“14 – 20 septiembre. ‘Dios es mi salvación’: Isaías 1–12”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)
“14 – 20 septiembre. ‘Dios es mi salvación’”, Ven, sígueme: Antiguo Testamento 2026
The Prophet Isaiah Foretells Christ’s Birth [El profeta Isaías predice el nacimiento de Cristo], por Harry Anderson
14 – 20 septiembre: “Dios es mi salvación”
Isaías 1–12
Aun cuando esta fuera la primera vez que lees el libro de Isaías, es posible que halles pasajes que te parezcan familiares. Eso se debe a que, de todos los profetas del Antiguo Testamento, Isaías es el que se cita más a menudo en otros libros de Escrituras, e incluso el que el Salvador más citaba. Las palabras de Isaías también aparecen con frecuencia en los himnos y en otra música sacra.
¿Por qué se cita a Isaías con tanta frecuencia? Sin duda, una razón es que Isaías tenía el don de expresar la palabra de Dios en un lenguaje vívido y memorable; no obstante, hay más razones. Isaías ha inspirado a los profetas durante generaciones, pues las verdades que enseñó trascendieron a su propia generación (entre el año 740 y el 701 a. C.). Él escribió sobre la gran obra de redención de Dios, que es mucho mayor que una nación o un período de tiempo. Nefi aprendió de Isaías que él y su pueblo, aunque estaban separados del resto de Israel, aún eran parte del pueblo del convenio de Dios. En Isaías, los escritores del Nuevo Testamento hallaron profecías sobre el Mesías que se cumplieron ante sus ojos. También en Isaías, José Smith encontró inspiración para la obra de los últimos días de recoger a Israel y edificar Sion. ¿Qué hallarás tú al leer Isaías?
Para conocer más sobre Isaías y sus escritos, véase “Isaías”, en la Guía para el Estudio de las Escrituras. Para ver información sobre la época en la que Isaías vivió, véanse 2 Reyes 15–20 y 2 Crónicas 26–32.
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
Todas las palabras de Isaías se cumplirán
El Salvador enseñó que “todas las cosas que habló [Isaías] se han cumplido, y se cumplirán, de conformidad con las palabras que habló” (3 Nefi 23:3). A medida que estudies el libro de Isaías, considera hacer un cuadro de profecías con encabezados como estos: Época de Isaías, Ministerio terrenal del Salvador y Los últimos días. Ten en cuenta que muchas de las profecías de Isaías se cumplen en más de una forma (véase la Guía para el Estudio de las Escrituras, “Isaías”).
El Presidente Dallin H. Oaks enseñó: “El libro de Isaías contiene muchas profecías que parecen tener varios cumplimientos. Un cumplimiento parece involucrar a las personas de los días de Isaías o las circunstancias de la siguiente generación. Otro significado, con frecuencia simbólico, parece referirse a los acontecimientos del meridiano de los tiempos, cuando Jerusalén fue destruida y su pueblo dispersado después de la Crucifixión del Hijo de Dios. Hay incluso otro significado o cumplimiento de la misma profecía que parece relacionarse con los sucesos pertinentes a la Segunda Venida del Salvador. El hecho de que muchas de esas profecías puedan tener varios significados resalta la importancia de que busquemos obtener revelación del Espíritu Santo que nos ayude a interpretarlas” (“Scripture Reading and Revelation”, Ensign, enero de 1995, pág. 8).
Entender a Isaías. El Salvador dijo: “escudriñ[ad] estas cosas diligentemente, porque grandes son las palabras de Isaías” (3 Nefi 23:1; véanse también los versículos 2–3). Sin embargo, para muchas personas, Isaías puede ser difícil de entender. Las siguientes ideas pueden serte útiles:
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Medita sobre los símbolos y metáforas que utilizaba Isaías.
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Pregúntate: “¿Qué estoy aprendiendo acerca de Jesucristo?” (Véase 1 Nefi 19:23).
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Busca temas que te parezcan relevantes para nuestra época.
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Utiliza ayudas para el estudio tales como diccionarios, las notas al pie de página, los encabezamientos de los capítulos y la Guía para el Estudio de las Escrituras.
Los profetas advierten sobre el pecado y prometen esperanza por medio del arrepentimiento
Al igual que los profetas de todas las épocas, Isaías advirtió continuamente al pueblo en cuanto a su condición espiritual. Al leer Isaías 1; 3; 5, busca frases que describan cómo estaba el pueblo espiritualmente (véanse, por ejemplo, Isaías 1:2–4, 21–23; 3:9, 16–17; 5:11–12, 20–23). ¿Qué problemas similares ves en nuestra época? También podrías buscar versículos que adviertan sobre las consecuencias de la condición espiritual de los israelitas (tales como Isaías 1:7; 3:17–26; 5:5–7, 13–15).
Además de las amonestaciones, Isaías comunicó mensajes de esperanza de redención por medio del Salvador (véanse, por ejemplo, Isaías 1:16–19, 25–27; 3:10; 4). ¿Qué aprendes sobre el Señor en esos mensajes? ¿En qué se diferencia el mensaje que Jehová nos da en esos versículos de lo que Satanás quiere que creamos?
Al igual que Isaías, los profetas actuales nos advierten sobre el pecado y sus consecuencias, y proporcionan mensajes de esperanza por medio de Jesucristo. ¿Qué ejemplos se te ocurren? Si lo deseas, repasa un mensaje de alguna conferencia general en busca de tales advertencias y promesas.
