Una tradición navideña: Cambiar
Podemos hacer, y ser, algo diferente cada Navidad y llegar a ser más como el Salvador.
Frederick Barnard vía Getty Images
Para muchas personas la época navideña está llena de tradiciones, de cosas que hacen cada año más o menos de la misma manera. Algunos incluso pueden decir que simplemente no se siente como si fuese Navidad a menos que hagan ciertas cosas. Las personas, las familias, las naciones y culturas enteras tienen tradiciones navideñas.
Las buenas tradiciones pueden darnos sentimientos de consuelo y pertenencia, pero la Navidad también puede, y debe, ser una época para reflexionar sobre lo que no debemos hacer igual en nuestras vidas. Puede ayudarnos a cambiar por medio de Jesucristo.
Una temporada de cambios
En 1843, el autor británico Charles Dickens escribió su clásico Un cuento de Navidad. Trata sobre un anciano llamado Ebenezer Scrooge a quien no le importa nada ni nadie tanto como su dinero. A fin de mostrar lo miserable que es Scrooge, Dickens lo retrata burlándose de la Navidad y de cualquiera que quiera celebrarla. Luego, en Navidad, recibe la visita nocturna de fantasmas que le muestran sus Navidades pasadas, presentes y futuras. Estas visiones lo hacen reflexionar sobre su vida, sobre el estado de su alma y sobre sus relaciones con otras personas. Promete cambiar, y lo hace. El nuevo y mejor Scrooge es más feliz y bendice a los demás.
El élder Gerrit W. Gong, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló una vez sobre ese relato y dijo:
“Esta Navidad, quizás podamos recibir, y ofrecer, los preciados dones de Jesucristo de cambio y arrepentimiento, de perdón y olvido, y de dar esos dones a los demás y a nosotros mismos.
“Hagamos las paces con el año pasado. Dejemos ir la angustia y el ruido emocionales, las fricciones y las molestias que desordenan nuestra vida. Otorguémonos unos a otros nuestras nuevas posibilidades en lugar de enfocarnos en nuestras limitaciones pasadas. Demos al nuevo Scrooge que está en cada uno de nosotros la oportunidad de cambiar.
“Nuestro Salvador vino en Navidad para liberar a los cautivos, y no solo a aquellos en prisión. Él puede liberarnos de los fantasmas de nuestro pasado y desligarnos de las cadenas y remordimientos de nuestros pecados y los de los demás. Él puede redimirnos de nuestro ser egoísta y egocéntrico mediante el renacimiento en Él”.
Focus on Joy [Centrarse en el gozo], por Michael Malm
¿Qué puedo cambiar?
No tienes que ser tan malo como Scrooge para dejar que la Navidad te cambie para mejor. Entonces, ¿cómo puede cada uno de nosotros hacer de la Navidad una época de renovación y cambio? A continuación se encuentran algunas ideas para comenzar.
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Escoge un atributo del Salvador en el que centrarte cada Navidad. Puedes estudiar una característica de Jesucristo en la época navideña y tratar de seguir mejor Su ejemplo. Para obtener ayuda, podrías consultar Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el Evangelio de Jesucristo, capítulo 6.
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Incorpora una tradición centrada en Cristo. Si sientes que tu celebración de la Navidad necesita más significado, intenta agregar una tradición que te ayude a centrarte más en Jesucristo. No tiene que ser complicada. Podrías escuchar más música centrada en Cristo, prestar servicio a alguien de tu familia, invitar a amigos a la iglesia para la reunión sacramental de Navidad o hacer un proyecto de manualidades sobre la Natividad.
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Modifica una tradición para mejorarla. A fin de hacer una pequeña mejora en tus actividades tradicionales, podrías incluir a alguien nuevo o agregarles un elemento centrado en Cristo.
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Di que no a una tradición o invitación si te sientes estresado. Si sientes que tu calendario de diciembre se está llenando demasiado de actividades y no tienes tiempo para pensar en el Salvador o pasar tiempo con tus seres queridos de la manera que deseas, no te sientas mal por abandonar una de ellas.
Tú también puedes ser como el nuevo Scrooge: “Siempre se dijo de él que sabía mantener el espíritu de la Navidad”. Puedes mantener el espíritu de la Navidad al elegir acercarte más al Padre Celestial y al Salvador de alguna manera cada año.