2025
¿Puedo realmente confiar en la guía del profeta?
Marzo de 2025


“¿Puedo realmente confiar en la guía del profeta?”, Liahona, marzo de 2025.

Jóvenes adultos

¿Puedo realmente confiar en la guía del profeta?

Siempre había elegido seguir al profeta, pero ¿podía confiar en él en esta ocasión?

Misionera en un aeropuerto

Ilustración por Kylee Bodily

Cuando me llamaron para informarme que me evacuarían de la misión, me sentí molesta y confundida.

Varios meses antes de mi fecha prevista de relevo, la Primera Presidencia decidió enviarnos a casa a mí y a varios misioneros más debido a lo que yo pensaba que eran solo rumores de un posible conflicto internacional. No había ninguna evidencia de que fuera a pasar algo.

No pensé que hubiera nada de qué preocuparse.

Cuestionar la inspiración

Siempre había querido servir en una misión y había trabajado mucho para lograr esa meta. El dinero era escaso, pero encontré un trabajo que me ayudó a ganar lo suficiente para pagar mi misión. Cuando abrí mi llamamiento, sentí que era el indicado y supe que venía de Dios.

Luego, debido a la pandemia de COVID–19, me reasignaron a una misión en Utah durante nueve meses antes de poder ir al extranjero a mi asignación original. Me sentí aliviada y llena de gozo por estar al fin donde Dios me había llamado originalmente.

Luego, después de estar allí solo unos meses, me alejaron repentinamente de la gente y del país que amaba. Sentía que me estaban quitando todo.

Me sentía traicionada. Me preguntaba sinceramente si esa era una decisión inspirada.

A regañadientes, volé a casa en Texas. La evacuación fue tan inesperada que mi padre y mis hermanos ni siquiera estaban en el aeropuerto para darme la bienvenida a casa.

Una bendición de seguridad

Pocos días después de dejar mi misión, me sorprendí cuando estalló un peligroso conflicto cerca de donde yo había estado sirviendo. En ese momento, me di cuenta de que seguir al profeta me había mantenido a salvo de una manera muy real. Me embargó una enorme gratitud por el profeta y su inspiración.

Me prometí a mí misma que siempre prestaría atención a lo que el profeta dijera, incluso si no tuviera sentido en ese momento.

El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo recientemente: “Tener profetas es una señal del amor de Dios por Sus hijos. Ellos hacen saber las promesas y la verdadera naturaleza de Dios y de Jesucristo a Su pueblo”.

Realmente creo que el presidente Russell M. Nelson es el portavoz del Señor. Él trabaja directamente con el Padre Celestial y el Salvador para que estemos a salvo y nos da esperanza y guía durante los momentos difíciles.

Las bendiciones de seguir al profeta

Si todavía te preguntas si el profeta es llamado por Dios, mi consejo es que actúes de acuerdo con sus invitaciones. Prueba volver a leer los discursos de conferencia recientes del presidente Nelson y estudiar los pasajes de las Escrituras que él recomienda. Actúa de acuerdo con sus invitaciones y estudia las bendiciones que él promete con esas invitaciones.

El élder Soares también enseñó sobre los profetas: “Al seguirlos, nuestras vidas son más felices y menos complicadas, nuestras dificultades y problemas son más llevaderos, y creamos una armadura a nuestro alrededor”.

He visto esas bendiciones en mi vida al seguir el consejo del profeta. Sé que esas bendiciones están al alcance de todo aquel que pone su confianza en Dios y en Su profeta.