2025
Cómo el sentir el amor de Dios puede cambiar tu enfoque respecto a salir en citas
Julio de 2025


De la Publicación semanal para jóvenes adultos

Cómo el sentir el amor de Dios puede cambiar tu enfoque respecto a salir en citas

El amor cristiano puede ayudarnos a amarnos a nosotros mismos, lo cual nos ayudará a amar mejor a los demás.

Ilustración de una mujer sonriente sosteniendo un corazón

Cuando se trata de salir en citas, comienza con amor.

Suena como que debería ser al revés, ¿no es así? ¡El amor viene después!

Sin embargo, muchas personas que desean entrar en el mundo de las citas necesitan reconocer que el Padre Celestial las ama. Es entonces que están mejor preparadas para mostrar amor a los demás.

Recibir Su amor

Durante el peor momento de mi vida, ofrecí una oración de súplica al Padre Celestial y recibí una respuesta sorprendente: “Quiero que recibas Mi amor”.

De forma repentina y profunda, cobré conciencia de Su amor. ¡Me rodeaba completamente!

Más tarde, mientras leía en las Escrituras acerca de la caridad y el amor puro de Cristo, llegué a un nuevo entendimiento: “Si no tenéis caridad, no sois nada” (Moroni 7:46). En ese momento, me di cuenta de que necesitaba recibir y compartir el amor de Dios.

Si realmente supieras que Dios te ama, tal vez podrías salir en una cita con menos preocupaciones. Es posible que tengas más seguridad al saber que ya eres amado. En lugar de salir con personas por miedo o inseguridad, tal vez te sientas emocionalmente disponible para llegar a conocer a alguien.

Sentirte amado puede ayudarte a cambiar la forma en que sales en citas. Esto puede ayudarte a pasar de una actitud egocéntrica de “me importa cómo me haces sentir a ”, a una actitud caracterizada por el amor de querer conocer a la otra persona y de transmitirle que “me importa cómo te sientes ”.

¿Ves la diferencia entre estas dos actitudes?

El amor de Dios traerá confianza, paz y claridad al, a veces, complicado y confuso mundo de las citas. Una persona llena del amor de Dios es más capaz de llegar a conocer a las personas con las que sale.

Ilustración de una mujer sonriendo y extendiendo un corazón a otra persona

Compartir el amor cristiano

Compartir el amor cristiano puede resultar extraño al principio: muchos jóvenes adultos esperan que se les evalúe en las citas y no que se les ame y acepte de inmediato. Algunos creen que tienen que ganarse el amor y la aceptación, lo que hace que ese amor y aceptación sean condicionales y transaccionales.

Pero fuiste diseñado para recibir y dar amor.

El élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo siguiente: “Nuestro amoroso Padre supervisó la Creación de esta tierra con el propósito específico de brindarnos a ustedes y a mí la oportunidad de […] utilizar el albedrío moral que Dios nos ha dado para escogerlo a Él, aprender y crecer, cometer errores, arrepentirnos, amar a Dios y a nuestro prójimo, y un día volver a casa con Él”.

Lo estamos “escogiendo a Él” cuando compartimos Su amor.

Compartir el amor divino al salir en citas

Así que ahora conoces el poder que tiene abordar las citas con amor cristiano. Pero, si te preguntas cómo hacerlo, aquí hay algunas formas útiles de comenzar:

  • Expresa interés genuino y escucha lo que la persona con la que sales tenga que decir.

  • Expresa gratitud por la disposición de la persona a reunirse contigo y pasar tiempo juntos.

  • Sé amable y respetuoso durante toda la cita.

  • Ten el deseo de desarrollar caridad por los demás y ora a fin de pedir ayuda para que “se[as] llen[o] de este amor” (Moroni 7:48).

  • Sé honesto acerca de quién eres. Pocas cosas ayudan más a que el amor crezca y se desarrolle que ser auténtico. Esto no significa revelar toda la historia de tu vida a cualquiera que te escuche, pero di la verdad sobre ti mismo cuando se presente la oportunidad. No mientas diciendo que te gusta el sushi si lo odias, no finjas estar tranquilo cuando en realidad estés nervioso, ni te presentes como alguien que no eres. La sinceridad atrae a la sinceridad. El amor divino te dará el valor para ser tú mismo.

El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo siguiente: “Uno de los signos más evidentes de que nos estamos acercando más al Salvador y de que estamos llegando a ser más semejantes a Él es la manera amorosa, paciente y amable con la que tratamos a nuestros semejantes, sean cuales sean las circunstancias”.

A medida que aumente tu capacidad para sentir amor y caridad hacia ti mismo y hacia los demás, llegarás a ser un mejor discípulo de Jesucristo. Tu amor desbordará y la relación que tengas con los demás estará marcada por un amor semejante al de Cristo.