Comer de manera saludable es esencial para el desarrollo y el crecimiento, en particular en los niños. La revelación conocida como la Palabra de Sabiduría contiene verdades que nos ayudan a crecer física y espiritualmente (véase Doctrina y Convenios 89). Esta revelación explica que Dios ha proporcionado muchos alimentos nutritivos para el bien de Sus hijos. Se nos manda comer alimentos como frutas, verduras, granos y carne. Se prometen bendiciones especiales —incluso salud, sabiduría, tesoros de conocimiento y resiliencia— a quienes observen esas verdades reveladas.
El período más importante para el desarrollo y crecimiento cerebral de los niños es desde el momento de la concepción hasta los dos o tres años. Para apoyar ese rápido crecimiento, es esencial una nutrición adecuada a partir de una variedad de alimentos. Una buena nutrición en estos primeros años ayuda al niño a desarrollar una base sólida sobre la que crecer y le ayuda a evitar problemas de salud de por vida.
Cada tipo de alimento saludable ayuda al cuerpo de ciertas maneras. Por ejemplo, algunos alimentos ayudan al cuerpo a crecer, mientras que otros ayudan a que el cuerpo funcione y desarrolle defensas contra las enfermedades. Para obtener esos beneficios, los niños necesitan una dieta equilibrada. Esto podría significar agregar frutas y verduras a la dieta de un niño o asegurarse de que consuma proteínas. Comience por consultar las pautas alimentarias de su país para entender mejor qué cambios podrían ser necesarios. Como mínimo, la dieta de un niño debe incluir alimentos como:
Los niños también deben obtener abundantes vitaminas, entre ellas la vitamina A y la vitamina D, así como grasas saludables, incluso las grasas saturadas. En algunas regiones del mundo, los alimentos envasados podrían contener información nutricional, la cual se puede utilizar para establecer una dieta equilibrada. Desarrollar hábitos alimenticios saludables en el hogar también le ayudará a asegurarse de que los niños estén recibiendo los alimentos necesarios para una dieta equilibrada. Estar satisfecho no garantiza que uno esté bien nutrido.
Al principio, los niños podrían resistirse a comer ciertos alimentos saludables, como frutas y verduras. Los padres pueden ayudar al incluir regularmente esos alimentos en las comidas y prepararlos de diferentes maneras.
Los niños deben consumir una cantidad limitada de alimentos procesados, que suelen contener grandes cantidades de azúcares, grasas insaturadas y sal. El proporcionar alimentos saludables en lugar de eso ayudará a los niños a obtener los nutrientes necesarios para el desarrollo adecuado de su cuerpo y mente.
Hay varios recursos disponibles para quienes buscan ayuda con la nutrición infantil. Algunos recursos requieren acceso a profesionales de la salud, mientras que otros son económicos o gratuitos.
Como padre o madre, usted tendrá la oportunidad única de apoyar a sus hijos a medida que crezcan y desarrollen hábitos de alimentación saludables. Cuando sea posible, las madres deben hacer todo lo posible por amamantar a los bebés hasta los dos años de edad.
La OMS recomienda a las madres de todo el mundo que amamanten de forma exclusiva a los bebés durante sus primeros seis meses de vida a fin de lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos. A partir de entonces, se les deben dar alimentos nutritivos complementarios y continuar con la lactancia hasta la edad de dos años o más1.
Cuando la lactancia materna no sea posible, los servicios clínicos locales pueden ayudarle a encontrar alternativas. Las mujeres embarazadas o que amamantan deben tratar de comer una variedad de alimentos saludables. Los nutrientes de los alimentos que las madres comen afectan a los bebés antes de nacer y a los bebés a quienes amamanten.
Considere estas ideas adicionales conforme ore para pedir guía:
Además de los esfuerzos de los padres, los líderes locales de la Iglesia y los hermanos y hermanas ministrantes pueden influir en el desarrollo adecuado de los niños mediante la alimentación nutritiva. Consideren estas y otras ideas conforme oren para recibir orientación.
1. Organización Mundial de la Salud, “Exclusive breastfeeding for six months best for babies everywhere”, 15 de enero de 2011.