2025
Preguntas y respuestas sobre la salud mental
Septiembre de 2025


“Preguntas y respuestas sobre la salud mental”, Liahona, septiembre de 2025.

De la Publicación semanal para jóvenes adultos

Preguntas y respuestas sobre la salud mental

Todo lo que es injusto en la vida se remediará gracias a Jesucristo.

globos de diálogo

Hallar gozo en el Evangelio de Jesucristo mientras se busca el equilibrio con los desafíos de salud mental a veces puede parecer imposible. Las fuerzas que resultan difíciles de controlar pueden impedir que sintamos la influencia del Espíritu Santo y eso quizás nos haga preguntarnos por qué seguimos intentándolo.

Aunque el Señor no ha revelado todas las respuestas a nuestras súplicas sinceras, ha proporcionado guía, consejo, consuelo y esperanza por medio de Sus profetas y apóstoles y otros líderes de la Iglesia.

Estas son algunas de sus palabras inspiradas que pueden ayudar a responder preguntas frecuentes de los jóvenes adultos. Si también te preocupan algunas de estas preguntas, debes saber que el Evangelio de Jesucristo te brindará paz y esperanza cuando nada más pueda hacerlo.

Sentir el Espíritu

P: ¿Son mis problemas de salud mental la consecuencia de un pecado?

R: “Es importante darnos cuenta de que [una] [enfermedad mental] no se deriva de la debilidad y normalmente tampoco del pecado. […] Juntos podemos romper las nubes del aislamiento y el estigma para que se levante la carga de la vergüenza y se produzcan milagros de sanación”.

Véase hermana Reyna I. Aburto, ex Segunda Consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, “En sol y sombra, Señor, acompáñame”, Liahona, noviembre de 2019, pág. 58.

P: ¿Por qué no mejoro si estoy haciendo lo correcto?

R: “No asuman que pueden arreglar todo, traten de arreglar lo que puedan. Si resultan ser pequeños triunfos, siéntanse agradecidos por ellos y sean pacientes. En las Escrituras, docenas de veces el Señor manda a alguien ‘callad’ o ‘quedaos tranquilos’ y esperad. El sobrellevar pacientemente algunas cosas es parte de nuestro aprendizaje en la vida mortal”.

Presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Como una vasija quebrada”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 42.

P: ¿Cómo puedo saber que estoy recibiendo respuestas a mis oraciones cuando mi salud mental hace que sean difíciles de reconocer?

R: “En muchas de las incertidumbres y los desafíos que afrontamos en nuestra vida, Dios nos pide que hagamos lo mejor posible, que actuemos y no que se actúe sobre nosotros (véase 2 Nefi 2:26), y que confiemos en Él. […] Tal vez con frecuencia sigamos adelante con esperanza y oración —pero sin absoluta seguridad— de que estamos actuando de acuerdo con la voluntad de Dios. Pero a medida que honremos nuestros convenios y guardemos los mandamientos, al esforzarnos con más constancia por hacer lo bueno y ser mejores, podemos andar con la confianza de que Dios guiará nuestros pasos”.

Élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “El espíritu de revelación”, Liahona, mayo de 2011, págs. 89–90.

P: ¿Cómo puedo sentir gozo en el Evangelio cuando la depresión hace que sea tan difícil sentir gozo?

R: “Al escudriñar la palabra de Dios en busca de un entendimiento más profundo de Su plan eterno […] y esforzarse por recorrer Su senda, experimentarán ‘la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento’ [Filipenses 4:7], aun en medio de sus aflicciones. Sentirán una mayor medida del amor incomparable de Dios inundando su corazón. El amanecer de la luz celestial traspasará las sombras de sus pruebas y comenzarán a apreciar las glorias y maravillas inefables de la esfera invisible, perfecta y celestial. Sentirán el espíritu de ustedes elevándose y alejándose de la gravedad de este mundo”.

Élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Un gozo más elevado”, Liahona, mayo de 2024, pág. 69.

Tener acceso al poder de Jesucristo

P: ¿Cómo puedo aprender a confiar en Cristo y depender de Él si siento que no puedo confiar en mí mismo debido a mis problemas de salud mental?

R: “Cuanto más aprendan acerca del Salvador, más fácil será confiar en Su misericordia, Su amor infinito y Su poder fortalecedor, sanador y redentor. […]

“Si todas las cosas y todas las personas en el mundo, en quienes ustedes confían, les fallan, Jesucristo y Su Iglesia nunca les fallarán”.

Presidente Russell M. Nelson, “Cristo ha resucitado; la fe en Él moverá montes”, Liahona, mayo de 2021, págs. 103, 104.

P: ¿De verdad sabe Cristo cómo me siento?

R: “Quizás no haya ningún familiar, amigo ni líder del sacerdocio —por sensible y bien intencionado que cada uno de ellos sea— que sepa con exactitud lo que sienten o que tenga las palabras precisas para ayudarlos a sanar. Pero sepan esto: hay Alguien que entiende a la perfección lo que están pasando, que es ‘más poderoso que toda la tierra’ [1 Nefi 4:1] y que ‘es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que [ustedes] p[iden] o ent[ienden]’ [Efesios 3:20]”.

Élder Matthew S. Holland, de los Setenta, “La exquisita dádiva del Hijo”, Liahona, noviembre de 2020, pág. 46.

Sentir el amor de Dios

P: ¿Me sigue amando Dios a pesar de que tengo problemas de salud mental?

