“21 – 27 septiembre. ‘Una obra maravillosa y un prodigio’: Isaías 13–14; 22; 24–30; 35”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)
“21 – 27 septiembre. ‘Una obra maravillosa y un prodigio’”, Ven, sígueme: 2026
Sacred Grove [La Arboleda Sagrada], por Brent Borup
21 – 27 septiembre: “Una obra maravillosa y un prodigio”
Isaías 13–14; 22; 24–30; 35
Una de las cosas que el Señor pide a los profetas que hagan es advertir en cuanto a las consecuencias del pecado. Para los profetas del Antiguo Testamento, esto a menudo significaba decir a los gobernantes de reinos poderosos que debían arrepentirse. Era una labor peligrosa, pero Isaías fue valiente, y sus amonestaciones a los reinos de su época —entre ellos Israel, Judá y las naciones circundantes— fueron valerosas (véase Isaías 13–23).
Sin embargo, Isaías también ofrecía un mensaje de esperanza; aunque a aquellos reinos con el tiempo les sobrevinieron las destrucciones profetizadas, Isaías previó una oportunidad de restauración y renovación: Jehová invitaría a Su pueblo a regresar a Él. Él haría que “el lugar reseco se conv[irtiera] en ciénaga y el sequedal en manantiales de aguas” (Isaías 35:7). Realizaría “una obra maravillosa y un prodigio” (Isaías 29:14) al restaurar a Israel las bendiciones que les había prometido. Ni Isaías ni ninguna otra persona de aquel entonces vivieron para ver dicha obra maravillosa, pero nosotros la estamos viendo hoy en día. De hecho, somos parte de ella.
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
Isaías 13:1–11, 19–22; 14:1–20
El orgullo y lo mundano dejarán de ser
En los días de Isaías, Babilonia era un reino poderoso con un gobernante poderoso, pero ahora Babilonia es historia antigua; entonces, ¿por qué es importante hoy en día el mensaje sobre Babilonia que se halla en Isaías 13–14? Porque Babilonia simboliza el orgullo, la codicia y el pecado, cosas que aún nos rodean actualmente. Piensa en ese simbolismo conforme leas Isaías 13:1–11, 19–22; 14:1–20. Podrías considerar preguntas como las siguientes:
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¿Qué semejanzas ves entre el orgullo del rey de Babilonia y el orgullo de Satanás? (Véanse Isaías 14:4–20; Moisés 4:1–4). ¿Qué advertencias que te sean útiles a ti hallas en estos versículos?
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¿De qué modo el Salvador brinda “reposo [del] dolor, y [del] temor”? (Isaías 14:3).
“Destruirá a la muerte para siempre” (Isaías 25:8).
Isaías 22:22–23; 24:21–23; 25:6–8; 26:19; 28:16
Jesucristo es el Mesías prometido
Con frecuencia, las enseñanzas de Isaías hacen referencia a la misión del Salvador, incluso a Su sacrificio expiatorio, Su Resurrección y Su Segunda Venida. ¿Qué aspectos de Su misión te acuden a la mente al leer estos versículos: Isaías 22:22–23; 24:21–23; 25:6–8; 26:19; 28:16? ¿Qué otros pasajes has hallado que te recuerden al Salvador?
Brinde a los alumnos oportunidades de dar testimonio de Jesucristo. “Ser maestro del Evangelio de Jesucristo significa ayudar a los demás a entender y confiar en Sus enseñanzas, en Su poder redentor y en Su amor perfecto” (Enseñar a la manera del Salvador, pág. 8). Una manera sencilla de hacerlo cada vez que enseñes es hacer una pregunta como: “¿Qué encontraron en las Escrituras esta semana que les haya enseñado algo acerca del Salvador?”. Luego, permite que los alumnos compartan sus experiencias y se fortalezcan la fe el uno al otro.
Isaías 24:1–12; 28:1–8; 29:7–13; 30:8–14
El apartarse del Señor conlleva un peligro espiritual
En Su misericordia, el Señor envió a Isaías para advertir al pueblo del convenio que se estaba descarriando lejos de Él. Intenta encontrar las señales de advertencia espirituales de ello en Isaías 24:5; 29:13; 30:8–12. ¿Por qué esas actitudes y acciones son espiritualmente peligrosas?
Para advertir sobre las consecuencias de alejarse del Señor, Isaías utilizó algunas comparaciones memorables. A medida que las estudies, pregúntate en qué se parece lo siguiente a apartarse del Señor:
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Una tierra triste y desolada (Isaías 24:1–12).
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La embriaguez (Isaías 28:7–8).
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El hambre y la sed (Isaías 29:7–10).
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Un muro o un vaso quebrados (Isaías 30:13–14).
¿Por qué es importante para ti mantenerte cerca del Señor?
