2025
El marco roto
Junio de 2025


El marco roto

“Padre Celestial, por favor bendice a Tate para que sepa que se le ama”.

Un relato verídico de EE. UU.

Una mujer con uniforme de enfermera mira una pintura de Jesucristo en su casa

Erica entró en la habitación de sus padres y miró la pintura en la pared; era una imagen de Jesucristo. La había visto muchas veces antes, pero esta vez notó algo.

“Oye, papá, ¿de dónde ha salido esta pintura? ¿Y por qué está roto el marco?”.

El papá levantó la vista mientras hacía la cama. “Esa pintura era de Oma”.

Oma era su abuela que vivió en Holanda. A Erica le gustaba escuchar a su papá contar historias sobre la vida de Oma.

Una niña con su papá mirando una pintura de Jesucristo en la pared, y una niña sentada en su cama con cara de preocupación

Papá se sentó en la cama junto a Erica. “Cuando Oma creció y se fue de casa para ser enfermera, su madre le regaló esta pintura”, dijo. “Ella la colgó en su cuarto. Un día se cayó de la pared y se rompió la esquina. No pudo arreglarla, y ha estado rota desde entonces. Luego, cuando crecí y me mudé de casa, Oma me la dio”.

Erica preguntó: “¿Por qué no la has arreglado?”.

“Podría arreglarla”, dijo el papá. “Pero es un buen recordatorio. Me ayuda a recordar que, aunque a veces nos sintamos heridos o quebrantados, Jesucristo puede ayudarnos; y me recuerda que Él conoce y ama a nuestra familia”.

Erica sintió calidez en su interior al volver a mirar el cuadro. Se sintió bien al saber que el Señor cuidaba de su familia.

Unos días después, Erica se estaba preparando para ir a dormir. Se cepilló los dientes y se puso el pijama. A los pocos minutos, papá vendría a escucharla orar antes de acostarse y la arroparía bien.

Pero en ese momento, Erica oyó algo. Era su hermano Tate, que estaba en su habitación de al lado. Estaba hablando con su papá y parecía que estaba llorando.

“No le caigo bien a nadie”, oyó decir a Tate entre sollozos.

Erica pensó en la imagen de Jesucristo con el marco roto. Pensó en lo que dijo papá acerca de cómo el Salvador puede ayudarnos cuando nos sentimos heridos o quebrantados. “Parece que Tate se siente herido en este momento”, pensó.

“Te amo. Mañana puede ser mejor”, escuchó que su papá le decía a Tate. “Voy a darle las buenas noches a Erica, ya regreso”.

Cuando su papá entró en la habitación de Erica, ella preguntó: “¿Por qué llora Tate?”.

“Algunos de sus amigos de la escuela le dijeron cosas desagradables”, respondió el papá.

Erica frunció el ceño, y entonces tuvo una idea. “¿Podemos orar con él?”.

Papá sonrió. “Creo que a él le gustaría”.

Erica llamó suavemente a la puerta de la habitación de Tate y echó un vistazo al interior. “Tate, ¿podemos orar contigo?”.

Tate suspiró y se secó las lágrimas. “Claro”.

Erica, Tate y su papá se arrodillaron y Erica ofreció la oración. “Querido Padre Celestial”, dijo, “por favor, bendice a Tate. Ayúdalo a saber que se le ama y que es especial”.

Una niña abrazando a su hermano.

Cuando terminó, Erica y Tate se dieron un gran abrazo. “Gracias”, susurró él.

Luego Erica regresó a su habitación con su papá. Mientras la arropaba, dijo: “Me alegro de que hayas preguntado si podíamos orar con Tate. ¿Qué te dio la idea de hacer una oración con él?”.

“Me sentí triste cuando lo oí llorar”, dijo Erica. “Y pensé en el cuadro de Jesús que pertenecía a Oma con el marco roto. Pensé que Tate necesitaba recordar que, aunque se siente herido, Jesús lo ama y se preocupa por él”.

“Es un gran recordatorio”, dijo papá. “Sé que Él te ama y también se preocupa por ti, cariño”.

El papá la besó en la cabeza y apagó la luz. Erica se acurrucó en sus cobijas. Estaba agradecida de que Jesucristo siempre estuviera allí para ayudar a su familia.