Amor de lo alto
De una entrevista con Savannah L. Tanner y Bradley Salmond III.
Cuando era niña, mis líderes de la Primaria me enseñaron que los mandamientos son como cartas llenas de amor que nos escribe Dios. Cuando me convertí en mamá, pensé mucho en esta enseñanza, especialmente cuando enseñaba a mis hijos pequeños.
Cuando mi hijo mayor era pequeño, nos gustaba hacer galletas juntos. A él le encantaba ver las galletas mientras se horneaban. Le había advertido que no se acercara demasiado, pero él sentía tanta curiosidad que apoyó las manos y la cara en la puerta de cristal y se lastimó. No se llegó quemar, ¡pero eso estaba caliente! Comenzó a llorar y corrió directamente a mis brazos.
Dado que amo a mi hijo, le había hecho una advertencia a fin de mantenerlo a salvo. Dios nos da mandamientos porque desea mantenernos a salvo. ¡Los mandamientos en verdad son como una carta llena de amor de parte de Dios!
Jesucristo dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). Dios muestra Su amor por nosotros al darnos mandamientos. Cuando guardamos Sus mandamientos le decimos: “Yo también te amo”.
Relaciona el mandamiento
Escribe la letra del mandamiento que aparece a continuación con la referencia de las Escrituras que corresponda.
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Obedecer la Palabra de Sabiduría
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Pagar el diezmo
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Orar
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Honrar a tus padres
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Amar a los demás
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Santificar el día de reposo