2025
Tomar el nombre de Jesucristo
Noviembre de 2025


13:22

Tomar el nombre de Jesucristo

Cuanto más nos identificamos con Jesucristo y lo recordamos, más queremos ser como Él.

En 2018, en la Universidad de Utah, se creó una cátedra especial llamada “Cátedra Presidencial de Cirugía Cardiotorácica del Dr. Russell M. Nelson y Dantzel W. Nelson” —cardio significa “corazón” y torácica significa “torso”. Con ella se reconoció la importante labor del presidente Nelson como cardiocirujano y el apoyo que recibió de su difunta esposa, Dantzel. Esta cátedra se financió con un fondo designado para que perdure en el futuro. La persona seleccionada para este tipo de cátedra prestigiosa recibe reconocimiento, apoyo salarial y fondos de investigación.

El Dr. Selzman con el presidente Nelson

El primer cirujano elegido para ocupar la cátedra fue el Dr. Craig H. Selzman, un cardiocirujano de gran talento que no es miembro de nuestra Iglesia. A la ceremonia de entrega de esta cátedra al Dr. Selzman asistieron muchos invitados importantes, entre ellos el presidente Nelson y su esposa, la hermana Wendy W. Nelson. Durante la reunión, el presidente Nelson habló modestamente de su pionera carrera como cirujano.

Luego, el Dr. Selzman expresó lo que significó para él ser nombrado a esta cátedra. Relató que cuatro días antes, después de un largo día en el quirófano, supo que uno de sus pacientes necesitaba ser operado nuevamente. Él estaba cansado y decepcionado porque sabía que tendría que pasar otra noche en el hospital.

El Dr. Selzman con la hermana y el presidente Nelson

Esa noche, el Dr. Selzman tuvo una conversación consigo mismo que le cambió la vida. En ese momento, pensó: “El viernes seré nombrado a una cátedra que lleva el nombre del Dr. Nelson. Él fue siempre conocido como una persona que mantenía sus emociones bajo control, trataba a todos con respeto y nunca perdía los estribos. Ahora que mi nombre estará vinculado al suyo, tengo que intentar parecerme más a él”. El Dr. Selzman ya era un cirujano muy considerado. Pero él quería llegar a ser incluso mejor.

En el pasado, su equipo quirúrgico podría haber notado su fatiga y frustración porque él lo pudo haber demostrado con sus gestos y su tono de voz. Pero esa noche, en el quirófano, el Dr. Selzman hizo un esfuerzo concienzudo de ser especialmente compasivo y comprensivo con su equipo. Él sintió que eso marcó una diferencia y decidió seguir tratando de ser más como el Dr. Nelson.

El Dr. Selzman con un prendedor de solapa RMN

Cinco años después, el presidente Nelson donó sus escritos profesionales a la Universidad de Utah. Dignatarios de la universidad acudieron para dar las gracias formalmente al presidente Nelson. Durante ese evento, el Dr. Selzman habló de nuevo. Refiriéndose a las iniciales RMN del presidente Nelson, él dijo: “Hay una ética ‘RMN’ que ahora guía la División de Cirugía Cardiotorácica de la Universidad de Utah”.

En situaciones frustrantes, explicó el Dr. Selzman, “hago lo que ahora enseñamos a nuestros residentes a hacer: concentrarse, superar la situación y hacer lo mejor que puedan. Esa ética nos acompaña todos los días. Entregamos prendedores de solapa a cada miembro de la división y a cada nuevo residente. En la parte inferior del prendedor están las letras ‘RMN’. La ética RMN es fundamental en nuestra formación; se la enseñamos a todos”. El Dr. Selzman ha mejorado de manera intencional su actitud y aspiraciones anteriores debido a que ahora su nombre está vinculado al del presidente Nelson.

Esta serie de eventos relacionados al Dr. Selzman hizo que me preguntara: “¿Cómo he cambiado yo desde que vinculé mi nombre con el nombre de Jesucristo? ¿He adoptado una ética semejante a la de Cristo como resultado de ello? ¿He tratado sinceramente de llegar a ser mejor y más como Él?”.

En la experiencia del Dr. Selzman, podemos ver al menos cinco paralelismos en el proceso mediante el cual tomamos sobre nosotros el nombre de Jesucristo. Aunque ese proceso comienza con el bautismo, no está completo hasta que somos más puros y santos y hemos llegado a ser más semejantes a Él.

