Preguntas y respuestas
“No siento que las Escrituras contesten mis oraciones. ¿Cómo puedo aplicarlas a mí?”.
“Mientras leemos, debemos hacernos preguntas como las siguientes: ¿Por qué dicen esto? ¿Cuándo y cómo puedo hacer eso? ¿Cómo puedo mejorar para ser también así?”.
Ceci B., 19 años, São Paulo, Brasil
“Relacionar los problemas de las Escrituras con las dificultades por las que pasamos en los últimos días puede ayudarte a aplicar las Escrituras a tu vida. Al comparar las situaciones por las que pasaron los profetas con tu propia vida, te darás cuenta de que las situaciones son diferentes, pero las lecciones son las mismas”.
Jack L., 18 años, Misuri, EE. UU.
“Escucha al Espíritu y mantén la mente y el corazón abiertos a las impresiones. A veces, lo que el Espíritu Santo quiere que aprendas no será exactamente lo que leas”.
Lincoln R., 17 años, Washington, EE. UU.
“Coloco mi nombre en cada pasaje de las Escrituras, como si el Señor o los profetas me hablaran directamente a mí, y luego oro con sinceridad. ¡Da resultado!”.
Dieuveille O., 15 años, Punta Negra, República del Congo
“Los mensajes del Libro de Mormón no son solo para la gente de esa época, también son importantes para nosotros hoy en día. Cada vez que quiero aplicar algo que aprendí de las Escrituras, oro para poder concentrarme y trabajar en ello a lo largo del día”.
Ari I., 14 años, Utah, EE. UU.
“A veces necesitamos una nueva perspectiva para encontrar respuestas. He tenido dificultades para ver las Escrituras como una respuesta a mis oraciones, pero encuentro muchas de mis respuestas en los discursos de la conferencia general que siempre citan las Escrituras, y ayudan a encontrar muchas respuestas allí”.
Xaeli S., 16 años, Maryland, EE. UU.