Ven, sígueme
16 – 22 febrero. “Ser un seguidor más fiel de la rectitud”: Génesis 12–17; Abraham 1–2


“16 – 22 febrero. ‘Ser un seguidor más fiel de la rectitud’: Génesis 12–17; Abraham 1–2”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)

“16 – 22 febrero. ‘Ser un seguidor más fiel de la rectitud’”, Ven, sígueme: 2026

Melquisedec con las manos sobre la cabeza de Abram para bendecirlo

Melchizedek Blesses Abram [Melquisedec bendice a Abram], por Walter Rane (detalle)

16 – 22 febrero: “Ser un seguidor más fiel de la rectitud”

Génesis 12–17; Abraham 1–2

Debido al convenio que Dios hizo con Abraham, este ha sido llamado “el padre de los fieles” (Doctrina y Convenios 138:41) y “amigo de Dios” (Santiago 2:23). Hoy en día, hay millones de personas que lo honran como su antepasado directo, mientras que otras han sido adoptadas en su familia por medio de la conversión al Evangelio de Jesucristo. No obstante, Abraham provenía de una familia problemática: su padre, que se había apartado de la adoración del Dios verdadero, intentó sacrificar a Abraham a los dioses falsos. A pesar de ello, el deseo de Abraham era ser un “seguidor más fiel de la rectitud” (Abraham 1:2), y la historia de su vida demuestra que Dios honró ese deseo. La vida de Abraham es un testimonio de que, sin importar cuáles hayan sido los antecedentes de la familia de una persona, el futuro de esta puede rebosar de esperanza.

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Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia

Abraham 1:1–19

Dios me bendecirá por mi fe y mis deseos justos.

“Todos estamos influenciados por nuestra familia [y] nuestra cultura”, enseñó el élder Neil L. Andersen, “y sin embargo, creo que hay un lugar dentro de nosotros que controlamos y creamos exclusiva e individualmente […]. Con el tiempo, nuestros deseos internos cobran vida, y se manifiestan en nuestras decisiones y en nuestras acciones” (“Educate Your Desires, Elder Andersen Counsels”, LaIglesiadeJesucristo.org). Considera cómo Abraham 1:1–19 demuestra lo que enseñó el élder Andersen. Algunas de las siguientes preguntas podrían resultar útiles:

  • ¿Qué deseaba Abraham? ¿Cómo se evidenciaban sus deseos en sus acciones? ¿Cómo apoyó Dios sus deseos?

  • ¿Cuáles son tus deseos? ¿Cómo se evidencian en tus acciones? ¿Cómo te apoya Dios?

  • ¿Qué mensaje contienen estos versículos para aquellas personas cuyos familiares no deseen la rectitud?

Uno de los mayores deseos de Abraham y Sara, tener un hijo, no se cumplió durante muchos años (véase Génesis 15:1–6). ¿Qué aprendes en Hebreos 11:8–13 sobre la manera en que Abraham y Sara afrontaron esa prueba? ¿De qué modo te ayuda el Salvador a “acepta[r]” Sus promesas, aun cuando estén “lejos”?

Véase también “La liberación de Abraham” (video), Biblioteca del Evangelio.

1:38

La liberación de Abraham

Génesis 12:1–3; 13:15–16; 15:1–6; 17:1–8, 15–22; Abraham 2:6–11

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Dios quiere que haga convenios con Él y los guarde.

¿Por qué es importante que sepas acerca del convenio que Dios hizo con Abraham? Porque Dios quiere hacer un convenio similar contigo. Él prometió que dicho convenio continuaría en la posteridad de Abraham o en su “descendencia”, y que “cuantos reciban este Evangelio […] serán considerados tu descendencia” (véase Abraham 2:10–11). En otras palabras, el convenio continúa en ti, cuando te bautizas y cuando haces convenios más plenamente en el templo (véase Gálatas 3:26–29; Doctrina y Convenios 132:30–32).

Por esa razón, tal vez desees estudiar Abraham 2:6–11 y hacer una lista de lo que Dios prometió exactamente a Abraham y a Sara (véanse también Génesis 12:1–3; 13:15–16; 15:1–6; 17:1–8, 15–22). ¿Cómo podrían aplicarse esas bendiciones a ti?

Algunas de esas promesas tienen paralelismos eternos. ¿De qué manera se cumplen de forma eterna promesas como la de una tierra por herencia o una gran posteridad? (Véanse Doctrina y Convenios 131:1–4; 132:20–24, 28–32).

Además de prometerle bendiciones, Dios dijo a Abraham: “S[é] una bendición” (Génesis 12:2; cursiva agregada). ¿Qué crees que significa eso? ¿De qué manera serás una bendición? (Véase Abraham 2:11).

Para enseñar sobre los convenios, el élder Dale G. Renlund habló de un gran oleaje en el río Amazonas, y la presidenta Emily Belle Freeman habló de caminar por un sendero con peñas con un tobillo roto (véanse “Cómo acceder al poder de Dios a través de los convenios”, Liahona, mayo de 2023, págs. 35–38; “Caminar con Cristo en una relación por convenio”, Liahona, noviembre de 2023, págs. 76–79). Busca en uno o en ambos mensajes frases que ayuden a responder la pregunta: “¿Por qué quiere Dios que haga convenios con Él?”.

