“9 – 15 febrero. ‘Noé halló gracia ante los ojos de Jehová’: Génesis 6–11; Moisés 8”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento, 2026 (2026)
“9 – 15 febrero. ‘Noé halló gracia ante los ojos de Jehová’”, Ven, sígueme: 2026
Jehovah Keeps a Promise [Jehová cumple la promesa], por Sam Lawlor
9 – 15 febrero: “Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”
Génesis 6–11; Moisés 8
Al vivir en los últimos días, tenemos una razón especial para prestar atención al relato del Diluvio. Cuando Jesucristo enseñó cómo debemos velar en espera de Su Segunda Venida, dijo: “Como fue en los días de Noé, así también será en la venida del Hijo del Hombre” (José Smith—Mateo 1:41). Además, las palabras que describen la época de Noé como “corrompida” y “llen[a] de violencia” bien podrían describir nuestros tiempos (Génesis 6:12–13; Moisés 8:28). El relato sobre la torre de Babel también parece aplicarse a nuestros días, pues describe cómo tras el orgullo surgen la confusión y luego la división.
Dichos relatos de la antigüedad son valiosos no solo porque nos demuestren que la iniquidad se repite a lo largo de toda la historia; lo que es más importante aun es que nos enseñan qué hacer ante la iniquidad. Noé “halló gracia ante los ojos del Señor” (Moisés 8:27). Asimismo, las familias de Jared y de su hermano acudieron al Señor y se las protegió de la confusión y la división que había en Babel (véase Éter 1:33–43). Si nos preguntamos cómo mantenernos a nosotros mismos y a nuestras familias a salvo en tiempos de corrupción y violencia, los relatos que hay en estos capítulos tienen mucho para enseñarnos.
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
Seguir al profeta del Señor nos proporciona seguridad espiritual.
¿Ves algo en la descripción de los días de Noé que se parezca a las condiciones de nuestros días? En particular, fíjate en Moisés 8:15–24, 28. ¿Qué temas ves que se repitan?
Una similitud importante que verás es que Dios llamó a Noé a ser profeta, y también ha llamado a un profeta hoy en día. Si lo deseas, haz una lista de las verdades que aprendas sobre los profetas en Moisés 8:13–30. ¿En qué se asemeja nuestro profeta viviente a Noé? Por supuesto, el profeta del Señor en la actualidad no nos está advirtiendo de un diluvio ni nos está invitando a ayudar a construir un arca. Pero, ¿sobre qué nos advierte? ¿Y qué nos está invitando a hacer? Para ayudar a responder estas preguntas, podrías repasar un capítulo de Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Russell M. Nelson, en la Biblioteca del Evangelio, en especial, la sección “Invitaciones y promesas”. Tal vez podrías elegir alguna advertencia y alguna invitación que a ti te parezcan especialmente importantes.
El élder Allen D. Haynie enseñó: “Un Padre Celestial perfecto y amoroso ha escogido el modelo de revelar la verdad a Sus hijos mediante un profeta” (“Un profeta viviente para los últimos días”, Liahona, mayo de 2023, pág. 25). Considera estudiar el mensaje del élder Haynie y buscar las razones por las que tener un profeta es una señal del amor del Padre Celestial. ¿De qué manera el seguir al profeta del Señor te ha ayudado a sentirte seguro al vivir en los últimos días?
Véase también Temas y preguntas, “Profetas”, Biblioteca del Evangelio; ¿Por qué necesitamos profetas? (video), Biblioteca del Evangelio.
¿Por qué necesitamos profetas?
El Diluvio fue un acto de misericordia de Dios.
Algunas personas cuestionan la justicia de Dios al enviar el Diluvio con el fin de “rae[r] de sobre la faz de la tierra a los hombres” (Génesis 6:7). El élder Neal A. Maxwell explicó que en la época del Diluvio “la corrupción llegó a destruir el albedrío a tal punto que, en justicia, no se podían enviar espíritus aquí” (We Will Prove Them Herewith, 1982, pág. 58). También podrías considerar la manera en que el Diluvio fue un acto de misericordia. ¿Qué encuentras en Génesis 6:5–13 que demuestre la tierna misericordia del Señor y Su amor por las personas?
Las señales o los símbolos me ayudan a recordar mis convenios con el Señor.
Según Génesis 9:8–17, ¿qué puede recordarte el arco iris? ¿Qué conocimiento adicional te brinda la Traducción de José Smith, Génesis 9:21–25 (en el Apéndice de la Biblia)? También podrías considerar hacer una lista de otras cosas (como símbolos, objetos o cualquier otra cosa) que Dios te ha dado para recordarte tus convenios. ¿Qué te enseñan esas cosas? ¿Cómo te ayudan a recordar?
