Cuando se bendice a una mujer, se bendice a una familia, a una comunidad, a una nación; cuando se bendice a un niño, se invierte en el futuro. Esta es la razón por la que el progreso mundial comienza con dar prioridad al bienestar de las mujeres y los niños. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha dado prioridad a las necesidades de las mujeres y los niños mediante el cuidado materno y neonatal, los esfuerzos de nutrición infantil, las vacunas y la educación en todo el mundo. Cuando sigues el mandamiento del Salvador de cuidar de los necesitados, eres parte de este esfuerzo mundial.
La siguiente lista incluye algunas ideas para que pienses y ores sobre el tipo de cosas que puedes hacer en tu propio hogar, vecindario y comunidad para atender las necesidades de las mujeres y los niños. Procura recibir inspiración acerca de dónde te necesita el Señor y a quién debes dirigir, guiar y acompañar. Cuando prestas servicio a tu familia, a tus vecinos y a tu comunidad, eres parte de la causa mundial de la Sociedad de Socorro, que consiste en llevar el amor y el socorro de Jesucristo a nuestras hermanas y hermanos de todo el mundo.
- Apoya la alfabetización y la educación de las mujeres y los niños identificando y combatiendo las barreras en tu comunidad.
- Ayuda a los niños a leer en voz alta. Nada mejora más las habilidades cognitivas de los niños que leer con adultos que se preocupan por ellos.
- Averigua qué desafíos en tu comunidad podrían estar impidiendo que las madres que acaban de dar a luz tengan acceso a la atención prenatal. Procura atender esos desafíos.
- Baila, salta, trepa y juega en el suelo con los niños. El movimiento ayuda a desarrollar el cerebro de los niños y fortalecer sus cuerpos en crecimiento.
- Planta un huerto y comparte lo que produce con tus vecinos. Incluye a los niños en el cuidado del huerto.
- Aprende a conservar los alimentos, para poder consumirlos fuera de temporada, y aparta alimentos no perecederos, cuando sea posible, para crear una reserva de emergencia.
- Averigua lo que se puede hacer para ayudar a las familias que dependen de la distribución de alimentos en tu comunidad y colabora para afrontar ese desafío.
- Trabaja con tu gobierno local para garantizar que el acceso de tu comunidad a agua potable, aire y alimentos estén libres de contaminantes e impurezas.
- Planifica actividades de la Sociedad de Socorro que brinden apoyo y educación relacionados con los esfuerzos de la iniciativa mundial, y delibera en consejo en la Sociedad de Socorro sobre maneras de participar.
- Guía a una mujer en el camino hacia la autosuficiencia.
- En la medida de lo posible, alimenta a tu bebé con leche materna de forma exclusivadurante los primeros seis meses de vida. Comienza a ofrecerle a tu bebé alimentos nutritivos a los seis meses y continúa amamantándolo durante al menos un año para proveerle todos los nutrientes que necesita.
- Asegúrate de que haya un entorno privado y de apoyo en la Iglesia y en el trabajo para las madres que amamantan o se extraen leche.
- Fomenta los chequeos médicos regulares para obtener la atención necesaria, incluidos los cuidados preventivos, la atención prenatal y posnatal para las mujeres embarazadas, y las vacunas de rutina para los niños.
- Come alimentos saludables con los niños. Deja que ellos te ayuden a elegir y preparar la comida o un refrigerio. Habla sobre los beneficios de los alimentos nutritivos mientras preparan juntos la comida.
- Encuentra otros refrigerios además de golosinas azucaradas para las actividades de la Iglesia, los entrenamientos deportivos y los refrigerios después de la escuela.
- Interactúa con los bebés y los niños pequeños de manera temprana y con frecuencia Hacer contacto visual, hablar y jugar con los bebés crea conexiones fuertes en su cerebro.
- Ayuda a un niño con sus tareas después de la escuela.
- Regala libros y comparte la razón por la que elegiste ese libro específicamente para esa persona. Tener libros en casa brinda la oportunidad de aprender y desarrollarse.
- Apoya a las bibliotecas circulantes locales y a otros recursos gratuitos donando libros.
- Habla con las escuelas locales sobre sus metas en cuanto a comidas y refrigerios nutritivos. Considera lo que los padres y la comunidad pueden hacer para ayudar.
- Habla con los niños desde que son pequeñitos y con frecuencia. Cuéntales historias y permite que ellos compartan historias contigo.
- Refuerza la autoestima de los niños ayudándolos a reconocer sus dones y talentos. Ayuda a los niños a utilizar sus dones y talentos para bendecir a los demás.
- Da a los niños responsabilidades en el hogar para ayudarlos a valorar el trabajo, aprender la importancia de la autosuficiencia y del trabajo en equipo, y desarrollar su autoestima.
- Ayuna y dona una ofrenda monetaria. Abstenerse de comer para que otra persona pueda comer es una manera sencilla de ayudar.
- En SirveAhora, publica un proyecto o únete a uno que ayude a las mujeres y a los niños de tu comunidad.