“1 y 2 Pedro”, Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento, 2024
Ayudas para las Escrituras
1 y 2 Pedro
El apóstol Pedro fue el testigo principal de Jesucristo en la Iglesia cristiana primitiva. Él escribió sus dos epístolas a los conversos en una época de gran persecución y apostasía. Prometió a esos santos que, si soportaban bien la persecución, recibirían la salvación y la gloria eterna. Pedro les recordó que eran “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios”. Debían ser santos, así como Jesucristo es santo. Pedro escribió acerca del ministerio de Jesucristo en el mundo de los espíritus tras Su Crucifixión. Él alentó a los santos a desarrollar atributos semejantes a los de Cristo para, de ese modo, llegar a ser partícipes de la naturaleza divina. También advirtió en cuanto a los falsos profetas y los falsos maestros.
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Nota: La cita de una fuente no publicada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no implica que esta o su autor cuenten con el respaldo por la Iglesia ni que representen la posición oficial de la Iglesia.
Antecedentes y contexto
¿Para quiénes se escribieron las cartas de Pedro y por qué?
Pedro fue el Apóstol principal a quien Jesucristo entregó llaves del sacerdocio. Pedro tenía un cargo similar al del Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Pedro escribió su primera epístola en Babilonia, lo que probablemente era una referencia simbólica a Roma. Pedro dirigió su primera epístola a los miembros de la Iglesia que vivían “dispersos por Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia”, las cinco provincias romanas ubicadas en lo que hoy es Turquía. Pedro escribió para fortalecer y alentar a los santos en “la prueba de [su] fe” y para prepararlos para un “fuego de prueba” en el futuro.
El consejo de Pedro fue muy oportuno, ya que los miembros de la Iglesia estaban entrando en un período de mayor persecución. En el año 64 d. C., un incendio destruyó gran parte de Roma. “Muchos romanos contemporáneos creían que el emperador Nerón había provocado el incendio a propósito para facilitar uno de sus proyectos de construcción. Para desviar la atención no deseada que estaba recibiendo, Nerón acusó y posteriormente torturó a los cristianos de la ciudad, culpándolos públicamente del acto de destrucción”. En general, se cree que Pedro murió como mártir durante ese período de persecución. Probablemente escribió su segunda epístola poco antes de morir.
Un tema predominante en 2 Pedro es la importancia de obtener conocimiento de Jesucristo. Pedro prometió a sus lectores que si procuran los atributos divinos y desarrollan una naturaleza divina, tendrán “firme [su] vocación y elección”. Pedro comparó el verdadero conocimiento de Jesucristo con las falsas enseñanzas y herejías perpetradas por los apóstatas.
¿Qué enseñó Pedro acerca de la función de Jesucristo en nuestra redención?
La palabra redimir significa “liberar, comprar o rescatar, por ejemplo, liberar a una persona de la esclavitud mediante un pago”. Todos necesitamos la redención de la muerte física y espiritual. Pedro enseñó que nuestra redención espiritual no se pagó con oro ni plata, sino “con la sangre preciosa de Cristo”.
Para obtener más información sobre el significado de la redención, véase “Romanos 3:24. ¿Qué es la redención?”.
¿Qué significa que el Salvador fuera “ordenado desde antes de la fundación del mundo”?
El presidente Russell M. Nelson enseñó: “El Plan de Salvación se preparó antes de la fundación de la tierra; contenía la gloriosa posibilidad de obtener una herencia divina en el Reino de Dios.
“La parte central de ese plan era la Expiación de Jesucristo. En los consejos preterrenales, Él fue preordenado por Su Padre para expiar nuestros pecados y romper las ligaduras de la muerte física y de la espiritual. Jesús declaró: ‘Yo soy el que fue preparado desde la fundación del mundo para redimir a mi pueblo […]. En mí todo el género humano tendrá vida, y la tendrá eternamente, sí, aun cuantos crean en mi nombre’ [Éter 3:14]”.
¿Por qué comparó Pedro a los humanos con la hierba?
La frase “toda carne es como la hierba” proviene de Isaías 40:6–8, que compara las debilidades humanas con la vegetación que se marchita con el viento. A diferencia de la hierba que se marchita, la palabra del Señor “vive y permanece para siempre”; otorga vida y fortaleza a todos los que la reciban y nazcan de nuevo.
¿Cuál es el significado de la piedra viva, la principal piedra del ángulo y la piedra de tropiezo?