R: “Quizás hay un coro de voces de desánimo y oscuridad que influye en sus pensamientos; mensajes que les dicen que están demasiado heridos y confundidos, demasiado débiles e ignorados, que son demasiado diferentes o que están muy desorientados para merecer el amor celestial de una manera real. Si escuchan esas ideas, por favor escuchen esto: esas voces simplemente están equivocadas. Con confianza, podemos desestimar que el estar quebrantados no nos excluye de ninguna manera del amor celestial”.

Élder Karl D. Hirst, de los Setenta, “El favorito de Dios”, Liahona, noviembre de 2024, págs. 11–12.

P: ¿Por qué Dios no quita este desafío?

R: “Al esforzarnos en busca de paz y comprensión en cuanto a estos asuntos difíciles, es crucial recordar que vivimos —y elegimos vivir— en un mundo caído, en el que, por designio divino, nuestro esfuerzo por lograr la divinidad será puesto a prueba una y otra vez. La gran seguridad en el plan de Dios es que se nos prometió un Salvador, un Redentor que, mediante nuestra fe en Él, nos levantaría triunfantes por encima de esas pruebas y dificultades, aunque el precio para lograrlo fuera inmensurable, tanto para el Padre que lo mandó como para el Hijo que aceptó venir. Solo el agradecimiento a ese amor divino es lo que hará que nuestro propio sufrimiento, en menor escala, sea, en primer lugar soportable, luego comprensible, y finalmente redentor”.

Presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Como una vasija quebrada”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 40.

Elegir vivir

P: Si sé que la vida venidera será mejor, ¿por qué debería seguir viviendo en esta?

R: “Sean cuales sean tus preocupaciones o dificultades, claramente la muerte por suicidio no es la respuesta. No aliviará el dolor que estás sintiendo o que piensas que estás causando. En un mundo que necesita tan desesperadamente toda la luz que pueda conseguir, por favor, no minimices la luz eterna que Dios puso en tu alma antes de que este mundo fuese. Habla con alguien, pide ayuda. No destruyas una vida por la que Cristo dio la Suya para preservarla. Puedes soportar las dificultades de esta vida terrenal porque te ayudaremos a soportarlas”.

Presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, “No temas; cree solamente”, Liahona, mayo de 2022, pág. 36.

“Mis hermanos y hermanas, sea cual fuere su lucha —mental, emocional, física o de otro tipo—, ¡no nieguen el preciado valor de la vida acabando con ella! Confíen en Dios. Aférrense a Su amor. Sepan que un día el alba brillará intensamente y todas las sombras de la mortalidad huirán”.

Presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Como una vasija quebrada”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 42.

Apoyar a los seres queridos

P: ¿Cómo puedo apoyar a un ser querido que afronta problemas de salud mental?

R: “Aprender sobre las enfermedades mentales nos prepara para ayudarnos a nosotros mismos y a otras personas que puedan tener dificultades. Nuestras conversaciones francas y sinceras ayudarán a que este importante tema reciba la atención que merece. Después de todo, la información precede a la inspiración y a la revelación. Estos desafíos que con demasiada frecuencia son invisibles pueden afectar a cualquier persona y cuando los afrontamos, parecen insuperables.

“Una de las primeras cosas que tenemos que aprender es que ciertamente no estamos solos. Los invito a estudiar el tema de la salud mental en la sección ‘Ayuda para la vida’ de la aplicación Biblioteca del Evangelio. El aprendizaje conducirá a un mayor entendimiento, a más aceptación, más compasión y más amor; puede disminuir las tragedias y a la vez ayudarnos a desarrollar y establecer expectativas y relaciones saludables”.

Élder Erich W. Kopischke, de los Setenta, “Tratar sobre la salud mental”, Liahona, noviembre de 2021, pág. 38.

P: Uno de mis seres queridos se suicidó debido a problemas de salud mental. ¿Qué pasará con esa persona?

R: “Hay una antigua idea sectaria de que el suicidio es un pecado y que quien [muere por] suicidio es desterrado al infierno para siempre. Eso es totalmente falso. Creo que, en la gran mayoría de los casos, esas personas han llevado una vida heroica y el suicidio no será lo que defina su eternidad”.

Élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Renlund: Comprender el suicidio” (video), Biblioteca del Evangelio.

Un joven durante un amanecer

Seguir adelante y mirar hacia arriba

Algunas respuestas que Dios nos da son diferentes de lo que esperábamos y algunas respuestas no llegarán en esta vida. Aunque ahora no lo sepamos todo acerca de por qué muchos de nosotros nos enfrentamos a problemas de salud mental, podemos animarnos con la promesa de que un día tendremos una comprensión perfecta de todas las cosas. Todos nuestros esfuerzos, por muy infructuosos que puedan parecer a veces, valdrán la pena (véanse Gálatas 6:9; Doctrina y Convenios 58:3).

El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó: “La fe es hermosa porque persiste aunque las bendiciones no lleguen como las esperábamos. No podemos ver el futuro y no conocemos todas las respuestas, pero podemos confiar en Jesucristo a medida que seguimos avanzando hacia delante y hacia arriba, porque Él es nuestro Salvador y Redentor”.

A medida que tú y tus seres queridos recorren las complejidades de la salud mental, recuerda que todo lo que es injusto en la vida se remediará gracias a Jesucristo. Sigue avanzando y ascendiendo. Con Él de tu lado, siempre puedes perseverar con esperanza.