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El plan de Dios es para ti
Antes de venir a la tierra, vivías con tus padres celestiales. Eres Su amado hijo o hija. En el cielo, aprendiste acerca del plan que Dios tiene para Su familia. Recibiste ese plan con alegría porque te ayudaría a crecer y progresar para llegar a ser más como Dios al recibir un cuerpo físico, ser parte de una familia terrenal y experimentar la vida en la tierra. Algunas de esas experiencias serían difíciles. Nuestro Padre lo sabía, de modo que, como parte de Su plan, envió un Salvador, Jesucristo, para ayudarte. A eso lo llamamos el Plan de Salvación o el plan de felicidad.
Verdades eternas
El Padre Celestial es el autor del plan. Él es el Padre de tu espíritu y te ama. Quiere darte Su mayor bendición: la vida eterna con Él. En otras palabras, Él quiere que llegues a ser más como Él y vivas la vida gozosa y gloriosa que Él vive. Él tiene todo poder y sabe todas las cosas. Puedes confiar en Él, aun cuando la vida sea difícil.
Jesucristo hace que el plan sea posible. Antes de que el mundo fuese creado, el Padre Celestial lo escogió a Él para que fuera tu Salvador. Jesucristo es el único que puede llevarte de regreso a tu Padre Celestial. Esa es la razón por la que elegimos seguirlo a Él. ¡Todo depende de esa elección!
El matrimonio y la familia son esenciales en el plan de Dios. Eres parte de la familia de Dios y todos Sus hijos procreados como espíritu vienen a la tierra a través de una madre y un padre. Dios quiere que Sus hijas e hijos progresen juntos hacia la perfección eterna. Los hombres y las mujeres contribuyen por igual a un matrimonio amoroso y unido. La vida familiar aquí en la tierra, aun con todas sus imperfecciones, puede brindar gran alegría. Su propósito es ayudar a prepararte para la vida eterna con Dios.
Invitaciones
Mantén una perspectiva eterna. Cada vez que enfrentes tentaciones, pruebas, decepciones o decisiones difíciles, recuérdate a ti mismo el plan de Dios. Ve cómo las verdades eternas que conoces acerca de Su plan pueden ayudarte a ver tus desafíos de manera diferente.
Busca la mano de Dios en tu vida. Nota las formas en que Dios te bendice. Puede ser un acto de bondad de alguien, un momento de paz o una respuesta a una oración.
Elige seguir el plan de Dios. Averigua lo que tu Padre Celestial quiere que hagas. Busca Su guía al estudiar las Escrituras, las palabras de los profetas vivientes, la proclamación sobre la familia y tu bendición patriarcal. Eso te ayudará a prepararte para servir al Señor como misionero y a lo largo de tu vida. Da prioridad al servicio al Señor, al matrimonio eterno y a la crianza de los hijos. Haz tu parte para tener una familia feliz ahora al seguir las enseñanzas de Jesucristo.
Bendiciones prometidas
Puedes enfrentar las pruebas de la vida con valentía y esperanza en Cristo. Como conoces el plan eterno de Dios, tienes una herramienta valiosa que puede ayudarte en los momentos difíciles. Sabes que la vida es mucho más que lo que sucede entre el nacimiento y la muerte. Sabes quién eres realmente, cuál es tu propósito y quién puedes llegar a ser con la ayuda del Salvador. ¡Jesucristo es tu fortaleza!
Puedes recibir la vida eterna conforme sigas a Jesucristo. Él te dará el poder para llegar a ser más como Él, regresar a tus padres celestiales y vivir eternamente en alegría con tus seres queridos. Confía en Jesucristo.
Preguntas y respuestas
¿Por qué la vida es tan difícil en ocasiones? ¿Cómo puedo hallar fortaleza? Tus experiencias en esta vida, incluso las más difíciles, pueden ser para tu bien. Pueden ayudarte a crecer y progresar conforme acudas al Salvador. No hay nada por lo que estés pasando que Jesucristo no comprenda debido a Su sacrificio expiatorio. Él sabe exactamente cómo ayudarte. Centra tu vida en Él y Él te elevará por encima de todas las dudas y temores.
A veces, la idea de la felicidad en la familia y el matrimonio parece muy lejana. ¿Cómo puedo tener confianza? Sea cual sea tu situación, no te des por vencido en cuanto al plan del Padre Celestial. Él no se dará por vencido contigo. Si eres fiel al Salvador y a tus convenios, encontrarás respuestas en las enseñanzas de Jesucristo. Él entiende todo lo que experimentas. A través de Él, obtendrás fortaleza para obedecer los mandamientos de Dios y recibir las bendiciones que Él promete. Confía en Él y en Su Evangelio.
Véanse 2 Nefi 9:13 (¡cuán grande es el plan de nuestro Dios!); Mosíah 2:41 (aquellos que guarden los mandamientos pueden vivir con Dios en un estado de interminable felicidad); Alma 12:28–34 (Dios les hizo saber a Sus hijos el plan de redención); Abraham 3:22–26 (El plan de Dios incluía enviarnos a la tierra, donde podríamos decidir por nosotros mismos obedecer Sus mandamientos).
Pregunta de la recomendación para el templo
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¿Tienes fe en Dios el Eterno Padre, en Su Hijo Jesucristo y en el Espíritu Santo, y tienes un testimonio de Ellos?