Liahona
El poder del sacerdocio Aarónico
Liahona, abril de 2026


Voces de los miembros

El poder del Sacerdocio Aarónico

Hace años, cuando era parte de los Hombres Jóvenes, tuve la bendición de tener como compañeros de visitas a los hermanos Adrián Estrada y Edwin Aguirre. Juntos fuimos a visitar a un joven de nuestro barrio. Al llegar a su casa, no lo encontramos, pero sí estaba su papá, César de León, que estaba menos activo. Nos invitó a pasar. No recuerdo exactamente de qué hablamos, solo sé que lo invitamos a ir a la Iglesia, compartimos nuestros testimonios sencillos y nos despedimos. Mientras nos alejábamos, notamos que el hermano nos observaba fijamente desde la distancia; tenía un semblante serio y pensamos que lo habíamos incomodado. Poco tiempo después, lamentablemente, falleció el hermano Aguirre.

Con el paso de los meses, el hermano César de León se activó nuevamente y, en un primer domingo de testimonios, compartió que una de las razones por las que regresó a la Iglesia fue la visita de unos jóvenes, de los cuales uno ya estaba en el cielo. Esa experiencia me marcó profundamente. Me ayudó a comprender la importancia de la ministración y cómo esta puede abrir las ventanas de los cielos. Testifico a todos los jóvenes que, como poseedores del Sacerdocio Aarónico, tienen el poder de tocar el corazón de las personas y ayudarlas a fortalecer su fe en Jesucristo.