2025
¿Necesitas una mejor recepción espiritual? Intenta crear quietud en tu vida
Septiembre de 2025


De la Publicación semanal para jóvenes adultos

¿Necesitas una mejor recepción espiritual? Intenta crear quietud en tu vida

Los momentos de quietud pueden ayudarnos a despejar la mente e invitar al Espíritu.

una mujer sostiene su teléfono en alto y trata de obtener una mejor recepción en el celular

¿Alguna vez has sentido como si estuvieras elevando oraciones y no recibieras respuesta? ¿Pidiendo respuestas, consuelo o guía, pero parece que el Señor guarda silencio?

Yo he pasado por eso, pero a veces pienso: durante esos momentos en los que sentía que Dios no me respondía, tal vez Él estaba enviando respuestas.

Tal vez simplemente yo no estaba en un buen lugar para recibirlas.

El poder del tiempo en quietud

Hace un tiempo escuché un discurso en el que el presidente M. Russell Ballard (1928–2023) hablaba a los jóvenes adultos. Él dijo algo que realmente me impresionó:

“¿Disponen de tiempo de quietud personal? Me he preguntado si los que vivieron en el pasado tuvieron más oportunidades de las que tenemos hoy en día para ver, sentir y experimentar la presencia del Espíritu en sus vidas.

“Asimismo, a medida que nuestro mundo aumenta en luz, ruido y ajetreo, nos es más difícil sentir el Espíritu. Si la vida de ustedes carece de tiempo de quietud, ¡empiecen a buscar un poco!”.

Espera, ¿qué?

De todo lo que se nos pide que hagamos, ¿es tan importante la quietud? Tenía curiosidad, así que también quise saber lo que el presidente Russell M. Nelson había dicho sobre los momentos apacibles. Él enseñó:

“Podríamos usar nuestro tiempo para escuchar la voz del Señor susurrándonos Su guía, consuelo y paz. Los momentos apacibles son momentos sagrados; será un tiempo que facilitará que recibamos revelación personal y que infundirá paz en nosotros.

“Sean disciplinados para pasar un tiempo a solas y con sus seres queridos. Abran el corazón a Dios en oración. Dediquen tiempo a sumergirse en las Escrituras y a adorar en el templo”.

Así que el tiempo de quietud es clave. ¿Pero cómo funciona?

Mejora tu recepción

Pasé por un período de mi vida en el que me sentía desconectada del Padre Celestial. Aunque iba al templo, oraba y leía las Escrituras, todavía me sentía abrumada. Me di cuenta de que había estado haciendo cosas espirituales importantes, pero no estaba apartando momentos tranquilos en mi vida para meditar realmente sobre mi conexión con Él. Decidí probar la meditación: tomar un descanso del mundo y profundizar mi sensibilidad al Espíritu.

Después de que comencé a apartar un tiempo tranquilo para meditar y traté de conectarme con el Padre Celestial y Jesucristo, sentí una gran diferencia en mi capacidad para reconocer Su guía en mi vida. También sentí más paz y gozo en mis circunstancias.

El obispo L. Todd Budge, Segundo Consejero del Obispado Presidente, testificó: “Estar tranquilos requiere algo más que dedicar tiempo al Señor; requiere que abandonemos nuestros pensamientos de duda y temor y que centremos el corazón y la mente en Él”.

Si deseas añadir más quietud a tu vida y conectarte con el Padre Celestial y Jesucristo, el meditar en las Escrituras, pasar tiempo en el templo y orar a diario son maneras maravillosas de escucharlos. También puedes pasar otros momentos de quietud mediante prácticas como las siguientes:

  • Empieza poco a poco: Busca un lugar tranquilo donde no te molesten y siéntate durante unos minutos, concentrándote en respirar lentamente.

  • Escoge un pasaje favorito de las Escrituras: Conviértelo en una frase sencilla para repetir en tu mente mientras respiras profundamente.

  • Pon música suave: Usa sonidos relajantes para ayudarte a relajar el cuerpo y calmar la mente.

  • Pasa tiempo desconectado del mundo: Da un paseo o siéntate en la naturaleza sin escuchar música, podcast ni audiolibros. Solo concéntrate en ver las hermosas creaciones de Dios, meditar y orar.

Escuchar Su voz

Si sientes que te cuesta escuchar la voz del Señor, recuerda: a veces no estamos en un lugar de quietud, mental o físicamente, para escucharlo con claridad. Y otras veces, incluso con mayor quietud, a veces el Padre Celestial simplemente requiere que esperemos con paciencia Su voluntad. De todos modos, los momentos de quietud pueden ayudarnos a mejorar nuestra recepción para con Él y ayudarnos a tener más confianza en nuestra identidad divina, nuestro propósito y nuestra fe.

A menudo necesitamos momentos de quietud para reconocer la guía del Señor. Dedica tiempo a transmitir quietud a tu corazón y tu mente para que puedas escucharlo a Él.