El primer paralelismo es la identificación. El nombramiento del Dr. Selzman a la cátedra Nelson vinculó su nombre al del presidente Nelson y el Dr. Selzman comenzó a identificarse con el presidente Nelson. Cuando tomamos sobre nosotros el nombre de Jesucristo, vinculamos nuestro nombre al de Él. Nos identificamos con Él. Con gusto nos damos a conocer como cristianos. Reconocemos al Salvador y con valentía nos ponemos de pie para ser contados como Suyos.

Estrechamente relacionado con la identificación hay otro paralelismo: el recordar. Cuando el Dr. Selzman entra a su consultorio, sus ojos van directamente al medallón que recibió cuando fue nombrado para la cátedra Nelson. Ese medallón le recuerda a diario la ética RMN. Para nosotros, participar de la Santa Cena cada semana nos ayuda a recordar a Jesucristo durante toda la semana. Al participar de la Santa Cena, lo hacemos para recordar el precio que Él pagó para redimirnos. Nuevamente hacemos convenio de recordarlo, reconocer Su grandeza y agradecer Su bondad. Reconocemos repetidamente que es solo en Su gracia y mediante ella que somos salvados de la muerte física y espiritual.

Recordar significa que seguimos el consejo que dio el profeta Alma en el Libro de Mormón: “Sean todos [nuestros] hechos en el Señor, y dondequiera que fuer[ámos], sea en el Señor; dej[emos] que todos [nuestros] pensamientos se dirijan al Señor; […] [y] dej[emos] que los afectos de [nuestro] corazón se funden en el Señor para siempre”. Aun cuando estemos ocupados con otros asuntos, somos conscientes de Él, tal como recordamos nuestros propios nombres, sin importar en qué más estemos centrados.

Como consecuencia de recordar lo que el Salvador ha hecho por nosotros viene el tercer paralelismo: el emular. El Dr. Selzman comenzó a emular al presidente Nelson y a la ética RMN. Creo que la ética del presidente Nelson es simplemente una manifestación de su discipulado de Jesucristo a lo largo de toda su vida. Para nosotros, cuanto más nos identifiquemos con Jesucristo y lo recordemos, más querremos ser como Él. Como Sus discípulos, cambiamos para mejor cuando nos centramos en Él, más que cuando nos centramos en nosotros mismos. Nos esforzamos por llegar a ser como Él y procuramos ser bendecidos con Sus atributos. Oramos fervientemente para ser llenos de caridad, el amor puro de Cristo.

Como enseñó el presidente Nelson en abril: “A medida que la caridad llegue a ser parte de nuestra naturaleza, perderemos el impulso de degradar a los demás. Dejaremos de juzgarlos y tendremos caridad por las personas de todos los ámbitos de la vida. La caridad para con todos […] es esencial para nuestro progreso. La caridad es la base del carácter divino”. Junto con la caridad, procuramos “cultiv[ar] […] y expand[ir]” otros dones espirituales del Salvador, entre ellos la integridad, la paciencia y la diligencia.

Emular a Jesucristo nos conduce a un cuarto paralelismo: el alinearse con Sus propósitos. Nos unimos a Él en Su obra. Como cirujano, el Dr. Nelson era conocido como maestro, sanador e investigador. El prendedor de solapa utilizado en la división del Dr. Selzman hace hincapié en estos esfuerzos, señalando las palabras enseñar, sanar y descubrir. Para nosotros, parte de tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo implica alinear nuestras metas con las Suyas de forma voluntaria, intencional y entusiasta. Nos unimos a Él en Su obra cuando amamos, compartimos e invitamos. Nos unimos a Él en Su obra cuando ministramos a los demás, especialmente a los vulnerables y quienes han sido heridos, destrozados o se sienten desolados por sus experiencias terrenales.

Por lo tanto, tomamos más plenamente sobre nosotros el nombre de Jesucristo al identificarnos, recordarlo, emularlo y alinearnos con Él. Hacer estas cuatro cosas nos lleva a un quinto paralelismo: el empoderamiento. Tenemos acceso al poder y a las bendiciones de Dios en nuestra vida. La cátedra Nelson otorga al Dr. Selzman reconocimiento y fondos de apoyo que él está utilizando para cambiar la cultura de su división. Él aplica esa “investidura de poder” para ayudar a los demás. De manera similar, cuando tomamos sobre nosotros el nombre del Salvador, nuestro Padre Celestial nos bendice con Su poder para ayudarnos a cumplir nuestra misión en la vida terrenal.