El Señor puede restaurar aquello que está perdido o roto
¿Alguna vez has perdido algo que pensabas que nunca volverías a encontrar? O tal vez algo se rompió algo y te preocupaba que nunca pudiera repararse. Cuando nos alejamos del Señor, Satanás quiere que pensemos que nunca podremos regresar ni ser sanados. Sin embargo, Isaías describió algunas de las cosas maravillosas que el Señor hará para ayudarnos a volver a Él. ¿Qué puedes aprender en Isaías 29:13–24; 30:18–26; 35 acerca del Señor, de Su amor y de Su poder? Tal vez podrías buscar alguna frase en estos pasajes que te dé esperanza cuando necesites sanación. También podrías consultar el mensaje de la hermana Amy A. Wright titulado “Cristo sana lo que está roto” (Liahona, mayo de 2022, págs. 81–84).
Una manera en la que el Señor manifiesta Su poder y Su misericordia es por medio de la restauración de Su Evangelio. Isaías 29 contiene varios pasajes que tienen paralelismos con los acontecimientos de la Restauración. Por ejemplo:
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Compara Isaías 29:11–12 con 2 Nefi 27:6–26 y José Smith—Historia 1:63–65.
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Compara Isaías 29:13–14 con Doctrina y Convenios 4 y José Smith—Historia 1:17–19.
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Compara Isaías 29:18–24 con la Portada del Libro de Mormón.
En tu opinión, ¿por qué “maravillosa” y “prodigio” (Isaías 29:14) son palabras adecuadas para describir la restauración del Evangelio por parte del Señor? ¿Cómo puedes ayudar a que se cumplan las profecías sobre la Restauración? Para obtener ideas, consulta el mensaje del élder Gerrit W. Gong, “Todas las naciones, tribus y lenguas” (Liahona, noviembre de 2020, págs. 38–42).
Véase también “La restauración de la plenitud del Evangelio de Jesucristo: Una proclamación para el mundo en el bicentenario”, (Biblioteca del Evangelio); “Ya rompe el alba”, Himnos, nro. 1.
Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ideas para enseñar a los niños
Jesucristo puede salvarme del pecado y de la muerte
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¿Cómo ayudarás a los niños a ver al Salvador en los escritos de Isaías? Podrías ayudarlos a encontrar frases que les recuerden a Él en Isaías 14:3; 25:8; o 28:16. También podrían comparar esos versículos de Isaías con otros versículos que enseñen acerca del Salvador, tales como Mateo 11:28–30; 1 Corintios 15:53–57; Helamán 5:12. ¿Qué grandes cosas ha hecho el Señor por nosotros?
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Después de leer juntos Isaías 25:8–9, podrían ver imágenes del Salvador en Getsemaní, en la cruz y después de Su Resurrección. Permite que los niños hablen sobre lo que está sucediendo en las imágenes, de por qué aman a Jesús y se “alegr[an] en su salvación” (versículo 9).
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Podrías escoger hablar con los niños sobre la tristeza que sentiste cuando falleció un ser querido y testificarles del consuelo que recibes gracias a Jesucristo. Tal vez los niños podrían dibujar una cara llorando y luego borrar las lágrimas mientras leen juntos Isaías 25:8.
Thy Will Be Done [Hágase tu voluntad], por Ken Spencer
Jesús me da “amparo contra la tempestad”
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Tú o los niños, ¿han experimentado la bendición de contar con un refugio seguro durante una tormenta, o de tener alguna fuente de sombra en un día caluroso de verano?, ¿o han disfrutado de una buena comida cuando tenían hambre? Hablen acerca de esas experiencias al leer Isaías 25:4–6. ¿En qué sentido se asemeja Jesús a esas cosas?
La restauración del Evangelio es una “obra maravillosa”
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A medida que los niños y tú lean Isaías 29:14, comparte con ellos otras palabras que signifiquen lo mismo que “maravillosa” y “prodigio”. Permíteles que te ayuden a buscar objetos o imágenes que representen algunas de las obras maravillosas del Señor durante los últimos días. Estas podrían incluir un ejemplar del Libro de Mormón, una imagen de un templo o una imagen de la Primera Visión (hay una al comienzo de esta reseña). Invita a los niños a escoger uno de estos elementos y a expresar por qué es maravilloso para ellos.
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Algún himno sobre la restauración del Evangelio podría ser un buen complemento de Isaías 29, tal como “En la primavera” (Canciones para los niños, pág. 57); y quizás alguna experiencia personal pueda ayudar a los niños a entender lo que significa la palabra restauración. Por ejemplo, tú y los niños podrían hablar sobre algo que hayan perdido y cómo lo encontraron. Ayúdales a comparar eso con la restauración del Evangelio. Según Isaías 29:13–15, ¿por qué necesitamos la Restauración? ¿Qué obras maravillosas está llevando a cabo el Señor para restaurar Su Evangelio? (Véase la hoja de actividades de esta semana).
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.