Publicación semanal para jóvenes adultos
¿Qué hace que la Pascua de Resurrección sea tan especial? El amor
Publicación semanal para jóvenes adultos, abril de 2026


“¿Qué hace que la Pascua sea tan especial? El amor”, Liahona, abril de 2026.

De la Publicación semanal para jóvenes adultos

¿Qué hace que la Pascua de Resurrección sea tan especial? El amor

El milagro de Cristo en la Pascua de Resurrección nos recuerda que debemos ver verdaderamente lo que los demás necesitan.

Jesús habla con la mujer junto al pozo

Living Water [Agua viva], por Heinrich Hofmann; puede reproducirse solo para uso exclusivo de la Iglesia

Cuando empecé a aprender sobre el Evangelio a los veintiocho años, tenía muchas dudas. Hubo muchos principios que no entendí ni acepté de inmediato.

Pero lo que me hizo seguir regresando fue la gente y el amor genuino que me demostraron. Realmente aprecié la forma en que los miembros me recibían: siempre sonrientes, alegres y gozosos.

Cuando no iba a la iglesia, otros miembros me llamaban para ver cómo estaba. Me preguntaban cómo me encontraba y por qué no había ido. Esos pequeños gestos me llegaron al corazón.

Debido a que demostraron tanto amor por mí, llegué a sentir que este es verdaderamente el Evangelio de Jesucristo. Poco a poco, fui sintiendo que mi testimonio crecía y, finalmente, fui bautizado.

Un símbolo de amor

Antes de ser seguidor de Jesucristo, me preguntaba por qué la Pascua de Resurrección era una festividad tan importante para algunas personas.

Pero ahora sé que la Pascua de Resurrección es un símbolo de amor: el amor que Jesucristo tiene por el Padre Celestial y por cada uno de nosotros.

La Pascua de Resurrección muestra una profunda conexión entre el Padre y el Hijo. Sin el milagro de la Expiación de Jesucristo y Su posterior Resurrección, no tendríamos manera de regresar a nuestro Padre Celestial. Jesucristo amó tanto al Padre y a cada uno de nosotros que soportó “dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases” (Alma 7:11) para que pudiéramos regresar al Padre Celestial.

El mensaje central de la Pascua de Resurrección es el amor. Debemos amar a los demás de la manera en que el Padre Celestial y Jesucristo nos aman. La Pascua de Resurrección nos recuerda que debemos ver realmente lo que los demás necesitan.

Amar más. Perdonar más. Prestar más servicio.

Como dijo el élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Recogemos a todos los hijos de Dios que están dispuestos a ser recogidos y que buscan la verdad. No es nuestra apariencia física, nuestras opiniones políticas, nuestra cultura o nuestra etnia lo que nos une […]. Es nuestro objetivo en común, nuestro amor por Dios y amor por el prójimo, nuestro compromiso con Jesucristo y Su Evangelio restaurado”.

Dios no se fija en nuestra condición social, sino en quiénes somos individualmente. Saber esto y sentir Su amor durante esta hermosa festividad me ha permitido querer compartirlo con los demás también.

Compartir el amor de Cristo

Ahora presto servicio como presidente del cuórum de élderes y tengo la oportunidad de extender a otros miembros de mi barrio el mismo amor que experimenté.

Como barrio, hemos notado que cuando las personas se apartan de los principios del Evangelio, se enfrentan a muchas tentaciones dañinas.

Para combatir esto, nuestro obispo creó visitas periódicas en las que seleccionamos a una familia y vamos a su casa para enseñar y aprender juntos. Estas visitas están transformando muchas vidas porque hay un espíritu de gozo y diversión. Por su mirada, se puede ver cuánto las personas lo disfrutan. Es algo realmente digno de elogio y estamos trabajando mucho en ello.

Mi fe se fortalece cada día. Al servir a los demás, especialmente durante esas visitas, siempre me siento conectado con el Salvador, quien rescató a cada uno de nosotros mediante Su disposición a llevar a cabo Su Expiación. Cuando me esfuerzo por tratar a los demás como Él lo hizo, Él y el Padre Celestial me enseñan y fortalecen mi fe como recompensa.

Aceptar el milagro de la Pascua de Resurrección

Jesucristo es mi salvación. Él me dio la oportunidad de ser alguien diferente. Él me amó y me demostró Su amor. Jesucristo y Su milagro de la Pascua de Resurrección son símbolos de amor, reverencia, salvación, disposición y humildad.

Jesucristo vive. Él actúa en nuestra vida por medio de discípulos que sirven como Sus manos amorosas. Él resucitó para que podamos regresar a vivir con nuestro Padre Celestial.

Acéptalo a Él.

Acepta Su milagro de Pascua de Resurrección.

Acepta Su amor.

Y comparte ese amor perfecto con quienes te rodean.

El autor vive en Mozambique.