Para la Fortaleza de la Juventud
Un viaje al templo
Para la Fortaleza de la Juventud, marzo de 2026


Voces de los jóvenes

Un viaje al templo

una joven en el templo

Ilustración por Katelyn Budge

Hubo una época en la que no pude visitar el templo durante unos seis años. Esos años fueron los más oscuros de mi vida, ya que también perdí a mi mamá en ese período. Quería ir al templo, pero se encontraba a una hora de distancia de mi casa y no tenía dinero para el transporte ni nadie que me llevara.

El año pasado fui llamada a ser presidenta de clase de las Mujeres Jóvenes. Cuando mi líder de las Mujeres Jóvenes me pidió que la ayudara a planificar actividades para el año, le dije que lo primero que debíamos hacer era ir al templo como clase. En el momento en que anuncié eso a las jóvenes, se entusiasmaron mucho, ya que para la mayoría de ellas sería la primera vez. Oré y ayuné mucho mientras nos preparábamos para el viaje. No quería que nada saliera mal.

En el templo, me sentí aliviada de todas mis cargas y prometí que iría más a menudo. Fue una experiencia hermosa y una bendición. Estaba emocionada al ver que las demás jóvenes y yo estábamos participando en la gran obra de nuestro Padre Celestial.

Sé que el templo es la santa Casa del Señor, donde se efectúan ordenanzas sagradas. Allí podemos clamar al Padre Celestial en oración, y Él resolverá las cosas en Su tiempo, nos llenará de amor y nos dará paz sempiterna. Sé que si miramos hacia Cristo, veremos los milagros que necesitamos. Somos hijos amados de nuestro Padre Celestial y Él tiene una gran obra para nosotros: recoger a Israel a ambos lados del velo.

una joven

Precious K., 17 años, estado de Abia, Nigeria

Le gusta escuchar música, cantar y hacer nuevos amigos.