Habilidades para la vida
¿Te sientes desanimado por tu búsqueda de empleo? Tres habilidades esenciales para ayudarte a tener éxito
La búsqueda de empleo es un trabajo arduo. A continuación te explicamos cómo tener éxito, según una antigua mentora laboral.
“Gracias por enviar su solicitud. Lamentamos informarle que hemos optado por no seguir adelante con ella”.
Al igual que muchos jóvenes adultos, entre los veinte y los treinta años envié una gran cantidad de solicitudes de empleo llenas de esperanza y recibí numerosas cartas de rechazo.
Los líderes de la Iglesia nos han amonestado repetidas veces a ser autosuficientes, a proveer para nuestra familia y a dar a los pobres cuando podamos. Pero si el trabajo es tan importante, ¿por qué a veces es tan difícil de encontrar?
Durante mi etapa universitaria trabajé como mentora laboral en la universidad. Mis responsabilidades incluían revisar los currículos de mis compañeros y realizar entrevistas de trabajo de práctica para ayudarlos a tener éxito en su búsqueda de empleo. Aprendí pasos fundamentales para buscar empleo y para presentar solicitudes, ¡algunos de los cuales ni siquiera conocía!
El Señor enseñó que “para mí todas las cosas son espirituales” (Doctrina y Convenios 29:34). Aquí tienes algunos consejos prácticos con perspectivas espirituales que puedes recordar durante la búsqueda de empleo:
1. Confía en ti mismo: relata experiencias personales
Cuando asesoraba a alumnos, a menudo estos me preguntaban: “¿Cómo hablo de mí mismo sin que parezca que estoy presumiendo?”.
Debido a que queremos ser humildes, tal vez sintamos que debemos restar importancia a nuestras fortalezas. Sin embargo, podemos permanecer humildes y al mismo tiempo ser sinceros en cuanto a nuestros logros. Una sugerencia es responder a las preguntas de la entrevista con relatos. Por ejemplo, si un empleador te pregunta cuál es tu mayor fortaleza, comparte una historia que muestre tus habilidades en acción, como una ocasión en la que realizaste tareas adicionales de un compañero de trabajo que estaba enfermo o cuando fue necesario que aprendieras algo nuevo. Las historias son interesantes, creíbles y fáciles de recordar.
La verdadera humildad consiste en reconocer al Padre Celestial en todo lo que hacemos (véase Alma 26:12). Si mantienes una oración de gratitud en el corazón y hablas de manera positiva de los demás durante la entrevista, no parecerás arrogante.
2. Aumenta tu conocimiento: compara tus habilidades con las necesidades del empleador
Es verdad: ¡el conocimiento es poder! El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, compartió en cierta ocasión: “Aprender a amar el aprendizaje es fundamental en el Evangelio de Jesucristo, es vital para nuestro desarrollo espiritual y personal continuo, y es absolutamente necesario en el mundo en que vivimos, servimos y trabajamos, tanto ahora como en el futuro”.
Antes de escribir una carta de presentación o de presentarte a una entrevista, investiga sobre la empresa. Revisa su sitio web para encontrar la declaración de su misión y sus metas. Ponte en contacto con empleados anteriores o actuales a través de sitios web de redes de contactos u otros medios para aprender sobre la cultura de la empresa. Conocer a tu audiencia te ayuda a resaltar habilidades específicas en tu solicitud que son relevantes para el empleo.
Por ejemplo, si en la descripción del puesto lees que el empleador está buscando a alguien que esté familiarizado con un determinado software, asegúrate de incluir en tu currículum tu nivel de competencia con ese software. Si la empresa valora la participación en la comunidad, menciona tus objetivos personales para contribuir con ella. Los empleadores prefieren candidatos cuyos objetivos se alineen con los suyos.
3. Sé diligente: sigue la estrategia 15-10-2
Cuando la tarea de solicitar empleos comience a parecer demasiado difícil, no te des por vencido. En el Libro de Mormón, Ammón nos recuerda que cuando se encontraba exhausto y desanimado, el Señor lo consoló diciendo: “Sufr[e] con paciencia [tus] aflicciones, y [te] daré el éxito” (Alma 26:27).
Durante tu búsqueda de empleo, ¿alguna vez te has sentido como Ammón: exhausto, frustrado y listo para renunciar? Yo sí. Y aunque el mensaje del Señor a Ammón iba dirigido a él, puedes tener confianza en que el Padre Celestial desea que tú también tengas éxito. La búsqueda de empleo requiere tiempo y esfuerzo, pero la persistencia da sus frutos.
Una forma de seguir esforzándote es seguir la estrategia 15-10-2. Esto significa identificar 15 nuevos recursos, establecer 10 contactos y reunirse con 2 de esos contactos en persona cada día. El Señor promete que, al grado en que lo incluyamos en nuestros esfuerzos, Él consagrará nuestras acciones (véase 2 Nefi 32:9).
A medida que implementaba estos pasos en mi propia búsqueda de empleo, establecí conexiones significativas, mejoré mis habilidades profesionales y, finalmente, conseguí varios trabajos. Dondequiera que te encuentres en tu búsqueda de empleo, ¡te animo a que pruebes estos consejos! Sobre todo, incluye al Señor en tus esfuerzos y Él hará de ti más de lo que tú puedes hacer por ti mismo.