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Tú puedes ayudar en la obra de Dios
El Padre Celestial ama a todos Sus hijos. Él quiere ayudarlos a encontrar felicidad y gozo, a regresar a Él y a obtener la vida eterna. A eso lo llamamos Su obra de salvación y exaltación, ¡y Él te invita a ayudar!
Verdades eternas
La obra y la gloria de Dios es llevar a cabo tu inmortalidad y vida eterna. La inmortalidad es vivir para siempre con un cuerpo resucitado. La vida eterna, es decir, la exaltación, es llegar a ser más como Dios y vivir con Él eternamente como familias. Todo ello es posible gracias a Jesucristo y a Su Expiación. Puedes confiar en Él.
Puedes ayudar en la obra de Dios acudiendo a Cristo y ayudando a los demás a hacer lo mismo. Cada vez que haces algo para ayudar a alguien a seguir a Jesucristo, estás ayudando en la obra de Dios.
Invitaciones
Vive el Evangelio. Edifica tu fe en Jesucristo. Arrepiéntete diariamente. Recibe las ordenanzas del sacerdocio de Dios y guarda tus convenios. Haz de ello el modelo durante el resto de tu vida.
Cuida de los necesitados. Busca formas de servir y ministrar a los demás, incluyendo a tu familia, tus amigos y tu comunidad. Una excelente manera de ayudar a los necesitados es obedecer la ley del ayuno y dar ofrendas de ayuno.
Invita a todos a recibir el Evangelio. Permite que tus palabras y acciones reflejen tu fe en Jesucristo. Mantente preparado para hablar con cualquier persona que te pregunte en cuanto a la esperanza y la felicidad que sientes como Su discípulo. Para los hombres jóvenes, servir en una misión de tiempo completo es una responsabilidad del sacerdocio. Para las mujeres jóvenes, es una poderosa oportunidad; ora para saber si el Señor desea que sirvas. Prepárate para compartir el Evangelio a lo largo de tu vida.
Une a las familias por la eternidad al realizar la obra de historia familiar y del templo. Averigua más sobre tus antepasados. Averigua quiénes necesitan las ordenanzas del templo. Ve al templo tantas veces como puedas para ser bautizado y confirmado por ellos. Si necesitas ayuda, ve a FamilySearch.org.
Bendiciones prometidas
Tendrás la ayuda de Dios. El Padre Celestial no espera que hagas esta obra solo. Él está contigo. Cuando ofrezcas humildemente tu tiempo y tu corazón, Él hará cosas asombrosas a través de ti. ¡Jesucristo es tu fortaleza!
Te llenarás de gozo. ¡La obra de Dios es una obra gozosa! Al participar en ella, puedes sentir el gozo que Él siente. ¡Imagina el gozo que compartirás con el Padre Celestial y Sus hijos a quienes ayudaste a llevar a Él!
Preguntas y respuestas
¿En verdad puede Dios utilizarme en Su obra? ¡Sí! Hay muchas formas de ayudar en la obra. Puede parecer que otras personas tienen más talento o habilidades, pero tu Padre Celestial ve tu potencial. Él te ha dado dones que puedes utilizar para servir y recoger a Sus hijos. Está bien si estos dones son diferentes de los que tienen otras personas. De hecho, por eso tus dones son tan valiosos. ¡Te necesitamos!
Véanse Mateo 10:39 (si pierdes tu vida al servicio del Salvador, la hallarás); 1 Corintios 12:14–27 (todos los miembros son necesarios en el cuerpo de Cristo); Filipenses 1:6 (ten la confianza de que Dios está obrando en ti); Jacob 5:72 (el Señor de la viña trabaja contigo); Doctrina y Convenios 18:15–16 (tu gozo será grande con las almas que lleves a Cristo); 64:33–34 (una gran obra procede de las cosas pequeñas y sencillas); Moisés 1:6 (“tengo una obra para ti”); 6:31–34 (Dios capacita a aquellos a quienes llama, incluso si se sienten inadecuados).
Pregunta de la recomendación para el templo
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¿Tienes un testimonio de la restauración del Evangelio de Jesucristo?