Dios llevará a cabo una gran obra en los últimos días
Muchas de las profecías de Isaías tienen un significado específico para nuestra época. Para encontrarlas, busca verbos en futuro (tales como “será”, “estará” “irá”, etc.). Por ejemplo, busca los verbos en tiempo futuro mientras lees Isaías 2; 4; 11–12. Incluso podrías intentar reemplazarlos por verbos en tiempo presente (como es o está, etc.). ¿Qué profecías te resultan especialmente inspiradoras? ¿Qué aprendes de esas profecías acerca de Sion, la edificación de templos y el recogimiento de Israel?
Isaías 2:2–3 es especialmente relevante para los Santos de los Últimos Días. ¿De qué forma se están cumpliendo estas profecías en la actualidad? ¿Qué aprendes acerca de los “caminos” y las “sendas” del Señor en Su casa? (Versículo 3).
Véanse también Isaías 5:26; “Bandera de Sion”, Himnos, nro. 4.
Los profetas son llamados por Dios
En Isaías 6, Isaías narra cómo se le llamó a ser profeta. Al leer el capítulo, ¿qué te ha llamado la atención sobre la experiencia de Isaías? ¿Cómo influye dicho capítulo en el modo en que ves al Señor, a Sus profetas y la obra que son llamados a hacer?
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado” (Isaías 9:6).
Dios prometió enviar a Jesucristo para que fuera mi Salvador
Durante el ministerio de Isaías, Israel formó una alianza con Siria para defenderse de Asiria. Israel y Siria querían forzar a Acaz, rey de Judá, a unírseles, pero Isaías profetizó que la alianza fracasaría y aconsejó a Acaz que confiara en Jehová (Isaías 7:7–9, 8:12–13).
Al aconsejar a Acaz, Isaías pronunció varias profecías bien conocidas, como las que se encuentran en Isaías 7:14; 8:13–14; y 9:2, 6–7. Aunque estas profecías estaban destinadas a Acaz, es evidente que se refieren a Jesucristo (véanse también Mateo 1:21–23; 4:16; 21:44; Lucas 1:31–33). ¿Por qué es “Emanuel” un buen título para el Salvador? (Véase Mateo 1:23). ¿En qué forma ha sido Él un “Consejero” o un “Príncipe de paz” para ti? (Isaías 9:6). ¿Qué más aprendes en cuanto al Salvador en esos versículos?
Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ideas para enseñar a los niños
Gracias a Jesucristo, puedo arrepentirme y ser limpio
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En Isaías 1:2–4, tú y los niños podrían buscar las razones por las que el Señor no estaba contento con el pueblo. Fíjense en la comparación con los animales en el versículo 3: ¿quién es nuestro “señor”? ¿Cómo demostramos que lo conocemos?
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Para visualizar Isaías 1:16–18, los niños y tú podrían observar algo rojo brillante y algo completamente blanco; o tal vez podrían lavar algo juntos. ¿Cómo nos volvemos sucios espiritualmente? ¿Cómo nos ayuda Jesucristo a llegar a estar limpios? ¿Qué aprendemos acerca del Salvador en esos versículos? Comparte con los niños lo que sientes por Él y lo que Él ha hecho por ti.
En el templo aprendo sobre Jesucristo
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Isaías previó un tiempo en el que “el monte de la casa de Jehová”, atraería a personas de “todas las naciones” (Isaías 2:2). ¿Cómo puedes ayudar a los niños a sentirse entusiasmados por ir a la Casa del Señor? Podrías proponerles hacer un dibujo de su hogar. Luego, lean juntos Isaías 2:2 e invítalos a hacer un dibujo de “la casa de Jehová”, que es un templo. Lean juntos Isaías 2:3. Invítalos a agregar a su dibujo muchas personas que van al templo; entre ellas, su familia.
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También podrían leer juntos Isaías 2:2–3 y buscar algo que los inspire a ti y a los niños a ir al templo. Luego, después de leer juntos Isaías 2:4, podrían analizar la forma en que el templo les brinda paz. Si lo deseas, canten alguna canción sobre el templo, tal como “Me encanta ver el templo” (Canciones para los niños, pág. 99). Ayuda a los niños a buscar palabras en la letra de la canción que enseñen lo que es el templo y lo que hacemos allí.
Templo de Salt Lake
Jesucristo vino a la tierra a ser mi Salvador
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Para presentar las profecías de Isaías sobre Cristo, los niños y tú podrían hablar sobre los títulos de las personas, como presidente, obispo o maestro. ¿Qué nos dicen esas palabras en cuanto a esas personas? Ayuda a los niños a encontrar títulos de Jesucristo en Isaías 7:14 y 9:6–7 (véase también la hoja de actividades de esta semana). ¿Qué enseña cada uno de esos títulos en cuanto a Él? ¿Qué más aprendemos acerca de Jesucristo en esos versículos?
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También podrías compartir con los niños “Isaías el profeta” (en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 150–151). Haz pausas periódicamente para preguntarles sobre lo que Isaías sabía en cuanto a Jesucristo muchos años antes de que Él naciera. Luego, puedes utilizar Mateo 1:21–23; Lucas 1:31–33 para hablar de cómo se cumplieron las profecías de Isaías que se hallan en Isaías 7:14; 9:6–7.
1:18Isaías el profeta
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.
Isaías enseñó que el tabernáculo sería un “refugio y abrigo contra la tempestad y contra el aguacero” (Isaías 4:6). Templo de Idaho Falls, Idaho