Al hacer convenios adicionales con Dios, tomamos sobre nosotros más plenamente el nombre de Jesucristo. En consecuencia, Dios nos bendice con más de Su poder. Como enseñó el presidente Nelson: “Cada persona que hace convenios en las pilas bautismales y en los templos, y los guarda, tiene un mayor acceso al poder de Jesucristo. […] La recompensa por guardar los convenios con Dios es poder celestial […] que nos fortalece para soportar mejor nuestras pruebas, tentaciones y pesares”.

Nos volvemos más receptivos espiritualmente. Tenemos más valor para afrontar circunstancias aparentemente imposibles. Se fortalece más nuestra determinación para seguir a Jesucristo. Somos más rápidos para arrepentirnos y regresar a Él cuando transgredimos. Llegamos a ser mejores en compartir Su Evangelio con Su poder y autoridad. Ayudamos a los necesitados a la vez que somos menos críticos, mucho menos críticos. Retenemos la remisión de nuestros pecados. Podemos tener mayor paz y somos más alegres debido a que siempre podemos regocijarnos. Su gloria nos rodeará y Sus ángeles nos guardarán.

El Salvador nos invita: “Ven[id] al Padre en mi nombre, y en el debido tiempo recib[id] de su plenitud”. Los insto a que hagan esto. Vengan a nuestro Padre Celestial. Tomen sobre ustedes el nombre de Jesucristo. Identifíquense con Él. Recuérdenlo siempre. Esfuércense por ser como Él. Únanse a Él en Su obra. Reciban Su poder y bendiciones en sus vidas. Graben Su nombre en su corazón de manera voluntaria e intencional. Esto les da “posición” ante Dios y los califica para la intercesión del Salvador a favor de ustedes. Llegarán a ser herederos exaltados en el reino de nuestro Padre Celestial, coherederos con Su Primogénito, nuestro amado Salvador y Redentor.

Él vive, lo sé con total certeza. Él los ama, Él dio Su vida por ustedes. Él les ruega que vengan al Padre por medio de Él. En el nombre de Jesucristo. Amén.

Notas

  1. Se hace referencia al fondo como una donación.

  2. Un logro digno de mención es el logro del presidente Nelson en el desarrollo de la primera máquina de circulación extracorpórea utilizada para operaciones a corazón abierto.

  3. El presidente Nelson relató que, durante su residencia en cirugía, un cirujano que estaba en el quirófano perdió los estribos y lanzó un bisturí que cayó en el antebrazo del presidente Nelson. El presidente Nelson dijo: “Esa experiencia dejó una impresión duradera en mí. En aquel preciso momento, me prometí que ocurriera lo que ocurriera en mi quirófano, nunca perdería el control de mis emociones. Ese día también me prometí que nunca lanzaría nada estando enojado, ya fueran bisturíes o palabras” (“Se necesitan pacificadores”, Liahona, mayo de 2023, pág. 98).

  4. La donación incluía más de 7000 informes operativos, junto con trabajos de investigación y otros escritos profesionales que se recopilaron durante la extraordinaria carrera médica del presidente Russell M. Nelson.

  5. Varias personas se dirigieron al presidente Russell M. Nelson, entre ellas el rector de la Universidad de Utah, Taylor R. Randall, quien se refirió al presidente Nelson como el exalumno más distinguido de la Universidad de Utah.

  6. La palabra ética describe “el carácter, el sentimiento, la naturaleza moral o las creencias rectoras distintivas de una persona, grupo o institución” (Merriam-Webster.com Dictionary, definición de “ethos” [en inglés]).

  7. En 2018, mi esposa, Ruth, y yo pudimos asistir a la ceremonia en la cual el Dr. Selzman fue nombrado a la cátedra Nelson. En 2023, pude asistir al evento formal donde el presidente Nelson donó sus escritos profesionales a la Universidad de Utah.

  8. Véase Moroni 7:48.

  9. La palabra hebrea traducida como “tomar” en la frase “tomar el nombre de Cristo” significa “izar” o “llevar”, como se haría con un estandarte que identifica a una persona con otra o con un grupo (véase James Strong, The New Strong’s Expanded Exhaustive Concordance of the Bible, 1984, sección Diccionario hebreo, página 80, número 5375).