Véase también Gerrit W. Gong, “Recordarle siempre”, Liahona, mayo de 2016, págs. 108–111; “Mansos, reverentes hoy”, Himnos, nro. 118.
The Tower of Babel [La torre de Babel], por David Green
Seguir a Jesucristo es el único camino al Padre Celestial.
El relato del pueblo de Babel que construyó una torre ofrece un interesante contraste con el relato de Enoc y su pueblo, quienes edificaron Sion, el cual estudiaste la semana pasada. Ambos grupos de personas trataban de llegar al cielo, aunque de maneras diferentes. ¿Cómo obtuvo el pueblo de Sion el cielo? (Véase Moisés 7:18–19, 53, 62–63, 69). ¿Qué aprendes de Génesis 11:1–9 y de Helamán 6:26–28 sobre el pueblo de Babel? ¿Qué nos enseña eso sobre nuestros esfuerzos por regresar a la presencia de Dios? ¿Qué nos ha proporcionado Dios para ayudarnos a “lleg[ar] al cielo”? (Génesis 11:4; véase también Juan 3:16).
Aprender activamente. Aprender puede implicar más que solo leer o escuchar. Por ejemplo, al aprender acerca de la Torre de Babel, tú y tu familia o clase podrían escribir cosas que nos alejan de Dios en tiras de papel. Luego, en otras tiras de papel, podrían escribir cosas que nos acercan más a Dios. Acomoden el primer grupo de tiras de papel para formar una torre y el segundo para formar un templo.
Para ver más ideas, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ayudas para las Escrituras
Ideas para enseñar a los niños
Génesis 6:14–22; 7–8; Moisés 8:16–24
El seguir al profeta del Señor me bendecirá a mí y a mi familia.
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A la mayoría de los niños les encanta la historia de Noé y el arca. Considera darles oportunidades de compartir lo que sepan al respecto. A fin de ayudarles, podrías utilizar las imágenes de esta reseña, “Noé y su familia” en Relatos del Antiguo Testamento (págs. 22–25), y la tercera estrofa de “Sigue al Profeta” (Canciones para los niños, págs. 58–59). Los niños podrían disfrutar hacer una dramatización de algunas partes del relato; por ejemplo, podrían hacer de cuenta que utilizan alguna herramienta para construir el arca o caminar como animales que van entrando en esta.
1:39Noé y su familia
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A medida que hablen sobre Noé, ayuda a los niños a ver cuán bendecidos somos de tener un profeta de Dios en la actualidad. Ayuda a los niños a buscar en Moisés 8:16–24 cosas que Noé enseñó que nuestros líderes de la Iglesia todavía enseñan en la actualidad. ¿En qué forma somos bendecidos cuando obedecemos esas enseñanzas?
Dios cumplirá las promesas que me ha hecho.
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Es posible que a los niños les resulte entretenido dibujar o colorear un arcoíris mientras tú hablas sobre lo que este representa (véase también Traducción de José Smith, Génesis 9: 21–25 [en el Apéndice de La Biblia]). ¿En qué quería Dios que pensaran Noé y su familia cada vez que vieran el arcoíris?
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También podrías mostrarles a los niños algo que tengas que te recuerde algo importante de tu vida, tal como el anillo de matrimonio, alguna fotografía o un diario personal. Permite que los niños compartan sus propios ejemplos. Esto podría llevar a una conversación acerca de las cosas que nos ayudan a recordar nuestros convenios, como, por ejemplo, la Santa Cena, la cual nos ayuda a recordar nuestro convenio bautismal de seguir a Jesucristo (véase Doctrina y Convenios 20:75–79).
Dios dijo a la familia de Noé que el arcoíris sería “la señal del convenio que yo establezco entre yo y vosotros” (Génesis 9:12).
El seguir a Jesucristo es la única forma en que podemos llegar al cielo.
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Podría ser divertido construir una torre con bloques de juguete u otros objetos con los niños. Al hacerlo, explica que el pueblo de Babel pensaba que podría llegar al cielo construyendo una torre alta. Luego, podrían mirar juntos una imagen del Salvador y podría preguntarle a los niños cómo nos ayuda Él a llegar al cielo. Después podrían conversar sobre las cosas que pueden hacer para seguir al Salvador.
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Además de leer el relato de la torre de Babel en Génesis 11:1–9, los niños y tú podrían leer Helamán 6:28. Según este versículo, ¿por qué edificó la torre el pueblo de Babel? ¿Por qué edificar esa torre era la manera incorrecta de llegar al cielo? Podrían buscar en 2 Nefi 31:20–21 y en Helamán 3:28 la manera correcta de llegar al cielo. ¿Qué consejo le daríamos al pueblo de Babel?
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.