2025
Lo que mudarme a otro país me enseñó sobre la autosuficiencia espiritual
Agosto de 2025


De la Publicación semanal para jóvenes adultos

Lo que mudarme a otro país me enseñó sobre la autosuficiencia espiritual

La autosuficiencia espiritual no significa hacer todo por nuestra cuenta; consiste en confiar en el Señor.

una joven adulta sonriendo

Fotografía por cortesía de la autora

Cuando me mudé de Perú a los Estados Unidos para trabajar de niñera viviendo en la casa de los niños que cuidaba, todo me parecía muy extraño. El idioma, la cultura, la comida y el clima eran muy diferentes.

También era la primera vez que estaba sola. Cuando era pequeña, asistir a la iglesia era simplemente parte de la vida de mi familia. Me encantaba, pero era fácil depender de mi familia para mantenerme espiritualmente fuerte.

No fue hasta que me mudé que empecé a entender lo que significaba ser autosuficiente espiritualmente.

Hallar fortaleza en la Iglesia

Cuando me mudé, no conocía a nadie y no hablaba inglés. Me sentía perdida, desconectada y sola; era aterrador.

Cuando compartí con mi madre mis preocupaciones sobre vivir en otro país, ella me aconsejó: “Vayas donde vayas, busca la Iglesia”.

Así que eso fue exactamente lo que hice: localicé la capilla más cercana y encontré mi barrio. No sabía que ese sencillo paso sería un punto decisivo en mi camino hacia la autosuficiencia espiritual.

Mi primer domingo en este nuevo país fue abrumador, pero que me dieran la bienvenida los miembros de mi nuevo barrio fue un verdadero milagro. Una hermana me invitó a asistir a Instituto y, gracias a ello, no solo mejoré mi inglés, sino que amplié mi círculo de amigos.

Gracias a Instituto asistí a una conferencia cercana para jóvenes adultos solteros de la Iglesia y me conecté con otros jóvenes adultos que se esforzaban por vivir el Evangelio.

Realmente sentí que mi autosuficiencia espiritual crecía al vivir mis convenios con espíritu de oración, tomar la Santa Cena cada domingo y servir a los demás.

Jesucristo

Confiar en el Señor

A pesar de todas esas bendiciones, todavía enfrentaba desafíos.

Trabajar como niñera no fue tan fácil como esperaba. Mi familia anfitriona no cumplió con su parte del contrato, así que terminé decidiendo buscar un nuevo empleo y un lugar para vivir.

Hubo muchas noches en las que no sabía a dónde iría. La búsqueda parecía interminable y la tensión con la familia anfitriona hizo que me cuestionara todo.

Sabía que el primer paso era orar al Padre Celestial en cuanto a mi situación. Como enseñó el élder Clement M. Matswagothata, Setenta de Área: “Con espíritu de oración, busquen maneras de llegar a ser autosuficientes. Les aseguro que el Padre Celestial les traerá pensamientos a la mente y los bendecirá”.

Todas las noches acudía al Padre Celestial en oración pidiendo no solo una salida, sino fortaleza para actuar de acuerdo con las impresiones. Sabía que “la fe sin obras es muerta” (Santiago 2:26).

Cuando compartí mi situación con amigos del barrio, una hermana me ofreció un trabajo de media jornada para ayudarme a ahorrar dinero extra para mantenerme. Estaba muy agradecida por haberme conectado con mi barrio y poder confiar en ellos durante aquel momento difícil.

Abrazar el crecimiento espiritual

Finalmente, encontré una nueva familia anfitriona en Utah (EE. UU.). Después de mucha oración, sentí fuertemente que allí era donde debía estar. Me mudé de nuevo y encontré un barrio de JAS donde pude seguir sirviendo y creciendo.

Esa experiencia me enseñó que la autosuficiencia, espiritual o temporal, no significa afrontar todo por nuestra cuenta. Como enseñó el élder Gerrit W. Gong, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “La ‘autosuficiencia’ no significa solo valernos por nosotros mismos; significa tener fe y confianza en el Señor. La autosuficiencia es una decisión que tomamos de venir al Señor para que Él pueda ayudarnos a ayudar a los demás”.

Mediante la fe y la humildad, podemos entregar a Dios nuestras debilidades y el Señor puede hacer “que las cosas débiles sean fuertes” (Éter 12:27). Mis debilidades se convirtieron en oportunidades para acercarme más a Dios y confiar en Él para que me ayudara “a actuar, a ser independient[e] y a llegar a ser como Él es”.

Cada vez que me siento insegura o asustada por el futuro, priorizar mi relación con el Padre Celestial y Jesucristo al orar, al conectarme con mis compañeros de discipulado y al renovar mis convenios, me ayuda a sentir paz.

Al mirar hacia atrás en mi trayecto, veo que cada desafío fue una oportunidad para crecer espiritualmente. Mi autosuficiencia temporal aumentó, al igual que la autosuficiencia espiritual, a medida que actuaba para fortalecer mi relación con Dios.

No importa a dónde me lleve la vida, siempre recuerdo el consejo de mi madre de buscar la Iglesia, de buscar a Cristo. Sé que el Padre Celestial y Jesucristo están plenamente al tanto de mis circunstancias. Dondequiera que voy, acudir a Ellos siempre me indica la dirección correcta.

Notas

  1. Clement M. Matswagothata, “Self-Reliance: A Principle for All”, Liahona, marzo de 2019, Páginas locales de África Sureste, Biblioteca del Evangelio.

  2. Gerrit W. Gong, “Spiritual Self-Reliance”, Liahona, abril de 2015, Páginas locales de Asia, pág. A1, Biblioteca del Evangelio.

  3. Temas y preguntas, “Autosuficiencia”, Biblioteca del Evangelio.