Jóvenes
6. Ama a Dios y ama a tu prójimo


El buen samaritano.

6.

Ama a Dios y a tu prójimo

Mateo 22:37–40

Dios da mandamientos para ayudarte a tomar buenas decisiones. Lo hace porque te ama y el mejor motivo para obedecer los mandamientos de Dios es porque tú lo amas a Él. El amor es la esencia de los mandamientos de Dios.

Verdades eternas

Dios te ama. Él es tu Padre, Su amor perfecto puede inspirarte a amarlo a Él. Cuando tu amor por el Padre Celestial es la influencia más importante en tu vida, muchas decisiones se vuelven más fáciles.

Los dos mayores mandamientos de todos son amar a Dios y amar a tu prójimo. ¿Y quién es tu prójimo? ¡Todos! Todo lo demás que enseñan las Escrituras y los profetas está relacionado con estos dos mandamientos.

Todas las personas son tus hermanos y hermanas. Esto incluye, por supuesto, a las personas que son diferentes a ti o que no están de acuerdo contigo. El Padre Celestial quiere que Sus hijos se amen los unos a los otros. Cuando sirves a Sus hijos, le estás sirviendo a Él.

Invitaciones

Muestra amor por Dios al guardar Sus mandamientos. Por ejemplo, al santificar el día de reposo, que incluye el prepararte fielmente para la Santa Cena y tomarla fielmente, muestras a Dios que estás dispuesto a dedicarle un día a la semana. Al ayunar y pagar los diezmos y las ofrendas, muestras a Dios que Su obra es más importante para ti que las cosas materiales. Cuando usas los nombres de Dios y de Cristo con reverencia, nunca de forma vana o casual, demuestras que estás agradecido por todo lo que Ellos han hecho por ti.

Trata a todos como hijos de Dios. Como discípulo de Jesucristo, puedes tomar la iniciativa y tratar a las personas de todas las razas, religiones y de cualquier otro grupo con amor y respeto, especialmente a aquellos que a veces son víctimas de palabras y acciones que hieren. Tiende la mano a los que puedan sentirse solos, aislados o desamparados. Ayúdalos a sentir el amor del Padre Celestial a través de ti. Comparte con ellos las bendiciones que Él te ha dado e invítalos a seguir a Jesucristo.

Asegúrate de que tu lenguaje refleje tu amor a Dios y a los demás, ya sea que te comuniques en persona o de manera virtual. Di cosas que eleven, nada que pueda causar división, herir u ofender, ni siquiera en broma. Tus palabras pueden ser poderosas, permite que sean poderosas para bien.

Demuestra amor a tu familia. El amar a todos los hijos de Dios comienza en el hogar. Haz tu parte para que tu hogar sea un lugar donde todos puedan sentir el amor del Salvador.

Jesucristo (en el estanque de Betesda) levantando una manta debajo de la cual yace un hombre lisiado.

Bendiciones prometidas

Tu relación con Dios será más profunda a medida que expreses tu amor al obedecer Sus mandamientos y guardar tus convenios con Él.

Tu relación con los demás será más profunda a medida que expreses tu amor por medio del servicio a la manera de Cristo. Encontrarás gozo al hacer del mundo un lugar más amoroso.

Preguntas y respuestas

¿Cómo puedo sentir el amor de Dios? El amor del Padre Celestial siempre está disponible. Habla con Él a menudo mediante la oración. Comparte tus sentimientos con Él y presta atención a las impresiones que Él te da. Lee Sus palabras en las Escrituras. Piensa en todo lo que Él ha hecho por ti. Pasa más tiempo en lugares y actividades donde Su Espíritu esté presente.

¿Espera el Señor que yo ame a todos, incluso a los que me tratan mal? El Señor espera que ames a tus enemigos y que ores por los que te tratan mal. Sin embargo, eso no significa que debas permanecer en una situación que te cause daño emocional, físico o espiritual. Establece límites saludables para mantenerte a salvo. Si sufres acoso [bullying] o abuso o maltrato, o sabes que eso le ocurre a otra persona, habla con un adulto de confianza.

¿Cuándo y cómo debo conocer a miembros del sexo opuesto? La mejor forma de conocer a los demás es por medio de una amistad genuina. Mientras seas joven, entabla buenas amistades con muchas personas. En algunas culturas, los jóvenes llegan a conocer a miembros del sexo opuesto a través de actividades sanas en grupo. Para tu desarrollo emocional y espiritual, y para tu seguridad, pospón las actividades en pareja hasta que seas maduro; la edad de 16 años es una buena pauta. Pide consejo a tu familia y líderes. Reserva las relaciones exclusivas para cuando seas más mayor. Pasa tiempo con aquellos que te ayuden a cumplir tus compromisos con Jesucristo.

¿Qué puedo hacer si mi hogar no es un lugar de amor? Tu Salvador conoce tu situación y te ama. Sé paciente, continúa guardando los mandamientos de Dios y sé un buen ejemplo para tu familia. Tus sencillos actos de amor pueden marcar una gran diferencia. También puedes entablar relaciones dentro de tu familia del barrio. Prepárate ahora para edificar tu propia familia basada en las enseñanzas de Jesucristo. Recuerda: ¡Jesucristo es tu fortaleza!

Véanse Isaías 58:3–11 (propósitos del ayuno); 58:13–14 (bendiciones de honrar el día de reposo); Malaquías 3:8–10 (bendiciones de pagar el diezmo); Lucas 6:27–28 (amar a tus enemigos); 10:25–37 (¿quién es mi prójimo?); Juan 3:16–17 (Dios nos amó tanto que mandó a Su Hijo); 14:15 (guardamos los mandamientos porque amamos a Dios);  1 Juan 4:19 (amamos a Dios porque Él nos ama a nosotros); Mosíah 2:17 (cuando servimos al prójimo, estamos sirviendo a Dios).

Preguntas de la recomendación para el templo

  • ¿Sigues las enseñanzas de la Iglesia de Jesucristo en tu comportamiento para con los miembros de tu familia y otras personas tanto en privado como en público?

  • ¿Pagas un diezmo íntegro?