  10. Véanse 2 Nefi 10:24; Moroni 10:32–33; Doctrina y Convenios 76:69.

  11. Alma 37:36.

  12. Se han citado las siguientes palabras del Dr. Selzman: “Cada vez que se empieza a hablar sobre atención médica con [el presidente Nelson], se le iluminan los ojos. […] Es simplemente asombroso ver cómo se llena de energía al hablar de todas esas cosas” (en Sydney Walker, “As President Nelson Turns 100, His Family and Associates Reflect on His Life and Legacy”, Church News, 7 de septiembre de 2024, thechurchnews.com). He visto personalmente ese “brillo relacionado con la atención médica” en los ojos del presidente Russell M. Nelson, pero no es nada comparado con el brillo que tenía cuando hablaba de Jesucristo.

  13. Véase Moroni 7:47–48.

  14. Russell M. Nelson, “Confianza en la presencia de Dios”, Liahona, mayo de 2025, pág. 127.

  15. Véanse 1 Corintios 12:31; Doctrina y Convenios 46:8.

  16. Russell M. Nelson, “La participación de las hermanas en el recogimiento de Israel”, Liahona, noviembre de 2018, pág. 68.

  17. Véase Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el Evangelio de Jesucristo, 2023, págs. 138–140.

  18. Véase Moisés 1:39. El lema de los cuórums del Sacerdocio Aarónico comienza con las palabras: “Soy un amado hijo de Dios, y Él tiene una obra para mí” (Biblioteca del Evangelio). El lema de las Mujeres Jóvenes declara: “Como discípula de Jesucristo, me esfuerzo por llegar a ser semejante a Él. Busco revelación personal y actúo de conformidad con ella, y ministro a otras personas en Su santo nombre” (Biblioteca del Evangelio).

  19. Véanse Dieter F. Uchtdorf, “La obra misional: Compartir lo que guardan en el corazón”, Liahona, mayo de 2019, págs. 16–18; Gary E, Stevenson, “Amar, compartir, invitar”, Liahona, mayo de 2022, págs. 84–87.

  20. Al comienzo de Su ministerio terrenal, el Salvador nos explicó Su propósito cuando citó a Isaías: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los quebrantados” (Lucas 4:18).

  21. Incluso nuestras oraciones a nuestro Padre Celestial cambiarán. Como lo establece la entrada del Bible Dictionary sobre “Prayer” [Oración]: “Se enseña a los cristianos a orar en el nombre de Cristo. Oramos en el nombre de Cristo cuando nuestros pensamientos son los pensamientos de Cristo y nuestros deseos también son los de Él, cuando Sus palabras permanecen en nosotros. Entonces, pedimos cosas que es posible que Dios nos otorgue. Muchas oraciones permanecen sin respuesta porque no se hacen en el nombre de Cristo en absoluto, de ninguna manera representan lo que Él piensa, sino que nacen del egoísmo del hombre”.

  22. Véase Doctrina y Convenios 109:26.

  23. Russell M. Nelson, “Vencer al mundo y hallar descanso”, Liahona, noviembre de 2022, pág. 96, cursiva agregada.

  24. Véase Doctrina y Convenios 109:21–22. La frase “cuando tu pueblo transgrediere, quienquiera que sea” utiliza la palabra “cuando”, no la palabra “si”. Esto sugiere que el Señor sabe que transgrediremos, cometeremos errores y pecaremos. Pero el plan es que nos “arrep[intamos] cuanto antes” para que sean “restauradas las bendiciones” que se nos han prometido.

  25. Véanse Juan 16:33; Mosíah 4:11; 18:26; Alma 36:2, 28–29; Éter 7:27; Moroni 9:25.

  26. Véase Doctrina y Convenios 109:22.

  27. Doctrina y Convenios 93:19.

  28. Mormón describió lo que le sucedía a su pueblo cuando Cristo no era parte de sus vidas. Dijo: “En un tiempo fueron un pueblo deleitable; y tuvieron a Cristo por pastor suyo; sí, Dios el Padre los guiaba. Mas ahora, he aquí que Satanás los lleva, tal como tamo que se lleva el viento, o como el barco que, sin velas ni ancla, ni cosa alguna con qué dirigirlo, es azotado por las olas; y así como la nave son ellos” (Mormón 5:17–18). Con el Salvador en nuestra vida, somos bendecidos con poder, estabilidad y dirección.

  29. Doctrina y Convenios 109:24.

  30. Véase Doctrina y Convenios 45:3–5.

  31. Véase Romanos 8:17.