2025
Ella no sabía que yo lo necesitaba
Para la Fortaleza de la Juventud Septiembre de 2025


Ella no sabía que yo lo necesitaba

En un momento en que yo tenía dificultades, una amiga de Seminario siguió una impresión.

mujer joven

Fotografía por Melanie Miza

Estaba lidiando con algunos problemas personales. Un día no me sentía bien y realmente no quería ir a Seminario, pero pensé: “Es mi último año y tengo que aprovecharlo”.

Así que fui y hablamos de cómo Jesucristo nos conoce a cada uno por nuestro nombre. Leímos Doctrina y Convenios 18:10: “Recordad que el valor de las almas es grande a la vista de Dios”. Empecé a emocionarme al resaltar el versículo. Cuando me emociono, lloro mucho, así que no quise volver a leerlo en clase.

Más tarde, el maestro preguntó: “¿Qué es lo que más les interesó y por qué?”. Yo no quería hablar, pero una amiga mencionó ese pasaje de las Escrituras y dio su testimonio de que Dios no nos va a dejar solos, que a veces lo olvidaremos, pero Él nos conoce y estará allí para nosotros.

Cuando escuché eso, sentí como si el Padre Celestial me hablara por medio de mi amiga, como si dijera: “No te apartes de mí, estoy aquí”.

Después fui a secarme la cara y mi amiga se acercó y me dijo: “No iba a hablar, pero sentí que debía hacerlo porque ayudaría a alguien. No sabía que esa persona eras tú”. Eso me confirmó aún más que el Padre Celestial me tiene presente.

Después de Seminario, fui a casa y oré. Normalmente doy gracias y pido cosas, pero creo que esa fue la oración en la que más gratitud he expresado. Sentí el Espíritu en mi habitación y sentí que el Padre Celestial estaba allí conmigo.

La autora vive en Sacatepéquez, Guatemala.