Pedro enseñó que la Resurrección de Jesucristo produce una “esperanza viva” en los creyentes. Los santos deben esforzarse por ser “santos en toda [su] conducta”. Pedro enseñó que esa esperanza y santidad son posibles mediante la Expiación de Jesucristo. Llenos de esperanza y santidad en Cristo, los cristianos son como piedras vivas que se agregan a “una casa espiritual”.
Pedro también llamó a Cristo la principal piedra del ángulo e hizo hincapié en que la casa espiritual está edificada sobre el Jesucristo resucitado. En contraste con la función de Cristo como la principal piedra del ángulo, Pedro también llamó a Jesucristo “piedra de tropiezo y roca de escándalo”. En otras palabras, el Salvador sería una barrera en el camino de aquellos que son desobedientes.
¿Qué significa ser “linaje escogido” y “pueblo adquirido”?
Pedro enseñó que cuando los conversos hacían convenios con Dios, llegaban a ser “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios”. El élder Bruce R. McConkie definió linaje escogido como la casa de Israel, tanto antigua como moderna. Esto incluye a “los miembros fieles de la Iglesia que han tomado sobre sí el nombre de Cristo y han sido adoptados en Su familia”.
Con respecto la frase “pueblo adquirido”, el presidente Russell M. Nelson enseñó: “En el Antiguo Testamento, el término hebreo del cual se tradujo la palabra adquirido es segullah, que significa ‘propiedad apreciada’ o ‘tesoro’. En el Nuevo Testamento, el término griego del cual se tradujo la palabra adquirido es peripoiesis, que significa ‘posesión’ o ‘adquisición’.
“Y así vemos que el vocablo adquirido, significa ‘tesoro valioso’, ‘hecho’ o ‘seleccionado por Dios’. Para nosotros, el que siervos del Señor nos describan con esos adjetivos es un excelso cumplido”.
Un erudito señaló lo siguiente en cuanto a la palabra hebrea segullah: “El mirar la raíz de las palabras hebreas nos ayuda a alcanzar el verdadero significado detrás de lo que Dios está diciendo a Su pueblo del convenio. Son un tesoro especial para Él porque son diferentes de todos Sus otros tesoros […]. El pueblo del convenio es un tesoro especial para Dios porque no son como los demás; de hecho, son más como Él es. Este concepto es tan importante que Dios reiteradamente le dice a Israel que deben ser santos”.
¿En qué sentido es Jesucristo el “Pastor y Obispo de [n]uestras almas”?
La palabra obispo que se usa en la versión Reina-Valera de la Biblia proviene de una palabra griega que también significa “supervisor” o “guardián”. Durante Su ministerio terrenal, el Salvador declaró: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas”. Como el Buen Pastor y Guardián de nuestras almas, Jesucristo “buscar[á] a la oveja perdida, y har[á] volver a la descarriada, y vendar[á] a la perniquebrada y fortalecer[á] a la débil”.
¿Por qué aconsejó Pedro a las esposas que estuvieran “sujetas” a sus maridos?
Pedro alentó a las esposas cristianas a estar “sujetas” a sus maridos incrédulos que “no creen en la palabra”. Él explicó que la conducta recta de las esposas podría ser un ejemplo de creer en Jesucristo para sus esposos. Las palabras sujetos y sumisos se utilizan a menudo en las Escrituras para expresar la abnegación, la humildad y el amor en una relación. En el contexto del matrimonio, el esposo y la esposa deben ser humildes, sumisos y abnegados en sus interacciones el uno para con el otro.
El élder Ulisses Soares dio consejos importantes sobre la relación entre el esposo y la esposa en nuestros días: “Los cónyuges […] no se posicionan en un cargo de presidente o vicepresidente en su familia. En la relación conyugal no hay superioridad ni inferioridad, y ninguno camina por delante ni por detrás del otro: caminan uno al lado del otro, como iguales, como linaje divino de Dios. Se convierten en uno en pensamiento, deseo y propósito con nuestro Padre Celestial y Jesucristo al dirigir y guiar juntos la unidad familiar”.
Para obtener más información sobre este tema, véase “Efesios 5:21–33. ¿Cuál es el mensaje de Pablo acerca de la sumisión en el matrimonio?”.
¿Por qué es importante estar preparados para responder a cualquiera que pregunte por qué tenemos esperanza en Jesucristo?
En este versículo, la palabra responder se traduce de la palabra griega apologia, que también se puede traducir como “defensa”. Esta palabra griega es la raíz de apología, que es el término que se usa para describir la defensa de creencias religiosas. El élder Neal A. Maxwell enseñó que los santos tienen la responsabilidad de defender la verdad:
“En la actualidad se necesita ciertamente una defensa bien articulada para responder a algunas de las sofisterías seculares que vemos y escuchamos en el mundo […].
