Para la Fortaleza de la Juventud
La tregua de Navidad
Para la Fortaleza de la Juventud, diciembre de 2025


La tregua de Navidad

un campo de batalla

Era la Nochebuena de 1914.

La Gran Guerra, más tarde llamada Primera Guerra Mundial, llevaba cinco meses en su apogeo.

tierra de nadie en el campo de batalla

En Bélgica, soldados de bandos opuestos luchaban en la guerra desde trincheras largas y estrechas excavadas en el suelo.

El área entre ellas se llamaba “tierra de nadie”.

soldados en una trinchera

Miles de soldados de ambos ejércitos murieron en aquellas trincheras o en la tierra de nadie.

soldados en una trinchera escuchando música

Pero en Nochebuena, las tropas británicas escucharon a los alemanes cantar villancicos.

Stille Nacht, heilige Nacht, alles schläft, einsam wacht…

soldados cantando

Los británicos también empezaron a cantar.

Noche de luz, noche de paz; reina ya gran solaz…

diferentes soldados cantando

Cantaban en diferentes idiomas, pero las canciones sobre el nacimiento de nuestro Salvador son universales.

soldados

El espíritu de la temporada, el mensaje de paz, amor y perdón de Jesucristo comenzó a apoderarse de los soldados de ambos lados.

La mayoría de ellos eran jóvenes cristianos que pasaban su primera Navidad lejos de casa.

soldados saliendo de una trinchera

Los soldados dejaron las armas y se arrastraron con cautela fuera de sus trincheras hacia la tierra de nadie.

Ninguno de ellos disparó un solo tiro.

soldados enemigos hablando

Esos jóvenes, “enemigos” solo a causa del país de donde provenían, comenzaron a hablar.

“¡Feliz Navidad!”.

“Frohe Weihnachten!”.

soldados enemigos intercambiando regalos

Intercambiaron pequeños regalos, como dulces y recuerdos.

soldados jugando al fútbol

Patearon una pelota de fútbol.

soldados entre tumbas de militares caídos

Dedicaron tiempo para enterrar a sus muertos.

un tanque disparando

Inevitablemente, la guerra tuvo que reanudarse.

un campo de batalla con una sola amapola creciendo

Sin embargo, el mundo siempre recordaría la tregua de Navidad.

amapolas

Esto demostró que la fe en el Salvador Jesucristo puede brindar lo único que todos deseamos:

paz.