I Shall Not Want [Nada me faltará], por Yongsung Kim. Por cortesía de Havenlight.
5.
Caminar en la luz de Dios
Tomas mejores decisiones cuando puedes ver las cosas con claridad. Es por eso que la luz es tan importante: la luz hace que sea más fácil ver el camino correcto. El Padre Celestial te ha dado acceso a una fuente de luz celestial —el don del Espíritu Santo— para ayudarte a ver claramente lo que es bueno y lo que es malo, lo correcto y lo incorrecto.
Verdades eternas
Puedes tener al Espíritu Santo como compañero constante. Cuando fuiste confirmado miembro de la Iglesia, se te invitó a “recib[ir] el Espíritu Santo”. La oportunidad de tener al Espíritu como compañero constante es uno de los mayores dones de Dios para ti.
Tomar buenas decisiones mejora tu capacidad para sentir el Espíritu. Hay muchas cosas buenas y sanas en este mundo. Así como tu cuerpo se ve afectado por lo que comes y bebes, tu mente y tu espíritu se ven profundamente afectados por lo que lees, ves y escuchas.
Invitaciones
Dedica tiempo al Señor cada día. Aprende de Él, recuérdalo siempre, ora a tu Padre Celestial, estudia las Santas Escrituras y las palabras de los profetas vivientes. Luego, esfuérzate por vivir de acuerdo con lo que aprendas.
Busca lo que edifica, inspira e invita al Espíritu. Al tomar decisiones sobre qué ver, leer, escuchar o en qué participar, piensa en cómo te hace sentir. ¿Te invita a tener buenos pensamientos? Aléjate de cualquier cosa que ridiculice las cosas sagradas o sea inmoral. No participes en nada que entorpezca tu juicio o adormezca tu sensibilidad hacia el Espíritu, como la violencia, el alcohol y las drogas dañinas. Ten el valor de apagar un video o un juego, irte del cine o de un baile, cambiar la música que escuchas o alejarte de cualquier cosa que no sea compatible con el Espíritu.
Utiliza las redes sociales para edificar a otros. Las redes sociales pueden ser una poderosa herramienta de comunicación. Si las utilizas, concéntrate en la luz, la fe y la verdad. No compares tu vida con lo que otras personas parecen estar viviendo. Recuerda que tu valor proviene de ser un hijo o una hija de padres celestiales, no de las redes sociales.
Busca experiencias sanas y relaciones reales duraderas. Ten cuidado de que tu uso de la tecnología y de los medios de comunicación no ocupe el tiempo que pasarías en persona con tu familia y amigos. Las redes sociales y otras tecnologías pueden absorber mucho de tu tiempo sin darte mucho de valor a cambio. Tómate un descanso del mundo virtual y conéctate con las personas de la vida real.
Bendiciones prometidas
Puedes tener al Espíritu siempre contigo. Esta promesa es parte del convenio que haces cada vez que tomas la Santa Cena. El Espíritu te dará testimonio del Padre Celestial y de Jesucristo. Él te consolará, guiará, advertirá y santificará. Él te ayudará a reconocer la verdad y a ver lo bueno en el mundo.
Preguntas y respuestas
¿Cómo puedo saber si estoy sintiendo el Espíritu Santo? Aprender a percibir el Espíritu requiere tiempo, práctica y paciencia; Él le habla a las personas de diferentes maneras. No pases por alto las cosas sencillas: el sentimiento de paz que sientes al escuchar el testimonio de alguien o el sentimiento de inquietud que sientes después de tomar una decisión incorrecta. Escudriña las Escrituras en busca de diferentes maneras en que el Espíritu se comunica, ora al respecto y sigue buscando oportunidades para sentir el Espíritu.
¿Qué es la pornografía? ¿Por qué debo evitarla? La pornografía es una representación, ya sea en imágenes o con palabras, diseñada para despertar sentimientos sexuales. La pornografía se presenta de muchas formas, las cuales incluyen: videos, fotografías, libros, juegos y música. También puede estar en mensajes o imágenes enviadas entre amigos. La pornografía irrespeta cosas que son sagradas: nuestro cuerpo físico y nuestros sentimientos sexuales. Tal vez te encuentres con pornografía sin quererlo. Ya sea que te encuentras con pornografía intencionalmente o no, aléjate de inmediato. También puedes hablar con uno de tus padres u otro adulto de confianza. Ver pornografía intencionalmente es pecaminoso y daña tu capacidad para sentir el Espíritu, debilita tu autocontrol y distorsiona la forma en que te ves a ti mismo y a los demás. Jesucristo tiene el poder para ayudarte a resistir la pornografía y arrepentirte. Vuélvete hacia Él y aléjate de la oscuridad. Tu obispo puede ayudarte a recibir fortaleza y perdón por medio del Salvador. ¡Jesucristo es tu fortaleza!
Véanse Salmo 119:105 (la palabra de Dios es como una luz en nuestro camino); Amós 5:14 (buscar lo bueno); Gálatas 5:22–23 (los frutos del Espíritu); Moroni 7:18–19 (la luz de Cristo); Doctrina y Convenios 6:23 (el Señor habla paz); 20:77, 79 (las oraciones sacramentales).
Pregunta de la recomendación para el templo
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El Señor ha dicho que se hagan todas las cosas “con pureza” ante Él (Doctrina y Convenios 42:41). ¿Te esfuerzas para que tus pensamientos y tu comportamiento sean moralmente limpios?