“Austin Farrer advirtió: ‘Si bien los argumentos no generan convicción, la ausencia de estos destruye la fe. Aquello que parece estar comprobado puede que no sea aceptado, pero aquello que nadie demuestra capacidad para defender, es abandonado prontamente’”.
El presidente Russell M. Nelson explicó: “Sea su respuesta cálida y alegre, y procuren que su respuesta se aplique a esa persona. Recuerden que él o ella es también hijo o hija de Dios, el mismo Dios que tanto desea que esa persona sea digna de la vida eterna y de regresar a Él algún día. Quizá ustedes sean los que abrirán la puerta para la salvación de ellos y su comprensión de la doctrina de Cristo”.
¿Qué enseñó Pedro acerca del mundo de los espíritus?
Los Evangelios no proporcionan un relato de las experiencias de Jesucristo entre el tiempo de Su Crucifixión y Su Resurrección. Fue Pedro quien proporcionó la valiosa información de que Jesús “fue y predicó a los espíritus encarcelados” y que “también ha sido predicado el evangelio a los muertos”. Esas breves referencias a la predicación del Salvador a los espíritus en la prisión espiritual no se explicaron plenamente en la Biblia y confundieron a muchos teólogos y eruditos durante siglos.
El Evangelio restaurado de Jesucristo nos ha bendecido con una mayor comprensión del ministerio del Salvador entre quienes están en el mundo de los espíritus. El Señor reveló al presidente Joseph F. Smith que Él no ministró personalmente a quienes estaban en la prisión espiritual; más bien, organizó mensajeros para que predicaran a los que estaban en la prisión espiritual.
¿Cuáles son las “preciosas y grandísimas promesas” de las que habló Pedro?
Dios ha hecho muchas “preciosas y grandísimas promesas” a quienes hacen convenios con Él y los guardan. El élder David A. Bednar enseñó sobre la más notable de estas promesas: “Dios promete a Sus hijos que, si siguen los preceptos de Su plan y el ejemplo de Su Hijo Amado, guardan los mandamientos y perseveran con fe hasta el fin, entonces, en virtud de la redención del Salvador, ‘tendrá[n] la vida eterna, que es el mayor de todos los dones de Dios’ [Doctrina y Convenios 14:7]. La vida eterna es la preciosa y grandísima promesa suprema”.
Pedro explicó que las “preciosas y grandísimas promesas” de Dios permiten que los santos lleguen a ser “participantes de la naturaleza divina”. Esto significa que podemos “llegar a ser como Dios, disfrutando plenamente de toda característica, perfección y atributo que Él posee”.
¿Qué significa “hacer firme vuestra vocación y elección”?
“Los justos seguidores de Cristo pueden llegar a contarse entre los escogidos que reciben la certeza de que serán exaltados. La vocación y elección comienza con el arrepentimiento y el bautismo, y se consuma cuando ‘march[an] adelante, deleitándo[se] en la palabra de Cristo, y persever[ando] hasta el fin’ [2 Nefi 31:19–20]. En las Escrituras, este proceso se llama ‘hacer firme nuestra vocación y elección’”.
Pedro, sabiendo que no viviría mucho tiempo más, escribió que había recibido lo que él llamó “la palabra profética más segura”. En Doctrina y Convenios, el profeta José Smith dio una definición de esta significativa bendición: “La palabra profética más segura significa que un hombre sepa, por revelación y el espíritu de profecía, que está sellado para vida eterna, mediante el poder del Santo Sacerdocio”.
Más información
Naturaleza divina
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Rosemary M. Wixom, “Descubrir la divinidad interior”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 6–8
Un pueblo adquirido
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Russell M. Nelson, “Los hijos del convenio”, Liahona, julio de 1995, págs. 36–40
El mundo de los espíritus
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M. Russell Ballard, “La visión de la redención de los muertos”, Liahona, noviembre de 2018, págs. 71–74
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Dale G. Renlund, “La obra del templo y de historia familiar: Sellamiento y sanación”, Liahona, mayo de 2018, págs. 46–49
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Temas y preguntas, “Mundo de los espíritus”, Biblioteca del Evangelio
Multimedia
Imágenes
Gentle Shepherd [El tierno Pastor], por Yongsung Kim
Christ Preaching in the Spirit World [Cristo predica en el mundo de los espíritus], por Robert T. Barrett