Invita a las personas a enseñarse unas a otras. Si estás enseñando a tu familia o una clase de la Iglesia acerca de los convenios, considera entregar a cada persona una parte del mensaje del élder Renlund o de la presidenta Freeman para que la estudien. Después podrían hablar con el resto de la familia o de la clase sobre lo que aprendieron. Esto permite que las personas testifiquen y aprendan unas de otras, lo cual invita al Espíritu (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 26).

Véanse también Temas y preguntas, “Convenio abrahámico”, Biblioteca del Evangelio; “Ideas a tener presentes: El convenio”, en este material.

4:9

¿Qué significa para ustedes ser un hijo del convenio?

Abraham y Sara

The Abrahamic Covenant [El convenio abrahámico], por Dilleen Marsh (detalle)

Génesis 14:18–19; Traducción de José Smith, Génesis 14:25–40

“Melquisedec era un varón de fe”.

Imagina que le estás presentando a Melquisedec a alguien que no lo conoce. ¿Qué dirías? Busca ideas en Traducción de José Smith, Génesis 14:26–27, 33–38 (en el Apéndice de la Biblia); Alma 13:13–19; y Doctrina y Convenios 107:1–4. ¿Qué cualidades semejantes a las de Cristo encuentras en esas descripciones de Melquisedec? ¿Cómo influye tu estudio de la vida de Melquisedec en la forma en que ves el Sacerdocio de Melquisedec?

Génesis 14:18–24; Traducción de José Smith, Génesis 14:36–40

Abraham pagó diezmos.

¿Qué aprendes acerca de la actitud de Abraham hacia las riquezas de Génesis 14:18–24 y en la Traducción de José Smith, Génesis 14:36–40 (en el Apéndice de la Biblia)? Por ejemplo, fíjate en su respuesta al rey de Sodoma en Génesis 14:23. ¿De qué manera el obedecer la ley del diezmo ha influido en el modo en que ves el dinero?

Génesis 16

Dios me escucha.

Al leer Génesis 16, podrías pensar en alguna ocasión en la que sentiste que se te estaba tratando injustamente, como le sucedió a Agar. Ten en cuenta que “Ismael” significa “Dios escucha”. ¿De qué manera te ha mostrado Dios que te ha escuchado?

Véase también “Secreta oración”, Himnos, nro. 80.

Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.

Ayudas para las Escrituras

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Ícono de la sección para niños 01

Ideas para enseñar a los niños

Abraham 1:182:8

Jesucristo me llevará de la mano.

  • Lee a los niños Abraham 1:182:8 e invítalos a prestar atención a fin de detectar cuál es la parte del cuerpo que se menciona en ambos versículos. Tal vez podrían jugar un juego en el que un niño cierre los ojos y tú lo lleves de la mano a algún lugar. Luego, podrían hablar de lo que se siente cuando Jesucristo nos lleva de la mano o nos protege.

Génesis 13:5–12

Puedo ser un pacificador.

  • Quizás a los niños les resulte entretenido representar el relato de Génesis 13:5–12, haciendo de cuenta que son Abraham, Lot y los pastores. ¿Cómo podemos seguir el ejemplo de Abraham de ser pacificadores con nuestros familiares o amigos? Pueden hacer una dramatización de sus respuestas.

Abraham hablando con Lot

Lot’s Choice [La decisión de Lot], por William Fredericks © Providence Collection/bajo licencia de goodsalt.com

Génesis 13:16; Génesis 15:1–6; 17:1–8; Abraham 2:9–11

Dios quiere que haga convenios con Él.

  • Considera mostrar a los niños un recipiente con arena, las estrellas del cielo nocturno o la imagen que se encuentra al final de esta reseña. Eso podría ayudarles a entender las promesas de Dios que se encuentran en Génesis 13:1615:1–6. Habla sobre la manera en que has aprendido a confiar en las promesas de Dios, aun cuando parecían imposibles.

  • A fin de enseñar a los niños acerca de los convenios, pídeles que te hablen de alguna ocasión en la que hayan hecho una promesa o alguien les haya hecho una promesa a ellos. Si te resulta útil, comparte algunos ejemplos propios, incluso los convenios que has hecho con Dios al bautizarte o en el templo. ¿Cómo han influido tus convenios en tu relación con Dios? Elige algunas frases de Génesis 15:1–6; 17:1–8 y Abraham 2:9–11 a fin de compartir algunas de las bendiciones que Dios les prometió a Abraham y a Sara.

  • Para ayudar a los niños a prepararse para hacer un convenio con Dios cuando sean bautizados, podrías utilizar algunas de las ideas de actividades que se sugieren en el apéndice A o en el apéndice B.

Abraham 1:12–17; Génesis 16:7–11

Dios me escucha.

  • Cuando la vida de Abraham estuvo en peligro, clamó a Dios. Cuando Agar estuvo sola en el desierto, aprendió que Dios la escuchaba. Considera compartir estas dos historias con los niños: “Abraham y Sara” y “Agar”, en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 28–31, 32–33. ¿Qué aprendemos acerca de Dios en esas historias? A continuación, podrían compartir unos con otros experiencias en las que hayan sentido que Dios los escuchó. Alguna canción como “Oración de un niño” (Canciones para los niños, págs. 6–7) podría recalcar este principio.

2:22

Abraham y Sara

1:24

Agar

Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.

Sara mirando las estrellas

Pondering God’s Promise [Meditando en la promesa de Dios], por Courtney Matz

Hoja de actividades de la Primaria: Dios quiere que haga convenios con Él