Voces de los jóvenes
El estrés, el Espíritu y las Escrituras
Ilustración por Katelyn Budge
Me he mudado muchas veces en mi vida. Hace unos años, nos mudamos a Dubái por un corto tiempo. Cuando deshice la maleta, lo último que vi en el fondo fueron mis Escrituras. Pensé que debía leerlas, y lo hice, lo cual es un poco inusual porque no siempre se me da bien seguir las impresiones. Pero empecé desde el principio, y creo que leí cinco o seis capítulos.
Más adelante me pidieron que diera un discurso en la iglesia y sentí la impresión de hablar sobre la importancia del estudio de las Escrituras. Escribí mi discurso y pensé: “Vaya, realmente debería leer más las Escrituras”. También se convirtió en una especie de competencia entre mi padre y yo. Él estaba en Alma y yo quería alcanzarlo, así que comencé a leer las Escrituras todos los días, ¡a veces diez o quince capítulos!
Empecé a notar muchas más experiencias espirituales; cuando lees tanto, tienes oportunidades de recibir revelación personal. Realmente estaba creando tiempo para el Señor.
Comencé a llevar un diario espiritual. En una de mis anotaciones, escribí: “Estaba leyendo 3 Nefi acerca de cómo Jesucristo descendió al pueblo y todas las cosas maravillosas que hizo. Hoy me sentí muy cerca del Padre Celestial y de Jesucristo”.
Me sorprendió la cantidad de experiencias que tuve, especialmente cuando las estaba buscando. Pensé: “Vaya, Dios realmente me está hablando mucho”.
Estudiar las Escrituras en verdad me ayudó, especialmente con todo el estrés mental de tantas mudanzas. Las Escrituras son las palabras de Cristo, Él nos habla a través de ellas. Por medio de Sus palabras, puedo acercarme más a Él.
Linnaea E., 16 años, Hawái, Estados Unidos
Le gusta jugar al tenis, hacer senderismo, hacer surf y tocar el piano.