2025
Autosuficiencia: Cómo llegar a ser flexible e independiente en un mundo incierto
Agosto de 2025


“Autosuficiencia: Cómo llegar a ser flexible e independiente en un mundo incierto”, Liahona, agosto de 2025.

Autosuficiencia:

Cómo llegar a ser flexible e independiente en un mundo incierto

Los grupos de autosuficiencia de la Iglesia pueden marcar la diferencia para todos, independientemente de su edad o circunstancias.

Jeff Rebutar

Jeff Rebutar, de la Estaca Pasig, Filipinas, pensaba que estaba preparado para jubilarse. Después de trabajar hasta casi los setenta años, él tenía suficientes ingresos procedentes de alquileres para mantenerse a sí mismo y a su esposa sin ayudas gubernamentales.

Entonces su esposa tuvo un derrame cerebral. Las facturas médicas se acumularon y la inflación mermó sus ingresos. Con poco dinero, el hermano Rebutar tomó el curso de la Iglesia “Cómo iniciar y hacer crecer mi negocio para la autosuficiencia”. Después de un poco de prueba y error, creó un producto de limpieza que podía usarse en hogares y lugares de trabajo.

“El curso de capacitación y las reuniones mensuales fueron útiles para comenzar”, dijo el hermano Rebutar. “Tenía que hacer algo para mantener a mi familia, así que seguí adelante. Después de algunos éxitos empresariales iniciales, me convertí en el líder informal del grupo para otras personas. No hay nada como obtener algo de experiencia con un nuevo negocio. Aprendemos haciendo, no simplemente asistiendo a una reunión”.

Los cursos de autosuficiencia de la Iglesia están diseñados para usarse de manera práctica. Permiten a los participantes poner en práctica los principios de la educación académica, el trabajo arduo y la fe y la confianza en el Señor.

Jerry Martin

“¿Estaba compartiendo lo suficiente?”

En la Estaca Plano, Texas, más de 900 miembros han participado en grupos de autosuficiencia en los últimos años. Algunas personas vienen como aprendices para encontrar recursos o nuevas ideas, mientras que otras acuden como “motivadores” para proporcionar guía, sugerencias o apoyo a los demás.

Jerry Martin, miembro de la presidencia de la Estaca Plano, se unió a un grupo de autosuficiencia para las finanzas personales a fin de familiarizarse con el proceso y el material del curso. Como director financiero retirado de una importante corporación, no creía que tuviera mucho que aprender sobre finanzas.

“Vi oportunidades de ayudar a varios participantes a salir de deudas o a desarrollar planes personales de ahorro e inversión que se ajustaran a sus circunstancias particulares”, dijo él. “Fue muy satisfactorio”. Y disfrutó de la camaradería del grupo. Entonces hizo un descubrimiento personal.

“Siempre había pagado mis diezmos y una generosa ofrenda de ayuno, pero al participar en el grupo tuve la persistente sensación de que no estaba haciendo lo suficiente”, dijo el hermano Martin. “¿Estaba compartiendo lo suficiente? ¿Estaba lo suficientemente consagrado?”.

A pesar de su servicio personal y sus contribuciones a la Iglesia, esas preguntas persistían. Durante una visita a la India conoció a muchas personas y organizaciones que apoyan generosamente diversas iniciativas humanitarias. Como dijo el presidente Dallin H. Oaks, Primer Consejero de la Primera Presidencia: “La Iglesia de Jesucristo tiene el compromiso de servir a los necesitados y también el compromiso de colaborar con los demás en ese empeño”. Con eso en mente, el hermano Martin comenzó a buscar otras oportunidades para servir y cooperar con personas de ideas afines. No estaba preparado para lo que vendría después.

“Tenía una valiosa colección de monedas de centavos”, dijo el hermano Martin. “Mientras oraba en la India sobre cómo y dónde podría contribuir a la obra que hacían los demás, me vino la impresión de que también debía considerar la fuente de las posibles contribuciones, no de mi cuenta de inversión, sino de la colección de centavos. Entonces caí en la cuenta: ese fue mi momento de consagración. ¿Cuánto significaba realmente para mí aquella colección de centavos?”.

Con el tiempo, el hermano Martin vendió su colección de centavos y utilizó las ganancias para financiar proyectos humanitarios en el extranjero, así como becas universitarias a nivel local. “Si no hubiera participado en el grupo de autosuficiencia, nunca habría considerado cómo podría elevar a los demás a través de mi tiempo, así como de mis medios”, explicó. “Soy una mejor persona por eso”.

“Su función es amar y ministrar”

En la Estaca Green Valley, St. George, Utah, Troy y Sue Olsen empezaron a asistir a un grupo de autosuficiencia sobre resiliencia emocional, anticipando que iban a ayudar a otras personas. El obispo pidió a los miembros del consejo de barrio que participaran en un grupo para que pudieran compartir con los demás lo que habían aprendido.

Los Olsen estaban lidiando con la dinámica desafiante de ser una familia combinada que tenía hijos adultos. “Tenemos un familiar que estaba pasando por dificultades”, explica la hermana Olsen. “Me sentía frustrada por no poder ayudar más”. Las conversaciones sobre los “mitos” y las “realidades” del cuaderno de ejercicios ayudaron a los Olsen a ver su situación familiar de manera diferente.

Luego, otra integrante del grupo compartió lo culpable y desesperada que se sintió cuando su hermano se quitó la vida. La hermana Olsen se dio cuenta de que otras personas también tenían cargas emocionales que ella desconocía por completo y que necesitaban ser ministradas de una manera única.

Tal vez ella no podría aliviar la carga, pero el Salvador sí. El cuaderno de estudio hacía hincapié en lo siguiente: “Su función es amar y ministrar a las personas, y el Salvador llevará a cabo la sanación”. La hermana Olsen dice: “Al entregarle nuestras cargas, vimos con nuevos ojos, escuchamos viejos mensajes de nuevas maneras y obtuvimos una comprensión renovada del Evangelio y de Su poder sanador”.

Los análisis en grupo, los ejemplos del cuaderno de ejercicios y la empatía personal también contribuyeron a mejorar enormemente su situación. La hermana Olsen todavía tiene algunos momentos de ansiedad y ofrece muchas oraciones sinceras, pero lo más importante es que ahora ve su función de otra manera: amar y ministrar, y no arreglar o resolver los problemas de los demás.

Los grupos de autosuficiencia combinan conocimientos prácticos con principios espirituales para ayudar a las personas a ayudarse a sí mismas. Proporcionan un esquema para comprender los problemas personales y familiares. Fomentan un sentido de pertenencia, facilitan el apoyo y el empoderamiento mutuos, y proporcionan un lugar seguro para que los miembros compartan experiencias y aprendan unos de otros confiando en la Expiación infinita de Cristo. Cuando confiamos en el Salvador, tenemos esta promesa del presidente Russell M. Nelson: “Conforme se arrepientan verdaderamente y busquen Su ayuda, podrán elevarse por encima de este mundo precario actual”.

El autor vive en Utah, EE. UU.