Escrito por ti
Una oración más poderosa
¡Los domingos por la mañana son los mejores porque significa que desayunaremos tostadas francesas con canela! Mi mamá me deja revolver la mezcla y poner las tostadas francesas en la sartén; es el desayuno que realmente me hace feliz.
Un domingo, me di cuenta de lo silenciosa que estaba la cocina. No podía oler la canela en el aire que llena la casa otros domingos. Fue entonces que la vi: la horrible nota rosada en el refrigerador. Decía: “Domingo de ayuno”.
Mi mamá salió para recordarnos que era domingo de ayuno. Me sentía muy triste. ¡Todavía quería tostadas francesas!
Mi mamá me sentó en el sofá y me abrazó. Me dijo que ayunar ayuda a mejorar nuestra relación con Dios y nos acerca más a Jesucristo. También aprendí que el ayuno es una manera de fortalecer nuestras oraciones. Es como darle más potencia a nuestras oraciones.
No sabía que el ayuno era tan especial. De repente, volví a sentirme emocionado. Pero esta vez no se trataba de las tostadas francesas. ¡Se trataba del ayuno! Agradecí a mi mamá y corrí directamente a mi habitación. Me senté y pensé por quién quería ayunar ese día. Tenía que hacer que valiera la pena porque no se trataba de una oración cualquiera. Era una oración más poderosa, una oración más potente, porque yo estaba ayunando.
Me arrodillé y comencé mi ayuno. Cuando terminé de orar, me sentí muy bien y ya no tenía hambre. Abracé a mi mamá y luego le agradecí por enseñarme acerca del ayuno. El resto del día sentí paz. Cuando terminó el día, terminé mi ayuno con una oración. ¡Nunca había sabido tan bien la comida!