Voces de los miembros
Puedo sentir el amor y la guía del Salvador
Al ministrar a mis hermanas puedo sentir el amor de nuestro Salvador Jesucristo. El Espíritu Santo me testifica que la ministración es el amor puro de Cristo y, si somos obedientes, nos esforzaremos por ser dignas de Su compañía y prestaremos atención a Sus susurros; vamos a tener la guía para saber las necesidades de nuestras hermanas y podremos ser instrumentos en las manos de Dios.
Con la colaboración de Magaly Sánchez.