Toma decisiones inspiradas
En Para la Fortaleza de la Juventud, encontrarás las enseñanzas de Jesucristo y Sus profetas. Con estas verdades como guía, puedes tomar decisiones inspiradas que te bendecirán ahora y por toda la eternidad.
Eres un amado hijo de Dios procreado como espíritu. Su gran plan de felicidad hace posible que crezcas espiritualmente y desarrolles tu potencial divino. Él envió a Jesucristo para que fuera tu Salvador.
Tu Padre Celestial confía en ti. Él te ha dado grandes bendiciones, incluso la plenitud del Evangelio y las ordenanzas y convenios sagrados que te ligan en unión a Él y traen Su poder a tu vida. Estos convenios traen consigo gozo y una responsabilidad adicionales. Él sabe que puedes marcar la diferencia en el mundo y eso requiere, en muchos casos, ser diferente del mundo. Busca la guía de tu Padre Celestial cuando tomes decisiones; Él te bendecirá con inspiración por medio del Espíritu Santo.
Jesucristo es la senda hacia el gozo eterno. Al usar tu libertad para elegir seguir a Jesucristo, estás en la senda que conduce a la felicidad eterna. Haz de Jesucristo tu norma, tu firme cimiento. Edifica tu vida sobre Sus enseñanzas y evalúa tus decisiones basándote en ellas. Los convenios que haces en el bautismo, durante la Santa Cena y en el templo son los bloques de construcción de tu cimiento firme en Cristo. Seguirás afrontando dificultades y tentaciones, pero el Padre Celestial y el Salvador te ayudarán a superarlas.
El propósito de Para la Fortaleza de la Juventud no es darte un “sí” o un “no” sobre cada posible elección que puedas afrontar. En lugar de eso, el Señor te invita a vivir de una manera más elevada y santa; llevar una vida centrada en las verdades eternas y las bendiciones prometidas por el Señor. Esa es Su manera. Esta guía te enseña acerca de Su manera, te explica las verdades que Él ha revelado. Haz que esas verdades sean tu guía para tomar decisiones, tanto decisiones importantes (hacer convenios en el templo y servir en una misión) como decisiones cotidianas (la forma de tratar a las personas o de emplear tu tiempo).
Aunque otros pueden ayudarte, tu crecimiento espiritual es personal; es tu responsabilidad. Haz todo lo posible por mejorar cada día, guarda los mandamientos de Dios y honra tus convenios, y ayuda a otros a acercarse al Salvador.
Véanse Mosíah 4:29–30 (las maneras de pecar son innumerable, así que debemos cuidarnos a nosotros mismos); Helamán 5:12 (establece tu fundamento en Cristo); Doctrina y Convenios 45:57 (toma al Santo Espíritu por guía); 25:13 (adhiérete a tus convenios).
Cómo está organizada esta guía
Cada tema consta de tres partes:
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Verdades eternas o doctrina del Evangelio restaurado de Jesucristo
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Invitaciones a actuar de conformidad con dichas verdades
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Bendiciones prometidas que el Señor ofrece a los que viven según Sus enseñanzas