientras tomas la Santa Cena. Ora con sinceridad y trata de pensar en la forma en que Su sacrificio te ha bendecido a ti personalmente.