“Recordando al presidente Nelson”, Liahona, noviembre de 2025.
Noticias de la Iglesia
Recordando al presidente Nelson
Familiares, amigos y líderes rinden homenaje al decimoséptimo Presidente de la Iglesia por su amor, servicio y dedicación a Jesucristo.
Dos días después de la clausura de la conferencia general, líderes de la Iglesia y familiares elogiaron al presidente Russell M. Nelson como padre y esposo amoroso, querido amigo, devoto discípulo del Señor Jesucristo e inspirado profeta de Dios.
La vida del presidente Nelson “atestiguó su compromiso para con su testimonio como profeta y siervo del Señor Jesucristo”, dijo el presidente Dallin H. Oaks durante los servicios fúnebres del presidente Nelson el 7 de octubre de 2025, en el Centro de Conferencias. El presidente Oaks dijo del presidente Nelson, quien falleció apaciblemente en su casa el 27 de septiembre de 2025, que era “[su] mejor amigo y el maestro más eficaz”.
El presidente Oaks también llamó al presidente Nelson “uno de los misioneros de Israel más poderosos en acción”. Él dijo: “Su sonrisa, la calidez de su voz y lo potente de su presencia enternecía los corazones” de naciones y líderes religiosos.
El presidente Oaks y otros cinco oradores rindieron homenaje al presidente Nelson por su amor, servicio y dedicación al Señor Jesucristo y a los hijos de Dios de todo el mundo.
Junto con otros oradores, él agradeció a la hermana Wendy Watson Nelson por cuidar y sostener al presidente Nelson durante sus diecinueve años de matrimonio. También expresó gratitud a la difunta esposa del presidente Nelson, Dantzel White Nelson, y a sus diez hijos por su fidelidad a “aquello que él predicaba y aquello por lo que vivía”.
El élder Henry B. Eyring, quien sirvió con el presidente Oaks y el presidente Nelson en la Primera Presidencia, testificó del llamamiento profético del presidente Nelson y de su capacidad y deseo de bendecir a los demás.
“Al servir a su lado en la Primera Presidencia desde enero de 2018, me convertí en testigo personal del hecho de que el Señor inspira a Su profeta”, dijo el élder Eyring. “Estoy agradecido de haber conocido al presidente Russell M. Nelson”.
En sus palabras, el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y la presidenta Camille N. Johnson, Presidenta General de la Sociedad de Socorro, elogiaron al presidente Nelson por su incesante bondad para con las personas, tanto dentro, como fuera de la Iglesia.
“Tener la oportunidad de verlo amar a la gente y ver a la gente amarlo a él dejó los recuerdos más hermosos”, dijo el élder Holland. Él recordó al presidente Nelson como “quien tomaba de la mano y sanaba los corazones”.
La presidenta Johnson agregó: “El presidente Nelson ha cambiado el mundo de manera literal, persona a persona e interacción a interacción, y nos ha invitado a hacer lo mismo, recurriendo al poder de Dios como mujeres y hombres del convenio”.
Dos de los hijos del presidente Nelson, Laurie N. Marsh y Russell M. Nelson, hijo, dijeron que su padre vivió con dicha porque centró su vida en el Salvador Jesucristo e hizo de ministrar a los demás una prioridad.
“Crecimos en un hogar centrado en el Salvador y lleno de dicha”, dijo la hermana Marsh. Dijo que el objetivo de la familia era llegar a ser una familia eterna.
El hermano Nelson agregó que su padre era incansable en su servicio. “El presidente Nelson nos mostró mediante el ejemplo que no había ‘descanso’ en su versión de la Restauración”. Dijo que cuando se le llamó a dirigir la Iglesia, su padre se comprometió a servir al Padre y al Hijo hasta el día de su muerte. “¡Y eso fue lo que hizo!”.
Marjorie N. Lowder y Gloria N. Irion, hijas del presidente Nelson, ofrecieron oraciones en el funeral. El Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo proporcionó la música.
El funeral del presidente Nelson se produjo inmediatamente después de un homenaje realizado en su honor el 1 de octubre, que se transmitió desde el Tabernáculo de la Manzana del Templo. El presidente Oaks; los élderes Holland y Eyring; el Obispo Presidente Gérald Caussé; el élder Carl B. Cook, de la Presidencia de los Setenta; y la Presidenta General de la Primaria, Susan H. Porter, rindieron homenaje al compartir tiernas experiencias personales del servicio con el presidente Nelson, así como también expresaron sus sentimientos sobre su vida ejemplar, su ministerio a la manera de Cristo y sus inspiradas enseñanzas.
En sus palabras de homenaje, el presidente Oaks llamó al presidente Nelson “un profeta de amor” que “predicaba el Evangelio de amor”.
Para obtener más información sobre la vida y el ministerio del presidente Nelson, véase En memoria de la vida de Russell M. Nelson (1924–2025), publicado como suplemento de las revistas de la Iglesia de noviembre de 2025.